En el interior de un enorme hangar en el desierto de Mojave, JetZero está construyendo un prototipo a tamaño real de lo que podría ser un avión de más de 200 plazas, un lucrativo segmento de mercado que se espera sea clave en las futuras estrategias de Airbus y Boeing.
El avión de prueba, cuyo primer vuelo está previsto para finales del próximo año, marca un hito fundamental en la ambiciosa apuesta de esta empresa emergente californiana por construir el primer avión comercial de ala integrada, en el que el fuselaje y las alas se fusionan en una sola superficie sustentadora.
De acuerdo con la compañía, el diseño con forma de manta raya podría reducir el consumo de combustible hasta en un 50%, y ya despertó el interés y la inversión de United Airlines y Alaska Airlines.
El prototipo, financiado en parte por la Fuerza Aérea de EU, está siendo construido para JetZero por Scaled Composites, un desarrollador de aeronaves propiedad de Northrop Grumman, y utiliza los mismos motores Pratt & Whitney que impulsan el Boeing 757.
Un primer vuelo exitoso podría desbloquear nuevas inversiones, lo que permitiría a JetZero desarrollar aviones comerciales para su primera producción a partir de 2030 en su recién inaugurado complejo de fabricación en Greensboro, Carolina del Norte, aunque esto depende del cronograma de certificación para el novedoso diseño.
El diseño también podría adaptarse para transporte militar o reabastecimiento aéreo.
“Nadie ha hecho esto antes”, declaró a Reuters Tom O’Leary, director ejecutivo de JetZero, sobre la construcción del primer prototipo de ala integrada a escala real, un concepto que la NASA investigó durante décadas y que Boeing estuvo a punto de desarrollar.
“Estamos utilizando tecnología existente, más de 30 años de investigación de la NASA”, afirmó.
Los detalles del prototipo se mantienen en estricto secreto, aunque el objetivo es demostrar si su forma puede generar sustentación con menor resistencia, reduciendo así el empuje —y el combustible— necesarios en vuelo de crucero.
Solo la cabina estará presurizada, y los tanques de combustible se ubicarán donde irían los pasajeros.
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JetZero prevé nueva ronda de financiación a finales de 2026
Fundada en 2020, JetZero fue recibida inicialmente con gran escepticismo. La Fuerza Aérea de EU impulsó significativamente el proyecto en agosto de 2023, seleccionando a JetZero para un proyecto de cuatro años y 235 millones de dólares destinado a la construcción de un prototipo.
El ingeniero aeronáutico Bjorn Fehrm, analista de Leeham News, afirmó que el ahorro de combustible prometido gracias a su diseño aún no se había demostrado y consideró que la aeronave se ajustaba mejor a las necesidades de la Fuerza Aérea de EU.
“Este tipo de diseño es ideal para aviones militares que requieren sigilo y capacidad para carga o combustible, pero no necesariamente tan adecuado para aviones de pasajeros”, declaró.
Las aerolíneas, cuyo mayor gasto es el combustible, impulsaron el proyecto con inversiones y pedidos de aeronaves condicionados a que este ambicioso concepto se convierta en realidad.
En enero, JetZero recaudó 175 millones de dólares en una ronda de financiación liderada por B Capital, con la participación de United Airlines Ventures, Northrop Grumman y RTX Ventures. La inversión de United Airlines incluía la posibilidad de adquirir hasta 100 aeronaves y opciones para otras 100.
Se prevé una nueva ronda de financiación para finales de este año, con una posible salida a bolsa para 2028, de acuerdo O’Leary, ya que la compañía busca aprovechar el creciente interés de los inversores en la innovación aeroespacial, impulsado por la histórica salida a bolsa de SpaceX el mes pasado, que valoró la empresa de cohetes e inteligencia artificial de Elon Musk en 2 billones de dólares.
“No encontrarán ningún director ejecutivo de una empresa aeroespacial en el mundo que no esté pensando en los mercados públicos ahora mismo tras la salida a bolsa de SpaceX”, afirmó O’Leary.
Reconoció que gran parte del éxito depende del vuelo de prueba.
“Una vez que el demostrador vuele… se abrirá la puerta a una cartera de pedidos de aeronaves, porque la industria aérea dirá: “Esto es real””.
Con información de Reuters











