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    Estamos a punto de cerrar el segundo mes de 2026 y es un buen momento para revisar cuánto has avanzado en tu propósito de convertirte en inversionista este año. Si no has dado los pasos que hubieras querido tomar en esa ruta, en +Dinero de Forbes México consultamos a varios especialistas con el fin de brindarte diversas opciones para poner en acción tu dinero y obtener rendimientos a corto, mediano o largo plazo. 

    Pagarés bancarios

    Si lo tuyo es empezar con el menor riesgo posible, Juan Luis Díaz Ordaz, director de educación financiera de Banamex, tiene la siguiente recomendación: 

    “Están los pagarés que puedes contratar en los bancos desde 1,000 pesos, hay diferentes plazos y te ofrecen rendimientos entre 5% y 7%. Algunos pagarés ofrecen tasas superiores, eso depende mucho del banco, es importante indagar para elegir el mejor”. 

    Para Díaz Ordaz un aspecto importantísimo previo a comenzar a invertir es establecer el objetivo que quieres alcanzar con dicha acción, ¿hacer un viaje, comprar un auto, una casa o para tu retiro? Teniendo claro esto, se vuelve más sencilla la búsqueda de los productos de inversión que te ofrecen los distintos bancos para elegir el que te ayude a lograr tu meta.

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    Fondos de inversión 

    La sugerencia de Gerardo Aparicio, Director de Cultura Financiera en la Bolsa Mexicana de Valores, no solo para las personas que comienzan en el mundo de las inversiones sino para quienes desean obtener mayores rendimientos, pero no tienen el tiempo o el gusto para hacer un análisis detallado en qué invertir, es que ingresen a un fondo de inversión y elijan con base en el objetivo de inversión que establecieron.

    “Una vez que se haya ganado un poco de confianza al comenzar a invertir, es tiempo de abrir un contrato directo con alguna de las 35 casas de bolsa que existen en el país y comenzar mediante el uso de la plataforma digital que proveerá la institución con la cual contrates; empezar a hacer inversiones siempre con la idea de la diversificación, es decir, en todos los sectores económicos y tanto de empresas mexicanas como extranjeras. En este punto es muy recomendable quedarte con un poco de liquidez por si en el futuro hubiera alguna oportunidad de encontrar una o varias emisoras con precios bajos en comparación de cuál sería su valor”, asevera el directivo.

    Inversiones inmobiliarias

    Ahora bien, como sabemos, para muchas personas invertir en ladrillos es sinónimo de seguridad. En México, existen dos grandes tipos de inversiones inmobiliarias: comprar una vivienda para que sea tu hogar o como una inversión que te de rendimientos. 

    La primera inversión satisface una necesidad que, si se hace de manera adecuada, generará plusvalía sobre la casa o departamento con un nivel de riesgo muy bajo. La segunda inversión busca hacer crecer el capital, asumiendo riesgos inherentes a este tipo de inversiones, los cuales van de moderados a altos y se reflejan de igual manera en los rendimientos: Entre más alto es el riesgo, regularmente mayor será el retorno.

    “En nuestro país, las casas y departamentos que se mantienen de forma adecuada a través de los años y que no son “elefantes blancos” −aquellas que por sus características físicas de tamaño y/o acabados están fuera del valor promedio de los inmuebles de la zona en la que se encuentran− tienden a mantener su valor por arriba de la inflación, esto es, conservan su valor en el tiempo y van generando poco a poco valor que se podrá capitalizar en el futuro”, explica Fernando Soto-Hay, director de Tu Hipoteca Fácil.

    Asimismo, Soto-Hay recomienda utilizar los beneficios del crédito hipotecario adecuado al perfil de cada persona para optimizar el rendimiento y uso del capital que se ha ahorrado: “Elegir el crédito hipotecario adecuado en el plazo de los primeros 8 años, te permite amortizar o pagar hasta poco más de 60% de capital lo que garantiza que pagues menos intereses y la deuda sobre tu casa o departamento sea menor”, señala.

    Estas son las inversiones en bienes raíces más comunes que puedes hacer, desde la más simple, hasta la de mayor riesgo y posible mayor retorno:

    1.  Preventas Inmobiliarias de proyectos, principalmente de vivienda
    2.  Compra de terrenos de proyectos inmobiliarios de vivienda
    3.  Inversiones en empresas públicas o en Fibras
    4.  Compra de vivienda para rentar, con capital o con crédito
    5.  Compra de propiedades comerciales para rentar con capital o con crédito
    6.  Compra de vivienda usada para mejorarla y venderla
    7.  Compra de terreno y construcción de vivienda unifamiliar para venta
    8.  Crowdfunding
    9.  Inversionista pasivo en desarrollos habitacionales y/o comerciales (comercio, industrial, turismo, bodegas)
    10.  Inversionista activo en desarrollos habitacionales y/o comerciales (comercio, industrial, turismo, bodegas)
    11.  Remates hipotecarios 

    “Cada una de estas inversiones tienen diversos grados de riesgo y, por ende, retornos que no pueden ser generalizados. El riesgo depende de diversas variables, como la experiencia y reputación de la empresa en la que invertirás, en su caso, el proyecto en particular y el monto que invertirás. Cuando ejecutas un proceso de análisis detallado o due dilligence, disminuyes el riesgo de la inversión porque evitas invertir en empresas o proyectos que no son bien reconocidos en el mercado o cuya viabilidad financiera no está bien integrada”, finaliza el directivo.

    Ahorro para el retiro

    Dado que en tus años dorados es muy posible que quieras seguir disfrutando de lo que hoy amas hacer (viajar, ir a conciertos, comer en lugares interesantes o ver los estrenos de cine), lo idóneo es que preveas los recursos económicos que vas a necesitar para ello. 

    Ojo aquí: 5 Razones por las que tu Afore importa hoy

    Lo anterior implica empezar a ahorrar desde ahora para que, con tus aportaciones y los rendimientos, puedas darte esos gustos que harán tu vida plena cuando seas un adulto mayor.

    En opinión de María de las Nieves Lanzagorta, vicepresidenta de vinculación en Amafore, “ahorrar en tu Afore es una de las mejores alternativas que tienes. Te permite aportar según tus posibilidades y con total flexibilidad: si un mes no puedes ahorrar, no pasa nada, puedes retomarlo más adelante. También te ofrece claridad sobre los rendimientos que obtienes y las comisiones que pagas. Si eliges ahorrar como complemento para tu retiro, incluso puedes deducirlo de impuestos y recuperar algo de dinero en tu declaración anual. Además, aunque lo ideal es no tocarlo hasta la jubilación, tu ahorro está disponible en caso de emergencia y puedes retirarlo cuando lo necesites”.

    La especialista señala que las Afores dieron un rendimiento promedio del 16% el año pasado, y de manera histórica han generado un rendimiento nominal anual del 11% y un 5% real. Son una opción accesible y sólida para invertir a largo plazo, incluso desde montos pequeños.

    De las opciones que te hemos presentado, ¿en cuál te interesaría incursionar? El beneficio de todas ellas es que te darán la tranquilidad de no dejar al azar tu porvenir económico y, de cierta forma, también emocional.

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