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    La propiedad intelectual es uno de los pilares del crecimiento económico basado en el conocimiento, pero sólo el 6 por ciento de las personas que registran y protegen sus marcas son de nacionalidad mexicana, según la firma de abogados Pérez Correa González.

    “La aceleración de la tecnología ha abierto nuevas brechas en la protección de la propiedad intelectual. En Pérez Correa González vemos urgente que tanto empresas como autoridades se adapten a estas nuevas realidades para que la innovación siga prosperando en un entorno seguro y justo”, dijo el despacho jurídico.

    Consideró que los primeros esfuerzos de la presidenta Claudia Sheinbaum marcan un camino interesante en cuestiones legales y de regulaciones.

    Recordó que hay instrumentos y soportes para proteger creaciones o activos de valor, por ejemplo el Instituto Mexicano de Propiedad Industrial (IMPI), el Instituto Nacional del Derecho de Autor, la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial, la Ley Federal del Derecho de Autor y TMEC. 

    Agregó que en 2022 se implementaron jueces especializados con el fin de agilizar procesos y mejorar la protección.

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    Apuntó que hoy está como tarea pendiente la importancia de la publicación de un reglamento de la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial, que sigue pendiente desde 2020, así como la regulación en el uso de la inteligencia artificial en contraste con la protección al Derecho de Autor.

    “La propiedad intelectual es uno de los pilares del crecimiento económico basado en el conocimiento. Las regulaciones deben ser ágiles y flexibles para seguir el ritmo de la innovación en sectores clave”, puntualizó.

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    El despacho identificó 5 áreas cruciales en las que las autoridades y empresas deben centrar su atención para asegurar una protección eficiente de la propiedad intelectual en el país. 

    Argumentó que con el rápido avance de la tecnología y la globalización, la protección de los activos intangibles es más relevante que nunca, y la regulación debe evolucionar a la par.

    1. Protección de la Propiedad Intelectual en la era digital. La digitalización ha transformado radicalmente cómo se crean, distribuyen y protegen las obras y productos. El uso no autorizado en línea y la distribución ilegal de contenido representan desafíos críticos. Las empresas deben asegurarse de contar con mecanismos sólidos de protección digital, mientras que las autoridades deben fortalecer las leyes y su capacidad para hacerlas cumplir en el entorno digital.

    2. Salvaguardar los secretos industriales. En un mundo donde la innovación y la competencia están a la orden del día, los secretos industriales, desde fórmulas hasta métodos de producción, representan un activo clave para muchas empresas. Sin embargo, proteger esta información dentro de un marco legal robusto sigue siendo un reto. Es “preponderante” que se establezcan medidas legales y procedimientos claros que permitan a las empresas salvaguardar estos secretos de manera eficiente y segura.

    3. Revisión y actualización del sistema de patentes. Con la velocidad del cambio tecnológico, el análisis de las patentes debe ser más dinámico. Las leyes que las rigen necesitan ser revisadas y actualizadas constantemente para estar alineadas con las innovaciones actuales. Esto es especialmente relevante en sectores como la biotecnología, la inteligencia artificial, donde los avances científicos y técnicos suelen estar un paso adelante de la regulación vigente. Es urgente que los tiempos de estudios de una patente sean más eficaces apegados a la velocidad con la que se desarrollan las nuevas tecnologías.

    4. Fortalecimiento del marco legal para la innovación: El desarrollo de nuevos productos y servicios a menudo está en la intersección de varias disciplinas y jurisdicciones. Las empresas necesitan un marco legal que incentive la innovación y facilite los procesos de registro y protección de sus creaciones. Las autoridades, por su parte, deben considerar cómo la regulación puede estimular la investigación y el desarrollo, otorgando incentivos a quienes invierten y usan nuevas tecnologías.

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    5. Fomento de la colaboración internacional. Con la expansión de los mercados globales, las empresas o personas mexicanas que buscan proteger su propiedad intelectual en el extranjero se enfrentan a complejos marcos regulatorios internacionales. El gobierno mexicano, en colaboración con otros países y organismos internacionales, debe buscar acuerdos que faciliten la protección de estos a nivel global, reduciendo las barreras para el registro y reconocimiento de marcas, patentes y derechos de autor en otras jurisdicciones.

    Concluyó que la propiedad intelectual representa activos intangibles para sus titulares, dichos activos pueden y están diseñados para incentivar el crecimiento económico, crecimiento que le urge a México.