Kristi Noem pasó su mandato como secretaria del Departamento de Seguridad Nacional alertando a los estadounidenses sobre los inmigrantes que infringen la ley. Su mensaje era contundente: los inmigrantes son una amenaza, son criminales e invasores, y el gobierno federal debe tratarlos como tales.
Después llegaron las audiencias del Congreso.
Cuestionamientos desde su propio partido
Lo más impactante no fue que los demócratas la cuestionaran, eso era de esperarse. El momento más perjudicial llegó cuando legisladores de su propio partido también comenzaron a cuestionarla. Los republicanos la presionaron por anuncios financiados con dinero de los contribuyentes en los que aparecía la propia Kristi Noem, una campaña que, según informes, costó alrededor de 220 millones de dólares y se basó en el mensaje migratorio de la administración Trump.
Estos anuncios no solo generaron cuestionamientos por sus costos tan altos. Los legisladores aseguraron que se destinó dinero público a empresas vinculadas al círculo político de Kristi Noem, a sus asesores o a personas cercanas a su departamento. Según informes, al menos una de las compañías involucradas en la campaña tenía vínculos personales y comerciales con Noem y con miembros de alto rango de su equipo.
Una campaña de imagen financiada por los contribuyentes
Lo que hizo que la audiencia resultara tan perjudicial fue que Noem pasó meses presentándose como el rostro de la política de control migratorio, y luego el Congreso comenzó a preguntarse si los contribuyentes habían pagado para convertirla en la imagen de una campaña publicitaria nacional.
En lugar de parecer un servicio público, la campaña empezó a parecer una estrategia de marca personal financiada con dinero público. El mensaje para los inmigrantes era el castigo y la imagen que se mostró a los estadounidenses era la de Noem.
La controversia del avión de lujo
Después llegaron las preguntas sobre los aviones. Los legisladores expresaron preocupación por el gasto del departamento en aviones de lujo, incluyendo informes sobre jets Gulfstream y otras adquisiciones de aeronaves vinculadas a la agencia. Mientras Noem le decía al país que el control migratorio requería disciplina, sacrificio y respeto a la ley y el orden, el Congreso preguntaba por qué el departamento necesitaba aeronaves ejecutivas tan costosas y quién había autorizado esos gastos.
Las preguntas no se limitaron a la política fronteriza. También se cuestionaron los contratos, proveedores, adjudicaciones sin licitación, costos de producción, diseño de imagen política y si el dinero público se estaba utilizando para promover a la propia secretaria.
Cuando la aplicación de la ley se convierte en diseño de imagen
Maquillaje y peluquería, caballos e imágenes estilo Monte Rushmore. La agencia gubernamental responsable de la seguridad nacional y de la aplicación de las leyes de inmigración de repente parecía un escenario para el futuro político de una sola persona, lo que evidenció la hipocresía.
La doble moral hacia los inmigrantes
Los inmigrantes suelen ser catalogados como criminales antes de que alguien pregunte quiénes son, dónde trabajan, si pagan impuestos, si sostienen a sus familias o si han tenido su día en la corte. Funcionarios como Kristi Noem se empoderaron con ese discurso.
Cuando el escrutinio se enfocó en su propio departamento, la historia se volvió más compleja. De repente, las acusaciones exigían contexto, el gasto requería de explicaciones y las decisiones necesitaban un debido proceso. El poder pedía paciencia.
La ley y el orden deberían aplicarse también hacia arriba
Las leyes de inmigración deben existir y los países tienen derecho a proteger sus fronteras. El problema empieza cuando los funcionarios usan ese poder para deshumanizar a las personas mientras tratan el cargo público como un escenario personal.
Si Estados Unidos quiere orden y cumplimiento de la ley, debería exigirlo a todos, incluyendo a quienes están detrás del podium.
Sobre la autora:
*Jasmin Singh es abogada de inmigración y asesora estratégica de empresas multinacionales que requieren orientación enla política migratoria estadounidense. Además, es comentarista habitual sobre la inmigración como infraestructura empresarial.
LinkedIn: Jasmin Singh
Este artículo es parte de la cobertura de Forbes México sobre política educativa internacional y ley migratoria en Estados Unidos.
Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.
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