La inteligencia artificial, la ciberseguridad y los nuevos modelos operativos están redefiniendo una industria acostumbrada a gestionar grandes volúmenes de información, pero que ahora debe responder a riesgos y oportunidades a una velocidad inédita.
Cecile Grimault, COO para Latinoamérica de BNP Paribas, y Andrés Cifuentes, COO de la franquicia en México, coinciden en que la evolución tecnológica de la banca ha sido un proceso continuo. Antes de la inteligencia artificial generativa estuvieron la automatización robótica de procesos (RPA) y otras herramientas digitales que transformaron las operaciones.
“Estamos en la etapa de los modelos de lenguaje grande (LLM) y mañana estaremos en la inteligencia artificial agéntica”, explica Grimault en entrevista. Sin embargo, señala que el banco mantiene una estrategia prudente: no necesariamente busca ser el primero en adoptar una tecnología, sino incorporarla de manera segura y sostenible.
Para Cifuentes, la mayor transformación de la inteligencia artificial es que permite una nueva forma de interacción con las máquinas. Ya no es indispensable saber programar para aprovechar estas herramientas; ahora es posible comunicarse mediante lenguaje natural.
Agrega que, dentro de BNP Paribas, la IA ya se utiliza como una herramienta de apoyo para los colaboradores, con modelos internos y programas de capacitación orientados a que los empleados incorporen estas capacidades en su trabajo cotidiano.
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“A lo largo de las transiciones del punto com, el blockchain y ahora la IA, lo que siempre ha permanecido es el ser humano”, enfatizó Andrés.
Pero la revolución tecnológica también abre nuevos desafíos. Para los directores de operaciones, uno de los mayores retos es administrar el riesgo operativo en un entorno donde las amenazas evolucionan constantemente.
Cifuentes identifica tres grandes áreas: cumplimiento regulatorio, ciberseguridad y conservación del conocimiento especializado. La rotación de talento y la velocidad del cambio tecnológico obligan a las organizaciones a encontrar mecanismos para preservar experiencia crítica.
En materia de seguridad, Grimault advierte que la inteligencia artificial modificó la velocidad de los ataques y la defensa. “Antes probablemente tenías 10 días para reaccionar ante un riesgo; ahora tienes cero segundos”, señala.
Para ambos ejecutivos, el liderazgo en esta nueva etapa de la banca dependerá menos del conocimiento técnico aislado y más de la capacidad de adaptación.
Grimault destaca la curiosidad como una habilidad indispensable para entender cambios dentro y fuera de la organización. Cifuentes subraya la importancia de conectar con las personas, delegar y construir equipos capaces de desarrollar nuevas competencias.








