La incertidumbre sobre el mandato del presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, está impulsando a los inversores a evaluar las posibles reacciones del mercado en caso de que se produzca un cambio prematuro en el liderazgo del banco central estadounidense.
El presidente Donald Trump ha criticado repetidamente a Powell por no recortar las tasas de interés estadounidenses con la suficiente rapidez. Ha planteado con frecuencia la posibilidad de destituirlo antes de que finalice su mandato en diez meses, aunque también ha afirmado que despedirlo sería “poco probable”.
Trump afirmó el jueves haber tenido una “buena reunión” con Powell tras visitar la sede de la Reserva Federal en Washington, para recorrer el lugar donde se está llevando a cabo una renovación de 2 mil 500 millones de dólares en dos edificios históricos que la Casa Blanca a criticado por ser excesivamente costosa y ostentosa.
El mandatario estadounidense recalcó que no es necesario despedir a Powell.
Sin embargo, los inversores han estado considerando varios escenarios, incluida la destitución de Powell por parte de Trump, la renuncia del jefe de la Fed o el nombramiento de un nuevo candidato mucho antes del final programado del mandato de Powell.
Los participantes del mercado dijeron que es difícil pronosticar cómo reaccionarán las acciones, el dólar estadounidense y los rendimientos de los bonos del Tesoro a cada resultado.
Sin embargo, una breve turbulencia la semana pasada —cuando surgieron informes de que Trump estaba considerando despedir a Powell— provocó una caída del 0.7% en el S&P 500 y una caída del 0.9% en el dólar, lo que ofrece algunas pistas sobre posibles reacciones del mercado, agregaron.
“Los mercados financieros han enviado claras señales de advertencia sobre las consecuencias de la interferencia política”, dijo Jack Ablin, director de inversiones de Cresset Capital.
Consecuencias de posible separación de Powell de la Fed
Aunque se considera el escenario más improbable, el mayor riesgo para los mercados es que Trump destituya a Powell. Tal decisión sería vista como un ataque a la independencia de la Reserva Federal, algo con lo que el mercado cuenta, según los inversionistas.
Basándose en la magnitud de las recientes oscilaciones del mercado, estrategas de Deutsche Bank estiman que el dólar podría caer hasta un 6%, lo que representaría una caída récord.
También estiman que el rendimiento del bono a 10 años podría subir unos 20 puntos básicos, mientras que el del bono a 30 años podría incrementarse hasta 45 puntos básicos. El jueves, el rendimiento del bono a 10 años se situaba en 4.413%, y el del bono a 30 años en 4.942%.
Si bien las acciones podrían eventualmente encontrar atractivo en un nuevo presidente de la Fed que sea más receptivo a los recortes de tasas, los inversionistas señalaron que probablemente habría una venta inicial si Powell es destituido.
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Ablin, de Cresset, afirmó que la caída de las acciones sería más pronunciada que la baja de menos del 1% registrada tras los informes de la semana pasada sobre un posible despido de Powell.
Destituir a Powell aumentaría el riesgo de que Trump intente dar un paso aún mayor para tomar el control de la Fed, advirtió David Seif, economista jefe para mercados desarrollados en Nomura.
“Creo que la pérdida de independencia de la Reserva Federal generaría un aumento muy grande de la incertidumbre inflacionaria. Eso llevaría a los inversionistas a exigir una compensación mucho mayor por mantener su dinero bloqueado durante tanto tiempo, lo que provocaría una curva de rendimiento mucho más pronunciada”, afirmó Seif.
El oro sería un activo que podría beneficiarse en estas circunstancias, afirmó Aaron Hill, analista jefe de la correduría FP Markets. El precio de este metal, considerado un refugio seguro y que ya se encuentra cerca de máximos históricos este año —en torno a los 3,400 dólares por onza—, podría dispararse, añadió.
Los inversionistas tampoco harían gran distinción entre si Powell fue despedido por una causa justificada o no.
¿Y si renuncia?
Si Powell renunciara, las preocupaciones sobre la independencia de la Reserva Federal persistirían, pero los mercados podrían evitar un período prolongado de incertidumbre legal, como el que surgiría si fuera formalmente destituido. Powell ha declarado que se negaría a abandonar el cargo de forma anticipada, incluso si Trump se lo pidiera.
Si bien una renuncia podría generar una reacción de mercado menos volátil en el corto plazo, también confirmaría los temores de que la Fed se aleje de su mandato dual: mantener el máximo empleo y la estabilidad de precios, advirtieron analistas.
El presidente de la Reserva Federal es solo uno de los 12 miembros con derecho a voto en las reuniones de política monetaria del banco central. Parte de su función consiste en generar consenso con un amplio grupo de responsables de la política monetaria.
“Creo que eso indica que Trump está dispuesto a hacer todo lo necesario para remover al líder de la junta… y que probablemente perseguirá al resto de los miembros si no actúan conforme a lo que haga el nuevo presidente de la Fed”, dijo Benjamin Ford, investigador de la firma de análisis macroeconómico Macro Hive.
“Creo que esto prácticamente consolida la visión de Trump sobre las tasas de interés”.
El dólar sería particularmente vulnerable, afectado por el doble golpe de posibles recortes de tasas y la pérdida de confianza de los inversionistas.
“Una Reserva Federal políticamente complaciente podría provocar perturbaciones graves y duraderas en el mercado a través de múltiples clases de activos, alterando fundamentalmente el panorama financiero global”, dijo Ablin, de Cresset.
Una Fed en la sombra
El escenario más benigno para los mercados sería que Trump simplemente nominara a un nuevo presidente, pero permitiera a Powell permanecer en su cargo hasta que su mandato expire en mayo.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, declaró el miércoles que la administración Trump no tenía prisa por nominar a un sucesor de Powell. Añadió que probablemente lo anunciarían en diciembre o enero.
“No sé si el mercado de valores vería necesariamente eso como algo negativo”, dijo Mark Hackett, estratega jefe de mercado de Nationwide. “Obviamente, se asume que la próxima persona será, en promedio, más moderada que Powell, pero creo que esa suposición sigue siendo válida”, añadió.
Un nombramiento que insista públicamente en reducir las tasas de interés podría erosionar el valor del dólar, señalaron los inversionistas.
“Probablemente esto pese cada vez más sobre el dólar a medida que nos acerquemos al nuevo presidente de la Fed”, dijo Ford, de Macro Hive.
Aunque no sería tan drástico como los otros dos escenarios, la presencia de un presidente “en la sombra” —que exprese opiniones potencialmente contradictorias con las del actual titular— podría generar confusión. Cualquier decisión que se perciba como influenciada directamente por Trump podría dañar de forma duradera la percepción pública sobre la independencia de la Fed.
“Es realmente difícil volver a meter la pasta de dientes en el tubo”, concluyó Hackett, de Nationwide.
Con información de Reuters
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