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    Era 1974, cuando Casio marcó un antes y un después tras lanzar al mundo el modelo Casiotron, uno de los primeros relojes de pulsera digitales, con pantalla LCD y un calendario automático.

    Tras cinco décadas de innovación, la empresa japonesa, que comenzó con las calculadoras digitales, ha mantenido su lugar en el mercado de los relojes, especialmente frente a los inteligentes con su línea G-Shock, que apuesta por la durabilidad y sustentabilidad.

    En entrevista con Forbes México, Tatzuya Izaki, jefe de Investigación de Desarrollo de Casio, explica que un reloj de esa línea es capaz de soportar una caída de 10 metros de altura y resistir 200 metros de profundidad bajo el agua, sin embargo, lo que más resalta es la contribución con el medio ambiente, debido a su larga duración.

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    “El hecho de que dure tanto tiempo significa que estamos causando menos impacto al no tener que desecharlo con frecuencia, larga vida a G-Shock”, explica Izaki.

    Sin embargo, reconoce que Casio no ha sido el único en evolucionar y seguir innovando, sino también otros competidores que han impulsado el mercado de relojes inteligentes con un boom que llegó en 2015.

    Hasta ahora, para Izaki no es una preocupación (la competencia), pues deja claro que, “una de las claves para mantenerse a la vanguardia tecnológica y seguir sorprendiendo a los usuarios con productos innovadores, es el trabajo en conjunto de novatos, semi novatos y veteranos como yo”, lo que ha permitido adaptarse a las muñecas de las nuevas generaciones sin abandonar su esencia.

    Las nuevas horas de G-Shock

    El tiempo también apremia cuando se trata del medioambiente, por lo que Casio lo ha mantenido en el radar desde la creación del modelo G-Shock, empezando por la durabilidad, así como la adopción de tecnologías sostenibles, como la energía solar en algunos de sus modelos, y la integración de baterías de larga duración que pueden funcionar durante 10 años.

    “Nuestros productos están hechos de resina biobase, derivadas de plantas, lo que contribuye a reducir el impacto ambiental”, afirma Izaki.

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    Asimismo, como prácticas ecológicas dentro de sus plantas de producción, que utilizan energías renovables.

    Respecto al mercado de relojes inteligentes, Izaki reconoce que han surgido como una fuerte competencia, pero también ve una oportunidad para integrar ciertas innovaciones en los productos clásicos de Casio.

    “Es muy notable el reloj inteligente y lo que implica hoy. Hemos analizado de qué manera trabajar con esa tendencia y lo hemos hecho a profundidad. Donde no nos desviaremos para nada es la parte que nos hizo fuerte que es la resistencia y la inmersión, esos puntos se deben respetar”, menciona.

    Otra de las tecnologías donde Casio ha visto un gran avance, es la Inteligencia Artificial (IA), sin embargo, no la implementarán en su totalidad, solamente en acortar algunos procesos de diseño .

    “Nosotros creamos una pieza de reloj con 18 quilates de oro que fue creada con ayuda de Inteligencia Artificial, esa pieza se puso en subasta, y ha sido la única que hemos fabricado con IA”.

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    Por lo que deja en claro el jefe de Investigación de Desarrollo de Casio que la IA es una herramienta de apoyo y no un reemplazo de trabajo humano. “Nosotros jamás haremos y venderemos un G-Shock fabricado completamente por Inteligencia Artificial. Las personas que trabajan en la creación de nuestros relojes meten su alma al producto. La IA ayudará, pero no reemplazará nuestra esencia”.

    Mirando hacia el futuro, Tatzuya Izaki asegura que Casio ha encontrado un equilibrio entre tradición e innovación, integrando características modernas en algunos de sus relojes, con la búsqueda de tecnologías que sean acorde al tiempo de ahora, mientras conserva la esencia de G-Shock, durabilidad e indestructibilidad.

    “Tenemos que estar acordes a cada época, y en el ámbito de la moda, estamos abiertos a captar las señales de entorno para poder integrar las innovaciones adecuadas”.

    50 años marcando el tiempo

    Este 2024, Casio celebra 50 años de innovación con una edición especial de cinco relojes conmemorativos, incluyendo un modelo inspirado en el icónico Casiotron, que presentan una combinación de colores unificado en negro y dorado que rememora el primer destello de luz, en el que comienza la creación de un nuevo valor.

    Todos incorporarán características de diseño ecológicas, que incluyen el sistema de carga solar, que convierte la luz solar y la luz fluorescente en energía para alimentar todas las funciones del reloj, así como un embalaje especial hecho con materiales reciclados, de acuerdo con la página oficial de Casio.

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    El conmemorativo reloj TRN-50 se mantendrá fiel al concepto Casiotron, siendo un reloj de pulsera totalmente automático, aprovechando todos los avances del desarrollo de relojes Casio a lo largo del medio siglo transcurrido desde la aparición del modelo original en 1974.

    Tatzuya Izaki, jefe de Investigación de Desarrollo de Casio. Foto: ©Paco Gramontti/Forbes México.
    Tatzuya Izaki, jefe de Investigación de Desarrollo de Casio. Foto: ©Paco Gramontti/ Forbes México.

    Este nuevo modelo incorpora funciones de última generación, como el ajuste de la hora controlado por radio, la carga solar y las funciones Mobile Link para emparejarlo con un smartphone.

    Tres décadas de trabajo

    Tatzuya Izaki llegó a Casio hace más de tres décadas. Su historia comenzó en 1992, en una época en la que la compañía era conocida, principalmente, por sus calculadoras. Compitió por una vacante para trabajar en la división de pantallas de cristal líquido, motivado por su formación en química.

    “Me aceptaron en la empresa, pero a última hora me avisaron que ya no había lugar en la división de química, que tenía que elegir entre instrumentos o relojes. Terminé yéndome a los relojes”, recuerda el ejecutivo.

    Este giro inesperado fue tan solo el comienzo de una carrera dedicada a la innovación, pero también reconoce el valor sentimental que el G-Shock ha generado en su vida y que va más allá de lo profesional.

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    “Me subí a un tren en Tokio enfrente de mí estaban sentados dos jóvenes estudiantes, sin querer escuché su conversación, ya que era una conversación muy acalorada. Uno de ellos entusiasmado le contó a su compañero que había metido su reloj G-Shock a su sopa hirviendo de tallarín y su reloj seguía funcionando. Mi corazón se llenó de alegría en ese momento, quería darle la mano y agradecerle por su preferencia. Desde mi corazón le di las gracias”, relata y asegura que ese tipo de historias son las que lo motivan a seguir innovando y a mantener vivo el legado del reloj indestructible.

    Además, su incorporación coincidió con una etapa de transformación para Casio. Para entonces, el G-Shock ya se había lanzado en 1983 por el ingeniero Kikuo Ibe, quien lo creó tras la frustración de romper su reloj personal. Desde ese año, Casio ha permanecido a la vanguardia del mercado de relojería, algo que Tatzuya Izaki atribuye a la visión de los fundadores de la compañía.

    “Ellos estaban empapados en lo digital”, menciona, subrayando que desde el principio Casio buscó contribuir a la vida de los usuarios con tecnología digital.

    Derivada a esa visión, Casio se ha centrado en diseñar productos que sean útiles, accesibles y que resistan el paso del tiempo. Esto no solo se refiere a la durabilidad física, sino también a su relevancia tecnológica y cultural. Izaki explica que esta filosofía está profundamente arraigada con los valores de los fundadores de la empresa.

    “Ellos entendían el potencial del mundo digital y querían que nuestra tecnología transformará la vida de las personas. Esa visión sigue siendo el núcleo de lo que hacemos hoy en día”.