Como dice el dicho, “lo importante está en los detalles”. Hemos estado escuchando sobre cifras récord de personas detenidas por inmigración en la nueva administración de Donald Trump, pero ¿cuántas de estas personas arrestadas están siendo deportadas?
¿Cuál es la diferencia entre ambos?
Podríamos suponer que las personas arrestadas o detenidas por inmigración eventualmente serían deportadas. Las nuevas cifras publicadas entre febrero y junio muestran que es importante distinguir entre un arresto y una deportación, ya que un arresto no siempre lleva a una deportación.
Según datos de inmigración de Estados Unidos, de los casi 30,000 inmigrantes arrestados durante el mes de junio solamente 18,000 fueron deportados. En mayo, se arrestaron 24,000 personas de las cuales 15,000 deportadas. Ambas cifras muestran que solo la mitad de las personas arrestadas están siendo deportadas. Obama deportó a 36,000 inmigrantes en un solo mes en 2013.
La disparidad entre el número de arrestos y el número de deportaciones
La gran diferencia entre el número de arrestos y el número de deportaciones se debe a que se arresta a personas que no cumplen los requisitos para ser deportadas. Por ejemplo, personas que se encuentran en proceso de deportación y han solicitado un recurso jurídico, o ciudadanos estadounidenses. Las nuevas cifras revelan que la mayoría de los inmigrantes detenidos no tienen antecedentes penales, a lo contrario de lo que ha declarado este gobierno.
Otro detalle impactante: el número de cruces fronterizos ilegales ha disminuido a mínimos históricos. Una gran victoria para la administración del presidente Trump, ya que las medidas que el gobierno está implementando para combatir la inmigración están disuadiendo a las personas de emigrar a Estados Unidos. Quienes cruzan la frontera ilegalmente y son detenidos por el Servicio de Inmigración de Estados Unidos suelen enfrentar una deportación acelerada. Menos personas cruzando la frontera ilegalmente se traduce en menos deportaciones en la frontera entre Estados Unidos y México.
Aumento de centros de detención
La administración de Trump obtuvo otra victoria con la aprobación del Big Beautiful Bill. Este proyecto de ley de presupuestos asigna casi 150,000 millones de dólares a la aplicación de las leyes migratorias, lo que hará que el servicio de inmigración estadounidense sea más poderoso que muchos ejércitos del mundo.
En Florida, el nuevo y notorio centro de detención Alligator Alcatraz lleva un mes operando y cuenta con capacidad para 1,000 inmigrantes. Los inmigrantes han denunciado las crueles condiciones en el centro, como escasez de comida, falta de higiene y que los detenidos pasan días solo con luz artificial, sin saber ni el día ni la hora.
La presidenta Sheinbaum ha solicitado la deportación inmediata de todos los ciudadanos mexicanos retenidos en este centro de detención. Recientemente, dos hermanos mexicanos fueron detenidos por una infracción de tránsito, enviados a Alligator Alcatraz y posteriormente deportados. Uno de ellos estaba de visita con una visa de turista válida y un boleto de regreso a México, mientras que el otro está casado con una ciudadana estadounidense y estaba en proceso de regularizar su estatus migratorio. Este es solo un ejemplo de los numerosos arrestos cuestionables que ocurren en Estados Unidos.
Con el tiempo tendremos más datos sobre el progreso de las promesas de esta administración. Una cosa es segura: el aumento de 150,000 millones de dólares brindará al servicio de inmigración las herramientas para duplicar el número de deportados.
Sobre la autora:
*Jasmin Singh es abogada de inmigración especializada en derecho migratorio estadounidense radicada en la Ciudad de Nueva York.
LinkedIn: Jasmin Singh
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