Por Dr. José Roberto Balmori de la Miyar*
La presidenta Claudia Sheinbaum está por cumplir su primer año de mandato, y en el terreno económico podemos percibir logros y retos. En este artículo reviso los datos de crecimiento económico, inflación, empleo, inversión y confianza del consumidor. Mientras que algunos indicadores muestran logros económicos, otros indican retos.
La economía mexicana creció menos del 1%, un ritmo modesto que se alinea con el desempeño del sexenio anterior, manteniendo el producto interno bruto (PIB) per cápita en niveles similares a los de 2017. El desempeño de los sectores productivos ha sido variado: mientras que las actividades primarias y terciarias mostraron un crecimiento anual del 2.6% y 1.8% respectivamente, la manufactura lleva dos años de estancamiento. A nivel interno, 13 de 20 sectores crecieron, destacando los servicios de apoyo a los negocios (15%) y los servicios profesionales, científicos y técnicos (10.9%). En contraste, los sectores con mayores caídas fueron la minería (-8.2%) y el comercio al por mayor (-5.1%), este último siendo un rubro muy importante de la economía del país.
La inflación a finales del mes pasado fue de 3.49%; un nivel que se encuentra en el rango objetivo del Banco de México. Sin embargo, la reciente desaceleración en la inflación se debe en su totalidad al componente no subyacente, que es precisamente el más volátil, y que se desaceleró al 1.1% anual. Por otro lado, la inflación subyacente, que proyecta la inflación a largo plazo, se mantiene fuera de rango en el 4.2%, prácticamente igual al del año pasado. El reto de la inflación en México radica en la incapacidad del Banco de México para mantener el componente subyacente dentro de su rango objetivo del 3% (+/-1%). Peor aún, dentro del componente subyacente, la inflación de las mercancías se está acelerando, lo que podría aumentar el riesgo de que la inflación se sitúe fuera del objetivo de Banxico.
El mercado laboral en México muestra una combinación de estabilidad en el empleo y retos estructurales persistentes debido a la informalidad. La tasa de desocupación se mantuvo en 2.7% en el segundo trimestre de 2025, un nivel muy bajo que se alinea con el del año anterior. No obstante, la tasa de informalidad laboral aumentó un 0.6% para alcanzar el 54.8% en el mismo periodo. A pesar de estas dificultades, hubo mejoras en el ingreso. El ingreso laboral promedio creció un 2.25% anual en términos reales, llegando a $10,670 pesos en el segundo trimestre de 2025. Un factor crucial ha sido el aumento del salario mínimo entre 2018 y 2024, que impulsó una reducción significativa de la pobreza por ingresos en el país. Los ingresos laborales, más que las transferencias gubernamentales, se consolidaron como el motor principal detrás de esta mejora en la pobreza en México.
La inversión total ha caído un 6.8%, acumulando diez meses de cifras negativas. Esta disminución limita la creación de empleos de calidad y frena el bienestar de los hogares. Dado que la inversión privada es el principal motor de formación de capital en el país, constituyendo el 90% de la inversión total, es crucial fortalecer la certeza jurídica y reducir la incertidumbre nacional. A pesar de esto, un logro importante en este rubro es la Inversión Extranjera Directa (IED), que aumentó más de 10% y rompió récords.
Por último, los consumidores mexicanos muestran una percepción dual de la economía, según el Indicador de Confianza del Consumidor (ICC) de agosto de 2025. Aunque se sienten optimistas sobre sus finanzas personales, les preocupa el panorama general del país. El indicador que mide la situación económica del hogar para los próximos 12 meses subió 0.8 puntos, alcanzando 58.5.
Esto refleja un optimismo creciente sobre la posibilidad de ahorrar y la intención de adquirir bienes duraderos e incluso realizar inversiones. Del lado negativo, la confianza en la economía del país a futuro se reduce, lo que genera una notable cautela en el gasto en ocio. Este contraste muestra que, si bien la gente se siente segura con su situación individual, sigue siendo prudente ante la incertidumbre económica general. En conclusión, este primer año de la administración de la presidente Sheinbaum muestra logros y retos en el área económica.
Sobre el autor:
*Dr. José Roberto Balmori de la Miyar es director de los programas de licenciatura de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Anáhuac México.
Twitter: @jrbalmori
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