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    Más de 508 mil trabajadores afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) podrían acceder cada año a una licencia de paternidad ampliada en México, de acuerdo con estimaciones del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), que buscan dimensionar el alcance potencial de una reforma a este derecho laboral.

    El organismo calcula que 508 mil 573 padres serían potenciales beneficiarios de una ampliación de los permisos de paternidad, una cifra equivalente a alrededor del 4% de los 13.5 millones de hombres registrados ante el IMSS.

    La estimación cobra relevancia en momentos en que distintos actores han planteado la necesidad de fortalecer las políticas de cuidados en México y ampliar la participación de los hombres en la crianza y atención de sus hijos durante los primeros días posteriores al nacimiento o adopción.

    Actualmente, la Ley Federal del Trabajo otorga a los padres trabajadores cinco días laborables de permiso con goce de sueldo por el nacimiento o adopción de un hijo, un periodo que se encuentra por debajo de las licencias de paternidad vigentes en diversos países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

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    Para el IMCO, ampliar este derecho podría contribuir a una distribución más equilibrada de las responsabilidades de cuidado dentro de los hogares y favorecer una mayor participación de los hombres en las tareas de crianza desde las primeras etapas de vida de sus hijos.

    Sin embargo, el instituto advierte que el alcance de cualquier reforma estaría limitado por la informalidad laboral. Actualmente, sólo alrededor de un tercio de los hombres en México cuenta con empleo formal y acceso a la seguridad social, por lo que millones de trabajadores quedarían fuera de los beneficios asociados a una ampliación de las licencias.

    El organismo también señala que México carece de información pública sobre cuántos padres solicitan o utilizan actualmente este permiso, lo que dificulta evaluar su impacto y diseñar políticas públicas basadas en evidencia.

    Ante este panorama, el IMCO considera que fortalecer los registros administrativos y ampliar gradualmente las licencias de paternidad permitiría avanzar hacia una política de cuidados más incluyente y acorde con las necesidades de las familias mexicanas, al tiempo que ampliaría el alcance de un derecho que podría beneficiar potencialmente a más de medio millón de padres cada año.

    El IMCO planteó tres alternativas que varían en alcance, cobertura, duración y esquema de financiamiento para evaluar distintos niveles de implementación.

    Indicó que un diseño de licencias de paternidad financiado por la seguridad social permitiría distribuir los costos entre el Estado, los empleadores y las personas trabajadoras. Si actualmente contratar a hombres y mujeres tiene el mismo costo para las empresas y las aportaciones a la seguridad social se realizan en la misma proporción sin distinción por sexo, los derechos de cuidado también deberían avanzar hacia una distribución más equitativa.

    La propuesta uno consiste en sustituir el esquema actual, en el que el costo recae en el empleador, por un mecanismo de financiamiento a través de la seguridad social.

    Expuso que financiar el permiso de paternidad de una manera similar al de las licencias de maternidad, con reglas específicas de asignación para cubrir un derecho ya reconocido, haría exigible el uso de los días, permitiría distribuir el costo y reducir la carga directa para las empresas.

    El IMCO estimó que financiar los permisos de paternidad por medio de la seguridad social tendría un costo aproximado de 1,658 mdp al año por concepto de pago de salarios. Este monto equivale a 0.01% del PIB y se calcula bajo el supuesto de uso pleno del derecho.

    Migrar a un esquema de financiamiento de seguridad social, implicaría que el costo anual estimado de los permisos de paternidad se distribuiría así:

    • 70% sector privado: 1,161 mdp
    • 25% personas trabajadoras: 414 mdp
    • 5% seguridad social: 83 mdp

    La propuesta dos sugiere implementar una licencia de paternidad de 15 días laborables con goce de sueldo financiada por la seguridad social. Además de cambiar el esquema de financiamiento, este escenario triplica la duración vigente y acerca a México al promedio de las licencias de paternidad pagadas en los países de la OCDE, que es de 2.4 semanas.

    Contar con una licencia de paternidad de 15 días tendría un costo de 4,974 mdp al año para la seguridad social, lo que equivale a 0.02% del PIB.

    La distribución del costo anual bajo un esquema tripartita de seguridad social sería así:

    • 70% sector privado: 3,482 mdp
    • 25% personas trabajadoras: 1,243 mdp
    • 5% seguridad social: 249 mdp

    El escenario tres plantea transitar de licencias separadas de maternidad y paternidad hacia una licencia parental que combine derechos individuales con una bolsa de tiempo compartida para el hogar.

    Este modelo reconoce la diversidad de estructuras familiares y permite adaptar el uso de la licencia a las necesidades de distintos tipos de hogares, incluidos aquellos monoparentales, homoparentales o con arreglos de cuidado distintos a los tradicionales.

    El IMCO expuso que 75 países cuentan con esquemas de licencias o permisos parentales compartidos, el 60% de estas figuras son financiadas por la seguridad social y 14% de las licencias compartidas cubren la totalidad del salario durante el periodo completo de ausencia.

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