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    Tamara Chayo. Foto: ©Paco Gramontti / Forbes México.

    Tamara Chayo quería salvar a sus familiares médicos que trabajaban en plena pandemia de Covid-19. Sus tíos se aislaban para evitar contagiar a otros y, en ese momento, escaseaba el equipo de protección médico.

    “Tuvimos la tasa de mortalidad más alta en todo el mundo de profesionales de la salud”, recuerda Tamara en entrevista, y también rememora que no pensaba dedicarse a la medicina ni a la industria textil, que era el negocio familiar.

    Sin embargo, ahora es fundadora de Medu, que produce y vende equipo de protección médico que se puede reusar. Su emprendimiento llamó la atención de Peter Thiel, cofundador de PayPal, quien le dio un financiamiento de 100,000 dólares.

    Con Medu Protection, Chayo Romo no estaba solamente emprendiendo, sino que su proyecto tenía un impacto social, pues sus batas médicas son antivirales y pueden lavarse hasta 50 veces, lo que ahorra a los hospitales cientos de miles de dólares en equipo médico.

    A sus 25 años, ‘Tamy’, como también le dicen, se imaginaba ganando un Premio Nobel. Aún no llega el galardón, pero ya está dentro del grupo de 30 under 30 en la industria del cuidado de la salud gracias a su curiosidad y por la necesidad de encontrar una solución para proteger a su familia.  

    Tamara ve que Medu puede seguir creciendo: “Me veo tocando la campana de la Bolsa de Nueva York”, afirma, pero también se visualiza apoyando a otras emprendedoras. “Me he dado cuenta de que ser mujer y joven no es una debilidad, es un superpoder.”

    Tamara Chayo. Foto: ©Pedro Flores / Forbes México.

    Visibilizar el talento

    Tamara afirma que hay mucho talento en Latinoamérica, pero muchas veces no se visibiliza. Por ello, quiere apoyar a más emprendedoras en el camino. “Para que no tengan miedo de ser ellas. Si se ponen una careta, se cansaran de cargarla”, aconseja.

    La emprendedora se considera “demasiado empática” y, aunque eso puede sonar como un defecto, quiere usarlo para apoyar a emprendedores y empresas para que tengan más impacto y para ello, quiere abrir un fondo para financiar proyectos sustentables y de impacto social, pero que están en una fase muy temprana y necesitan dinero.

    Tamara fundó Medu para salvar a su familia durante la pandemia y también donó más de 20 mil batas a personal médico, pero considera que también se salvó a sí misma con el emprendimiento; por eso considera el impacto social como una parte indispensable de cualquier proyecto, más allá del dinero y las ganancias. “Siempre he sido muy congruente en lo que pienso, en lo que pienso, lo que veo y lo que hago.”

    Tamara Chayo. Foto: ©Paco Gramontti / Forbes México.