Los mexicanos creen que la piratería es controlada por el crimen organizado y las aduanas, y que es un delito sin castigo, así como nadie va a la cárcel ni aplican multas y sólo confiscan productos a los distribuidores y bodegueros como pasó como la tienda de los chinos Mexico Mart, en la Ciudad de México, de acuerdo a un estudio solicitado por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) a una empresa privada.
“La piratería es controlada por grandes fuerzas como el crimen organizado y las aduanas, así como se cree hay una vinculación entre ambos, lo que hace impune esta acción”.
Agrega que la piratería se reconoce como un delito grave en México, pero las sanciones de cárcel, multas y confiscación se aplican para las grandes bodegas y distribuidores y no al consumidor final.
El sondeo entregado al IMPI un mes después del triunfo de Claudia Sheinbaum Pardo, describe a la piratería como: “Generalmente sancionan a quien vende, no a quien adquiere” y “ya es algo normal que, o sea a quién vas a castigar ¿a medio país? Jeje”.
El análisis detalla que el gobierno debe controlar y vigilar los procesos en la aduana, así como supervisar y hacer válidos los operativos contra la piratería y así evitar corrupción.
El “Estudio de Percepción Piratería en México” solicitado por el IMPI explica que los mexicanos desconocen si hay alguna institución que regule o controle la piratería.
Los ciudadanos creen que es un “imposible” regular y controlar hoy a la piratería, ya que la industria “beneficia” de alguna manera a la economía local y a intereses del gobierno y el crimen organizado, expone el sondeo.
“El control de la piratería no se soluciona con mensajes publicitarios, sino con el esfuerzo tanto del gobierno, las marcas y la ciudadanía”, manifiesta la investigación entregada al IMPI.
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Precisa que la tecnología y esfuerzo de marcas han tenido mayor impacto en el control de la piratería: “La creación de plataformas de streaming y de música han minimizado, la venta ilegal de películas y discos piratas, y marcas como la industria de los videojuegos ha desarrollado candados que “obliga” a la compra de productos originales”.
El estudio de una empresa privada ubica a la piratería física, digital e intelectual, “siendo la intelectual la que más mal es vista moralmente”.
La piratería física es la más habitual y normalizada y la digital, la que más en riesgo pone a quien la consume, agrega.
“Hoy son muchas las formas de nombrar lo que “no es original”, siendo pirata y clon la forma más común de nombrarlo”. Pero también se le nombra copia, plagio, réplica, fayuca, imitación, chafa y hasta chino.
Recuerda que hay diferentes formas de nombrar un producto o idea que no es original: “El concepto es uno solo; la reproducción o duplicado de un producto o idea original de alguien más”.
Algunos jóvenes pueden llamarlo también como “fake” o “dupe” a la piratería, concluye.










