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    Los chinos ya  le quitaron el negocio a los ambulantes. Y eso se da a través de 3 mil negocios chinos, quienes ya dominan y controlan el comercio en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Y también venden los productos más baratos que en el ambulantaje.

    “Hoy en día, por más absurdo que suene, pero los negocios chinos representan una competencia desleal, que ya representaba el ambulantaje al sector formal”, reveló Gerardo López Becerra, presidente del Consejo para el Desarrollo del Comercio en Pequeño y la Empresa Familiar (ConComercioPequeño).

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    “Una bocina, una playera, una serie navideña o un reloj ya es más barato en esas plazas chinas que en los comercios informales, ahora los mismos chinos ya venden sus propios productos”, dijo el empresario.

    Alberto Vargas, presidente del Movimiento Nacional del Comercio Social, denunció que el comercio chino está pasando del comercio al mayoreo al menudeo.

    Los chinos están instalando tiendas en las inmediaciones de los mercados públicos para quitarles la venta sin que ninguna autoridad intervenga, dijo el representante. 

    Uno de los productos de novedad que hace unos meses comenzó a ser distribuida en México son las “bicicletas eléctricas”, recordó Alberto Vargas.

    Las bicicletas eléctricas (en realidad) son motocicletas eléctricas que están circulando sin ninguna restricción y que serán causa de graves accidentes, declaró. 

    Las otras Izazaga 89 

    También en el Centro Histórico de la Ciudad de México se han identificado más de 80 plazas que funcionan bajo el sistema de Izazaga 89.

    La existencia de plazas comerciales operadas y administradas por chinos es un fenómeno ya es nacional, declaró el presidente del Consejo para el Desarrollo del Comercio en Pequeño y la Empresa Familiar.

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    Actualmente en diversas ciudades fronterizas del norte o el sureste de México han llegado chinos a instalar plazas comerciales, lo cual impacta negativamente al mercado interno al ofrecer “baratijas que rápidamente van al basurero”, añadió Gerardo López Becerra.

    El plan para revertir la existencia de plazas comerciales chinas debe darse a través de una profunda depuración de las aduanas y puertos mexicanos e inspección fiscal, recordó.

    En esas plazas las operaciones comerciales son -en su gran mayoría-, en efectivo para evitar evidencias bancarias que pudiera rastrear el Servicio de Administración Tributaria (SAT), agregó Gerardo López Becerra.

    “Si vienen a hacer negocios aquí, se debe verificar que paguen impuestos y su estatus migratorio; que generen empleos ante la ley y revisar el origen de los productos que comercializan”, expresó.