Por CPC Gerardo Vargas Nolasco*
El fraude ocupacional que se define como aquel fraude cometido por los propios empleados o ejecutivos de una organización, puede afectar seriamente a una empresa. Puede tener impactos económicos, operativos, legales, reputacionales, etc.
Existen principalmente tres tipos de fraude ocupacional: (i) Apropiación indebida de activos, (ii) corrupción y (iii) fraude de estados financieros.
El fraude ocupacional puede involucrar más de un tipo de fraude a la vez. Por ejemplo el robo inventarios y el registro contable que disfrace el robo como una venta, o el robo de dinero y el registro contable que lo disfrace como un pago a proveedor. Con esto tendríamos fraude por apropiación indebida de activos y fraude de estados financieros.
Prevención es la clave para que las organizaciones eviten ser víctimas del fraude ocupacional.
Los factores principales que pueden hacer que un empleado o ejecutivo de una organización llegue a cometer fraude ocupacional suelen ser tres, Presión o motivación, Oportunidad y Racionalización, como se muestra a continuación en la pirámide del fraude.
En este sentido, un buen control interno es fundamental para prevenir el fraude ocupacional. Considerando que el control interno de una organización puede ser tan complejo como tan compleja puede ser la estructura y operación de una empresa, los siguientes son solo algunos ejemplos de controles internos básicos que pueden ayudar a prevenir el fraude ocupacional:
- Asegurar una correcta segregación de funciones ya sea en el manejo, supervisión y aprobación de recursos económicos o materiales, así como en el registro contable (“quien maneja dinero no debe tener facultades para realizar registros contables”).
- Asegurar que todos los empleados de la organización, así como proveedores y clientes, conozcan las herramientas para reportar conductas inadecuadas de otros empleados, clientes o proveedores, ya sea robo, fraude, conflicto de intereses, etc. La organización deberá garantizar que las denuncias se mantengan anónimas y que no haya represalias.
- Realizar background checks de los empleados y estar atento a señales que puedan indicar que un empleado tiene un estilo de vida que no concuerde con sus posibilidades económicas.
- Asegurar revisiones periódicas de los controles internos para identificar brechas y adecuar, actualizar o mejorar dichos controles, etc.
Por otro lado, en caso de que el fraude ocupacional se materialice, es importante que la organización cuente con políticas adecuadas relacionadas con la conservación de comunicaciones (i.e. emails, chat interno, etc.), uso de dispositivos, pólizas empresariales, etc., las cuales pueden coadyuvar en el proceso de investigación y denuncia ante las autoridades correspondientes; además de siempre trabajar de la mano de sus asesores legales.
Conclusiones
El riesgo de fraude ocupacional, inevitablemente, siempre va a estar latente en las organizaciones, sin embargo estas pueden prevenirlo con controles internos adecuados, “más vale prevenir que lamentar”.
Sobre el autor:
*CPC Gerardo Vargas Nolasco es integrante de la Comisión Técnica Sector Empresarial de Contraloría Financiera del Colegio de Contadores Públicos de México.
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