Los minoristas mexicanos esperan publicar sólidos resultados en el segundo trimestre de 2025, impulsados por efectos de calendario favorables, aunque los riesgos económicos globales y una inflación persistente presentan desafíos para las marcas en la segunda mitad del año, dijeron analistas a Reuters.
Los efectos favorables del calendario han aumentado el optimismo de los analistas sobre el trimestre. Aun así, los inversionistas estarán atentos a los resultados de Walmart de México, Chedraui y Liverpool en busca de señales sobre cómo los minoristas están atrayendo a consumidores cautelosos, en un contexto de inflación al alza y debilitamiento económico.
Los analistas señalaron que la inclusión de las vacaciones de Semana Santa en el segundo trimestre dará un impulso a las cifras de ventas en comparación con el año pasado, cuando la festividad se celebró en el primer trimestre.
Walmex ya anunció ventas récord en tiendas físicas y en línea durante el Hot Sale de México, un periodo promocional de nueve días que comenzó a finales de mayo. Una encuesta de analistas de LSEG pronostica que Walmex registrará un aumento del 9% en ingresos y del 5% en ganancias respecto al año anterior.
Antonio Hernández, analista de Actinver, dijo que muchos trabajadores recibieron su bono anual de participación en las utilidades (PTU) en mayo, lo que incrementó su poder adquisitivo durante el periodo promocional.
“El momento del Hot Sale se benefició del impulso del pago del PTU… especialmente para los minoristas más expuestos al consumo discrecional, como ropa o electrónica”, afirmó Hernández.
Ariel Méndez, consultor del grupo financiero Ve por Más, señaló que el efecto Semana Santa podría beneficiar a minoristas de refrescos y botanas, como Femsa, propietaria de la omnipresente cadena de tiendas de conveniencia Oxxo, y Arca Continental, gigante de bebidas embotelladas.
Repunte de inflación
En mayo, la inflación general anual de México se situó fuera del rango objetivo del banco central —entre el 2% y el 4%— y se mantuvo en ese nivel en junio. La inflación subyacente, considerada un mejor indicador de la evolución de los precios, alcanzó en junio su nivel más alto desde abril de 2024.
Los analistas afirmaron que los minoristas han implementado estrategias para alentar a los consumidores a modificar sus hábitos en lugar de reducir sus compras. Por ejemplo, han promovido productos de marca blanca más económicos, ofrecido programas de fidelización y utilizado envases más pequeños.
“Los minoristas están aumentando la participación de las marcas privadas, ya que estas son más baratas, más accesibles para los clientes y, a menudo, generan mejores márgenes para las tiendas”, indicó Hernández.
Walmart, Chedraui y Liverpool han ampliado estas líneas en múltiples niveles de precios.
Los analistas probablemente interpretarán los resultados del segundo trimestre como una señal de la efectividad de estas tácticas de cara al segundo semestre, cuando el banco central pronostica que la economía crecerá apenas un 0.1%.
Otros obstáculos podrían surgir, como una caída en las remesas, que disminuyeron un 4.6% en mayo tras la contracción más pronunciada en más de una década en abril.
El analista Hernández advirtió que la incertidumbre política y macroeconómica podría afectar a los minoristas más dependientes de estos flujos. Añadió que, si bien el salario mínimo aumentó un 12% este año, las ventas no crecen al mismo ritmo, lo que plantea dudas sobre si los consumidores gastarán más y en qué lo harán.
“Creo que los minoristas mantendrán todas estas estrategias”, afirmó Méndez. “No solo les brindan una herramienta para combatir la inflación, sino que también les permiten ser mucho más eficientes, tener márgenes más amplios y, con ello, ofrecer mejores retornos a los inversionistas”.
Con información de Reuters
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