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    Las importaciones de pollo y carnes de res brasileñas no llegaron a destruir la producción de México, sino a complementar y ayudar en la reducción de la alta inflación registrada en 2022, declaró Adriane Reis Crunivel, agregada agrícola de Brasil en México.

    “Brasil no llegó a destruir la producción mexicana, tampoco a hacer una competencia en contra de Estados Unidos, sino que somos complementarios (en el mercado) de carne de pollo y res”, dijo.

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    Expresó que Brasil se ha convertido en un gran proveedor de productos de calidad a México, que se abrió a ese mercado con el lanzamiento del Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC).

    El PACIC, lanzado por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador para frenar la inflación, incrementó las importaciones de carne y granos de Brasil a México.

    La estrategia de México eliminó el arancel de 75 por ciento para el pollo, la cuota de 20 por ciento para la carne de res y puerco, la tarifa de 45 por ciento para el pavo, el impuesto de importación de 9 por ciento al arroz con cáscara y 16 por ciento para el arroz sin cáscara.

    Con la eliminación de aranceles, México hizo compras valuadas en 2 mil 200 millones de dólares de productos de agronegocios brasileño 2022, según la diplomática. 

    En 2023 y 2024, los importadores mexicanos adquirieron más de 2 mil 900 millones de dólares de insumos brasileños. 

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    Y en el primer semestre de 2025, México fue el octavo mayor socio comercial de Brasil, que le ha vendido más de mil 200 millones de dólares al mercado mexicano.

    Adriane Reis Crunivel agrega que México produce pollo y lo vende entero entre sus consumidores, mientras que Estados Unidos comercializa muslo y piernas al mercado mexicano.

    “México necesita pechuga de pollo y pasta de pollo, ¿y quién puede proveer? Brasil. Brasil ocupó este espacio que había aquí en México y nadie lo tomaba. Entonces, no hay una competencia directa”, comentó.

    Expresó que Brasil incursionó de una manera muy tranquila con la venta de pechuga de pollo, lo mismo pasó con la importación de carne de res.

    La carne de res de Brasil es diferente a la proteína mexicana: “el producto que nosotros ofrecemos es de ganado cebuino, que es una carne más magra”.

    Dijo que México pasó a importar la carne de res de Brasil para procesamiento y así contar con más carne mexicana para exportarla a Estados Unidos.

    Con la mayor importación de carne de res, pollo, cerdo y pavo mejoró la balanza comercial para México, por lo que “es un ganar, ganar en todos los sentidos”, afirmó.

    En mayo Brasil tuvo un brote de influenza aviar de alta patogenicidad en una granja comercial en Río Grande del Sur, por lo que los importadores mexicanos cerraron automáticamente sus compras: “Pero logramos que México aceptara las mercancías, que ya venían en camino. Después del reconocimiento de que Brasil ya estaba libre de influenza aviar se reactivó la actividad comercial”.

    El estado de Río Grande del Sur es muy importante para los compradores de pavo en México, porque “tenemos tres empresas brasileñas certificadas para exportar carne de pavo hacia México y una de ellas está ubicada en en el estado de Río Grande del Sur”.

    Recordó que México es el principal destino de material genético avícola que Brasil exporta: “El 30 por ciento de todo lo que México importa de material genético avícola proviene de Brasil, por eso tenemos una relación muy estrecha e interesante entre los dos países”.

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    Dijo que Brasil no solo vende carne a México, sino que “importa muchísimo arroz porque no produce lo suficiente y el arroz está en la dieta de los mexicanos”.

    Expresó que en 2021 el principal destino de exportación de arroz brasileño era Perú, cuando México era el décimo primero, y después del PACIC, México fue el primer destino de las exportaciones de arroz brasileño.