El arte tiene el poder de cumplir los sueños a pesar de las adversidades de la vida. En 2014, la artista pictórica Manuela Solano perdió la vista por las negligencias en el sistema de salud que amenazaron su vida y su forma de crear.
“Después de haberme quedado ciega agarré un papel y agarré pintura y me puse a pintar otra vez. Ese fue el momento más importante, el momento en el que me demostré a mí misma que no había dejado dejado de ser artista […] en ese sentido no había dejado de ser yo misma, ser la persona que siempre conocí, que siempre soñé”, asegura, en entrevista virtual desde Alemania, Manuela Solano, artista mexicana.
A los 26 años perdió la vista por las negligencias médicas que padeció en su tratamiento de VIH, lo cual le hizo construir nuevos métodos creativos para generar su obra.
“A lo largo de los años he desarrollado un método que me permite pintar usando el sentido del tacto. Y ese proceso de un ya no poder ver, pero seguir haciendo arte, me ha hecho también aprender mucho acerca de no solamente de mi propio arte, sino del arte en general y de qué es lo que importa en el arte, la sustancia, digamos, del arte y la importancia de que una como artista obedezca a su propio impulso artístico”, dice.
Las manos de Manuela Solano crean desde la memoria. La pintora expresa, a través del arte, su personalidad, gustos experiencias y todas los elementos que la componen como persona.
“Pero a la hora de de analizar esos temas y a la hora de expresarlos visualmente también entran en juego las demás personas, entran en juego referencias del la cultura pop, entran en juego temas culturales que tenemos todos en común, entran en juego las demás personas que también se pueden sentir identificadas con esos temas, etcétera. A la hora de hablar de mí misma también hablo un poco del espectador y de la cultura”, dice.
Solano es una artista que siempre da lo máximo como creadora. Toda su vida ha tenido una inclinación por expresarse de distintas formas, por ejemplo, desde que era niña, dibujaba, hacia collages o figuritas de plastilina.
La artista mexicana nació en Ciudad de México, en 1987. Estudió Artes Plásticas en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura Grabado “La Esmeralda”, en la capital del país. Su obra forma parte de la colección permanente del Museo Salomon R. Guggenheim en Nueva York, la cual ha sido expuesta en Londres, Sao Paulo, Miami y Seúl, por mencionar algunos lugares.
Desde hace 6 años, la artista vive y trabaja en Berlín, Alemania.

“Vivir en Berlín ha sido un cambio bastante fuerte para mí. He crecido mucho como persona viviendo acá, las oportunidades sociales que tengo acá no las podría tener en otros lugares. Y también hay mucho apoyo en Alemania para los artistas que, en México, desgraciadamente no existen”, asegura.
Sin embargo, también se ha enfrentado a la falta de visibilidad en esa nación europea, mientras que su obra ya se ha presentado en su país natal, España, Inglaterra, Corea, Portugal, Brasil, por mencionar algunas naciones. En este sentido, le gustaría ver un mayor apoyo de la representación diplomática de México en Alemania para promover a artistas mexicanas a través de sus recintos.
A pesar de la adversidad, la artista mexicana se siente muy orgullosa de alcanzar sus sueños, como haber podido exponer la serie “Alien Queen/Paraíso Extraño” en el Museo Tamayo, en Ciudad de México, durante 2025.
“Fue muy conmovedor ver a cuánta gente le gustó tanto la la exposición y las cosas que la gente me ha dicho. Y, al mismo tiempo, estoy un poco cansada, porque hay muchísimo trabajo durante mucho tiempo […] Ya, llegué a la meta, crucé la meta, y ahora estoy tratando de recuperar la respiración”, dice. El arte no está está nada más en la pintura que ves en el museo.
- Ahora lee: La IA también seduce al cibercrimen
Ha llegado la hora de recuperar el trabajo y atender nuevas creaciones, lo cual le entusiasma mucho después de la experiencia vivida con la exposición en el Museo Tamayo. “Me siento muy bien, me siento en el momento más alto de mi carrera y me inspira que haya sido México que me haya ayudado a dar este paso tan grande”, explica.
Manuela Solano quiere que el mundo cambie y que sea más incluyente para acercar las obras artísticas a todos. “El arte no está nada más en la pintura que ves en el museo, ni en la escultura. El arte está en ti cuando ves mi pintura, el arte es eso que te está pasando cuando ves mi pintura y que, en ese sentido, el arte nos atañe a todos: seas una persona del mundo del arte o un artista o seas una persona de finanzas y del mundo de los negocios… en el arte todos podemos participar”.










