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    Llevo muchos años en la industria digital y, desde que tengo memoria y cada vez que aparece una nueva tecnología o simplemente algo nuevo, en seguida aparecen los agoreros del apocalipsis diciendo que lo anterior va a morir.

    Pasó cuando apareció el e-commerce y dijeron que la tienda física iba a desaparecer, pasó cuando apareció Netflix y dijeron que las salas de cine también morirían.

    Nada de eso pasó y si bien la irrupción de la IA es algo muy distinto a lo anterior, la dinámica es prácticamente igual. ¿Cuántos posts hemos visto con la imagen “RIP SEO”, “RIP Excel” o “RIP lo que sea”? Yo ya perdí la cuenta.

    Y si bien es cierto que la llegada de muchas cosas deja obsoletas otras, eso no quiere decir que desaparezcan. Yo más bien creo en la transformación o en la resignificación de las cosas.

    Si bien hoy seguramente se vendan menos libros que hace dácadas, el e-book no mató al libro de papel, más bien, lo resignificó, pero no me quiero ir por las ramas, porque si de libros hablo (me encanta leer), se nos va el tiempo. Vamos al punto de este artículo.

    Y el punto de este artículo es que el SEO no murió con la IA, como muchos dicen, solo cambió el idioma y cómo esto hoy le afecta y le afectará a tu negocio.

    Hoy, muchas veces, la primera respuesta a la hora de buscar algo en tu lap o smartphone, ya no es el famoso ranking de páginas en Google es ChatGPT, Gemini (que es la IA de Google) o Copilot.

    Hoy ya no alcanza solo con salir en esa famosa primera página. Si tu contenido no aparece en la conversación que la IA tiene con la gente, con tus clientes o posibles clientes, tu marca queda afuera, aunque sigas metiendo dinero en pauta o en el “SEO de antes”.

    Ahora la gente conversa con la IA, le cuenta su caso, sus dudas, y espera una respuesta a la medida.

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    Por ejemplo, antes buscaban “tenis blancos para correr”. Ahora ponen: “corro tres veces por semana, tengo la rodilla operada, peso 85 kg, ¿qué tenis me recomiendas y por qué?”. Piden razones, recomendaciones y opciones para su caso en particular.

    Esto cambia el juego para cualquier e-commerce o marca: el contenido ya no solo tiene que “rankear”, tiene que ayudar a decidir la compra, subir el ticket promedio, abrir cross-sell y ayudar a la retención, porque la IA trae leads más informados, más calificados y más listos para comprar.

    El SEO conversacional pega directo en KPIs como CAC, ROAS y la eficiencia del funnel. Si la información que tu pones en tu sitio, en tu blog, responde de verdad a lo que tu cliente necesita para decidir, la IA te toma como fuente y el lead llega más calificado, eres parte de esa conversación y de ese proceso de decisión.

    Por eso, este cambio pide que CMOs y CEOs se sienten con sus equipos y revisen: ¿Qué contenidos ayudan de verdad al cliente a decidir? ¿Cuáles solo repiten keywords y no dicen nada? ¿Qué info necesita la IA para recomendar tu marca por encima de la competencia?

    El riesgo es claro: si no adaptas tu contenido, tu marca sale del radar antes de que la persona llegue a tu sitio.

    En resumen: el SEO de siempre sigue vivo y vigente, lo que cambia radicalmente es la manera en la que la gente hoy está buscando tus productos y servicios, ya no es por keywords, o frases sueltas, es a través de conversaciones mucho más enfocadas en el caso particular de cada uno y si tu contenido no está preparado para eso, quedas fuera de esa conversación.

    El cambio ya está pasando y quien pega primero, pega dos veces.

    Sobre el autor:

    Sebastián Moglia ClapsCountry Manager Shake Again.

    Linkedin: https://www.linkedin.com/in/sebastianmoglia/

    Twitter: @Sebastianmoglia

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