Enlaces rápidos

    El negocio de la movilidad ferroviaria y de alta velocidad es una locomotora que no detiene su paso. El aumento de la población mundial, la cual ya supera los 8,000 millones de habitantes, alimenta la demanda de nuevos proyectos de trenes.

    “Las necesidades de movilidad han seguido creciendo en todas partes y creo que continuarán haciéndolo. Y eso es algo positivo, porque se trata de un negocio de movilidad que se encuentra más del lado de las soluciones sostenibles y ecológicas, pues es muy importante que la población pueda viajar de forma segura y con bajos niveles de emisiones de carbono, ya que todos vivimos en las ciudades y compartimos este entorno. Cuanta menos contaminación tengamos, mejor será para todos”, dice, en entrevista con Forbes México, Bernard Peille, director general para Alstom en América Latina.

    Se prevé que la tasa de población mundial seguirá creciendo en los próximos 50 a 60 años, hasta alcanzar un máximo de 10,300 millones de habitantes a mediados de 2080. Tras alcanzar este pico, se estima que disminuirá gradualmente hasta situarse en torno a los 10,200 millones a finales de siglo, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

    México ocupa un lugar muy importante dentro de las operaciones globales de Alstom, ya que cuenta una importante base industrial en el país y cuenta con numerosos clientes en sistemas de metro, locomotoras y trenes, en donde destaca su participación reciente en el proyecto del Tren Maya, y, próximamente, Trenes del Norte.

    “México es un lugar estratégico para nosotros y los negocios continúan creciendo. Y no solo para atender al mercado mexicano, sino también para exportar desde México hacia otros países, principalmente a Estados Unidos. Eso también es muy importante para nosotros desde el punto de vista empresarial”, dice el ejecutivo francés.

    Actualmente, la firma cuenta con tres grandes líneas de negocio: material rodante, señalización y mantenimiento.

    Ahora lee: La CEO que tiene la receta para innovar en PepsiCo 

    La historia de Alstom en México no es reciente. La compañía francesa ha estado presente en el país desde hace 73 años. En 1969, la firma participó en el desarrollo de la primera línea del Metro de Ciudad de México, mientras que ha sido pionera en el mantenimiento de los sistemas de metro en la capital del país, Monterrey y Guadalajara.

    En la actualidad, suma 3,028 colaboradores en el país, de los cuales un 56% es personal operativo y 44% administrativo.

    Esta empresa cuenta con infraestructura en 24 sitios estratégicos en la República Mexicana, entre las que se encuentran la planta de material rodante más grande de América y la tercera más importante de la firma a nivel mundial, ubicada en Ciudad Sahagún, Hidalgo, con una capacidad de producción valuada en 4,906 millones de pesos, de acuerdo con datos de la firma.

    En el Metro de ciudad de México, un 72% de la flota se encuentra compuesta por trenes de la compañía.

    En este momento, mantiene presencia en 12 estados: Campeche, Ciudad de México, Coahuila, Estado de México, Hidalgo, Jalisco, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz y Yucatán.

    En el caso de Trenes del Norte, Alstom tiene un proyecto que forma parte del Plan Nacional de Desarrollo 2025–2030, el cual se traduce en la fabricación de 47 trenes con más de 76% de contenido nacional (33 de larga distancia y 14 de larga distancia) e incluye mantenimiento integral por 5 años, así como el equipamiento de talleres de mantenimiento, estaciones de inspección y estaciones de abastecimiento . Este contrato está valuado en aproximadamente 20,200 millones de pesos (alrededor de 920 millones de euros), de acuerdo con datos proporcionados por la empresa.

    Ésta es la estrategia de Alstom en México y Latinoamérica para acelerar el negocio de la movilidad ferroviaria.

    Te sugerimos: La relación entre México y EU se transforma

    La apuesta

    El director general para Alstom en América Latina se muestra entusiasmado desde las oficinas de Alstom en Ciudad de México. Maite Ramos, la cabeza de la operación en el equipo en el país y una de las Mujeres Poderosas de Forbes México, así como un grupo de trabajo lo acompañan en la sala de juntas en donde recibe a esta publicación.

    En septiembre de 2024, Peille asumió su actual posición, pero su historia en la empresa data desde 1989, lo que le ha permitido sumar más de tres décadas en la industria ferroviaria. Su experiencia fundamentalmente se ha visto nutrida en el diseño, desarrollo de plantas industriales, servicios, gestión de material rodante y gestión para proyectos de trenes de alta velocidad, por mencionar algunas áreas.

    El país parece hacerle un guiño a la firma de infraestructura de trenes. El gobierno de México contempla la construcción de 3,000 kilómetros de vías ferroviarias para los tres de pasajeros, cuyas rutas pasarán por los siguientes tramos: Tren AIFA-Pachuca, Tren México-Querétaro, Tren Manzanillo-Colima y el Tren México-Puebla-Veracruz.                                                                                                                                    

    “Desde mi punto de vista, nunca habrá suficientes líneas para cubrir completamente las necesidades de movilidad. Por eso seguimos apoyando el desarrollo del país con nuestras soluciones. En los últimos años hemos visto una evolución extraordinaria: primero el desarrollo ferroviario en la península de Yucatán y, ahora, el impulso a las líneas del norte. Además, considero que pronto veremos renovaciones importantes en la infraestructura ferroviaria de la Ciudad de México, ya que algunos sistemas comienzan a mostrar signos de envejecimiento”, dice Peille, quien mira un gobierno que prioriza los sistemas de movilidad.

    Durante el último año, la empresa ha invertido poco más de 1,000 millones pesos y tienen previstos alrededor de 50 millones de euros para el desarrollo de instalaciones y otras actividades.

    “Sin embargo, considero que nuestra mayor inversión para los próximos años será en las personas. Actualmente contamos con una plantilla de poco más de 1,000 empleados en ciertas áreas y, en un plazo de 18 meses, debemos llegar a 2,000. Eso significa duplicar nuestro personal en campos altamente técnicos”, dice el directivo, quien explica el mayor desafío será encontrar talento, capacitarlo, desarrollarlo y asegurarnos de que alcance el nivel de competencia necesario.

    En Latinoamérica, Alstom tiene presencia en 9 países de la región y opera tres áreas clave de negocio: material rodante; señalización e infraestructura; servicios y mantenimiento, con los cuales busca impulsar la movilidad en las naciones en donde opera.

    Sobre la competencia, el ejecutivo considera que es positiva. “La competencia es algo muy saludable. Es positiva para los clientes porque les permite acceder a mejores soluciones, mejores precios y mejores condiciones de ejecución. También es positiva para nosotros porque nos obliga a mejorar continuamente. Llevo más de 35 años en esta industria y siempre ha existido competencia. A veces se gana, otras veces se pierde; se aprende, se adapta la estrategia y se vuelve a competir”.

    Bernard Peille no quita el dedo del renglón y sabe que México es un país de oportunidades dentro de la región. “En ciudades como la Ciudad de México, con más de 20 millones de habitantes, es probable que en algún momento sean necesarias más líneas de transporte ferroviario”.

    “Una de las características de Alstom es que buscamos estar presentes localmente, no solo como proveedores ferroviarios, sino también como actores económicos relevantes en los países donde operamos. Por ello, seguiremos participando en las oportunidades que surjan en México con el objetivo de fortalecer nuestra presencia local”, dice el ejecutivo francés, quien sabe que la movilidad ferroviaria es una locomotora que no detendrá su paso.