Enlaces rápidos

    Por Arianna Torres*

    Lo que comenzó como una consideración ética se ha convertido en un cambio empresarial determinante: uno que está transformando las cadenas de suministro, elevando los estándares de los productos y redefiniendo lo que significa ser competitivo en el sector agroalimentario. Como muestra, más de 2,000 empresas en todo el mundo han asumido compromisos para abastecerse de huevo proveniente de gallinas alojadas en sistemas libres de jaula.

    En el centro de esta transformación hay una realidad fundamental: el bienestar animal pasó de ser una preocupación periférica a una prioridad central del negocio, lo que incide directamente en la competitividad, la gestión de riesgos y la sostenibilidad a largo plazo.

    La transición hacia la producción de huevos libres de jaula refleja un movimiento más amplio de la industria para alejarse del confinamiento intensivo en jaulas, que restringe severamente el movimiento y el comportamiento natural de las gallinas e impide que caminen o expresen conductas naturales como anidar o darse baños de tierra.

    En contraste, los sistemas libres de jaula permiten que las gallinas se desplacen, aniden y desarrollen comportamientos más naturales. Respaldados por la investigación científica y por estándares técnicos reconocidos internacionalmente, estos sistemas son viables y escalables dentro de las cadenas de suministro globales.

    Esta transición hacia sistemas libres de jaula no ocurre de manera aislada, la impulsan fuerzas de mercado que convergen. Cada vez más, las personas consumidoras buscan transparencia sobre cómo se producen sus alimentos y, de manera relevante, las principales empresas de alimentos están incorporando el bienestar animal en sus estrategias de abastecimiento responsable y de ESG (criterios ambientales, sociales y de gobernanza).

    Investigaciones recientes sobre las actitudes de las personas consumidoras en México muestran que están dispuestas a pagar un precio mayor por el huevo libre de jaula, lo que convierte la producción de mayor bienestar en una respuesta a la vez ética y comercialmente pertinente ante una demanda en evolución.

    Las personas consumidoras valoran cada vez más la transparencia, esperan acciones ambientales y sociales visibles y prestan mayor atención al bienestar animal en la producción de alimentos.

    Las decisiones de compra se definen cada vez más por la salud, la calidad, la sostenibilidad y la confianza, lo que refuerza aún más el argumento a favor de un abastecimiento con mayor bienestar.

    Lee también:

    La confianza no se presume, se construye y luego respalda al talento

    Las empresas líderes ya avanzan en esta dirección, como Bimbo, Nestlé, PepsiCo, McCormick y McDonald’s, que han adoptado políticas de abastecimiento libre de jaula. Ferrero completó su transición en México, Kellanova (antes Kellogg’s) completó su transición en América Latina y Arcos Dorados (la franquicia más grande de McDonald’s en América Latina) eliminó el huevo de cascarón proveniente de jaulas en México.

    En conjunto, estas decisiones muestran que el abastecimiento de mayor bienestar ya no es una iniciativa de nicho, sino una estrategia de negocio práctica para proteger el valor de marca, alinearse con las expectativas cambiantes de las personas consumidoras y mantener el liderazgo en el mercado.

    Adoptar mejores prácticas de bienestar animal no es solo una respuesta a presiones externas; es una inversión estratégica, las empresas que integran el bienestar animal en sus modelos de negocio están mejor posicionadas para fortalecer la confianza en su marca, aumentar la transparencia, reducir riesgos operativos y reputacionales, construir cadenas de suministro más resilientes y prepararse para futuras regulaciones, como se observa ya en muchos otros países del mundo.

    En América Latina, este cambio gana terreno, el bienestar animal es un componente cada vez más relevante de las estrategias corporativas de sostenibilidad y abastecimiento. Las empresas que actúen ahora estarán mejor posicionadas para competir en un entorno de negocios donde la confianza, la rendición de cuentas y la resiliencia son diferenciadores decisivos.

    En Humane World for Animals trabajamos con empresas en México y en todo el mundo para acompañar esta transición: desde el establecimiento de compromisos públicos hasta el desarrollo de planes de implementación, la atención a los retos y el seguimiento de los avances. Nuestra experiencia muestra de manera consistente que integrar el bienestar animal en la estrategia de negocio a largo plazo genera valor tangible tanto para las empresas como para sus cadenas de suministro.

    En última instancia, el mensaje para el sector del huevo es claro: el bienestar animal es un imperativo de negocio. Las empresas que reconocen esta realidad y actúan en consecuencia se posicionan para sostener su competitividad en un mercado que evoluciona con rapidez.

    Acerca de Humane World for Animals Juntos, atacamos las causas de raíz de la crueldad y el sufrimiento animal para lograr un cambio permanente. Con millones de simpatizantes y trabajo en más de 50 países, HumaneWorld for Animals —antes llamada Humane Society International— enfrenta las formas más arraigadas de crueldad y sufrimiento animal.

    Como la voz líder en el ámbito de la protección animal, trabajamos para poner fin a las prácticas más crueles, cuidar a los animales en crisis y construir un movimiento de protección animal más fuerte. Con la mira puesta en el mayor impacto global, buscamos alcanzar la visión detrás de nuestro nombre: un mundo más humano.

    *Arianna Torres es gerente senior de Política Corporativa y Programas de Animales de Granja en Humane World for Animals México

    Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

    ¿Te gusta informarte por Google News? Sigue nuestro Showcase para tener las mejores historias