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Hay ejecutivos capaces de cerrar operaciones millonarias, dirigir equipos internacionales o resolver problemas técnicos complejos, pero que se paralizan cuando tienen que tomar un micrófono, encabezar una presentación o dar una entrevista. Ahí es donde ella entra.
Lizette Weber, consultora mexicana especializada en public speaking y media training, se dedica desde hace más de 25 años a impulsar a altos ejecutivos para comunicar con mayor claridad, presencia y autoridad.
“Puede ser que tengas un conocimiento técnico de 10, pero si solamente puedes expresar un 3, la gente te va a percibir en 3”, explica.
Las habilidades de comunicación empezaron a ganar relevancia dentro de las empresas conforme habilidades como trabajo en equipo, liderazgo e influencia dejaron de verse como competencias “suaves” y comenzaron a asumirse como capacidades estratégicas. El Future of Jobs Report 2025 del World Economic Forum identificó a la comunicación y la influencia social entre las habilidades que seguirán creciendo en importancia conforme avanza la automatización y la adopción de inteligencia artificial.
LinkedIn también colocó a la comunicación entre las habilidades más demandadas por las empresas en 2024, particularmente en posiciones de liderazgo y gestión.
“La gente piensa que comunicar es hablar, y no. Nos enseñan a hablar, pero no nos enseñan a comunicar”, dice.
Weber sostiene que muchas organizaciones siguen subestimando el impacto negativo financiero y operativo de una mala comunicación interna.
“Hay muchos dolores que la comunicación cura”, dice. “Muchas veces las cosas salen mal porque las instrucciones no fueron claras, porque no hubo empatía o porque los líderes no supieron transmitir correctamente un mensaje”.
La voz también construye liderazgo
Aunque hoy trabaja principalmente con perfiles C-Suite, Weber llegó al public speaking desde un lugar distinto: la música. Ha sido compositora y productora de Jingles y canciones para distintos proyectos, corporativos, instituciones gubernamentales y marcas.
A la par de sus proyectos musicales, trabajó en marketing y relaciones públicas. Pasó por compañías como Walmart y Porter Novelli antes de independizarse. Esa combinación entre comunicación y música terminó definiendo gran parte de su metodología de trabajo.
“No sabemos usar el instrumento que todos tocamos, que es la voz”, explica. “La voz tiene ritmo, intensidad, claridad, tono, intención. Cuando entiendes cómo usarla, cambia completamente la manera en la que conectas con la gente”.
A partir de esa idea desarrolló un modelo basado en lo que llama “imagen vocal” e “imagen visual”, que comprende la relación entre voz, postura, expresión facial, mirada y lenguaje corporal, y que transforma la percepción general sobre un líder. Con base en él, imparte cursos presenciales y online, mentorías privadas y media training para ejecutivos que necesitan prepararse para entrevistas, conferencias o presentaciones estratégicas.
Este modelo le ha permitido romper las barreras de todo tipo de ejecutivos, especialmente de quienes tienen ansiedad severa al hablar en público. Uno de los casos que más recuerda es el de un ingeniero que, en su infancia, era percibido como alguien incapaz de expresarse verbalmente. Tras meses de entrenamiento terminó convirtiéndose en conferencista y vocero de una empresa tecnológica.
“La comunicación no se trata solamente de hablar bonito”, concluye Weber. “Se trata de lograr que las personas entiendan tu visión y quieran avanzar contigo”.













