La Copa Mundial de Futbol FIFA 2026 incrementó el volumen de apuestas deportivas en México y duplicó el número de clientes en plataformas, un crecimiento que puso al país entre los mercados con mayor dinamismo en el mundo, aseguró Miguel Ángel Ochoa Sánchez, presidente de la Asociación de Permisionarios y Proveedores de la Industria del Entretenimiento y Juegos de Apuesta (AIEJA).
El dirigente del organismo afirmó que el torneo fue un parteaguas para el sector por el crecimiento de las apuestas en línea, el procesamiento de operaciones en tiempo real y la incorporación de nuevos usuarios a las plataformas.
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“Sí fue mucho mayor el crecimiento del mercado. Según algunos de nuestros compañeros, crecieron en algunos momentos entre 30 por ciento y 40 por ciento respecto de la demanda cotidiana y, en el acumulado del torneo, prácticamente duplicaron el mercado de clientes, no sólo de apuestas, sino de clientes”, señaló.
De acuerdo con el representante, el reto para los operadores de casinos ya no consiste únicamente en atender el incremento de operaciones durante grandes eventos deportivos, sino en conservar a los nuevos usuarios que llegaron con el Mundial.
Sostuvo que México figuró entre los mercados más activos para las plataformas internacionales durante el torneo, impulsado por la expectativa generada alrededor de la Selección Mexicana y el interés sostenido de los aficionados a lo largo de la competencia.
“El nivel de atención sostenida y la actividad de plataformas que generó México durante cuatro semanas ha sido uno de los más destacados en todos los mercados del mundo. Nuestro país ha sido realmente atractivo en la materia y muy importante”, dijo.
Explicó que, incluso después de la eliminación del Tricolor, la actividad en las plataformas se mantuvo elevada gracias al seguimiento de las fases finales del campeonato.
Ochoa Sánchez destacó que una de las principales transformaciones observadas durante esta edición del Mundial fue el crecimiento de las apuestas en vivo, es decir, aquellas que se realizan mientras transcurre el partido.
La incorporación de pausas de hidratación abrió nuevas ventanas para que los usuarios realizaran apuestas durante el desarrollo de los encuentros y aumentaron de entre el 60 por ciento y el 150 por ciento las apuestas en vivo, detalló.
La evolución tecnológica permitió a los operadores procesar un volumen sin precedentes de transacciones.
“El reto para las casas de apuestas en el mundo y en México no es solamente captar una enorme cantidad de operaciones, no sólo por día, sino por minuto; atenderlas y atenderlas bien”, señaló.
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Añadió que empresas del sector reportan más de 70 mil combinaciones de apuestas por partido, un reflejo de la sofisticación que ha alcanzado este mercado con el apoyo de herramientas de inteligencia artificial y procesamiento masivo de datos.
El crecimiento registrado durante el Mundial ocurre en un momento clave para la industria del juego en México.
Actualmente operan 423 casinos en 30 entidades federativas, bajo 38 empresas permisionarias, además de alrededor de 80 plataformas de apuestas en línea reconocidas.
El sector genera alrededor de 200 mil empleos directos e indirectos y aporta aproximadamente 0.5 por ciento del PIB, de acuerdo con cifras de la AIEJA.
Los retos regulatorios y fiscales
La industria enfrenta retos regulatorios y fiscales. Entre ellos, el incremento del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado al sector y la falta de actualización de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, que no contempla plenamente la operación de las plataformas digitales.
La asociación también ha advertido que más del 60 por ciento de las apuestas en línea que realizan los mexicanos se efectúan en plataformas que operan desde el extranjero, fuera del marco regulatorio nacional, lo que representa un desafío tanto para la recaudación fiscal como para la protección de los usuarios.
El dirigente consideró que el crecimiento observado durante el Mundial confirma el potencial del mercado mexicano y la necesidad de contar con un marco regulatorio moderno que permita consolidar una industria cada vez más digital y competitiva.









