La marca premium de Volkswagen, Audi, debe colaborar con el grupo para lograr una reestructuración integral, declaró este lunes el director financiero de la filial, tras registrar un débil segundo trimestre afectado por la caída de las ventas en China y Estados Unidos.
“Los desafíos globales aumentan la presión para actuar”, afirmó Juergen Rittersberger, director financiero de Audi.
“Para mantenernos competitivos a nivel mundial, debemos trabajar junto con el Grupo Volkswagen para reajustar nuestro modelo de negocio e implementar mejoras estructurales a gran escala”.
La planta de Audi en Neckarsulm, al suroeste de Alemania, es una de las cuatro plantas alemanas de Volkswagen que se enfrentan a un posible cierre después de 2030, debido a los altos costos, la creciente competencia de China y las presiones arancelarias.
Rittersberger indicó que Audi ya está avanzando en la reducción de su capacidad de producción.
Actualmente, Neckarsulm opera con una capacidad de producción anual de 225,000 unidades, unas 75,000 menos que en años anteriores. La compañía también acordó reducir el turno de noche en la planta, que produce exclusivamente automóviles con motor de combustión.
“Trabajamos continuamente para adaptar la capacidad al entorno del mercado”, declaró Rittersberger.
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Audi revisara a la baja sus previsiones para lo que resta del año
Los ingresos del grupo Audi de Volkswagen, que también incluye al fabricante de autos deportivos Lamborghini, la marca de lujo Bentley y el fabricante de motocicletas Ducati, cayeron un 12.5% interanual hasta los 15,000 millones de euros (17,100 millones de dólares) en el segundo trimestre.
El beneficio operativo disminuyó un 3% hasta los 533 millones de euros, lo que representa un margen de beneficio del 3.6%, muy por debajo del rango objetivo de Audi del 5% al 7% para este año.
Esta cifra también es inferior a la prevista anteriormente, después de que la compañía revisara a la baja sus previsiones para el año el lunes, citando dificultades en China y el conflicto en Medio Oriente.
Volkswagen presentó sus resultados del segundo trimestre el viernes. Los beneficios del grupo cayeron un 9.5%, pero los analistas señalaron algunos signos de estabilización, lo que prepara el terreno para conversaciones difíciles con los representantes sindicales, ya que el director ejecutivo, Oliver Blume, busca intensificar los recortes de empleo.
Con información de Reuters
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