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    Fernando Chico Pardo está soñando despierto. El empresario camina por los pasillos de las oficinas corporativas de Banamex en Santa Fe, en Ciudad de México, y no puede ocultar una breve sonrisa por la emoción de regresar a los orígenes de su carrera: la banca. El hombre que ha escudriñado el cielo y el mar, a través de los negocios, tiene una nueva apuesta frente a sus ojos.

    “Estoy realizando la inversión más importante de mi vida. Yo empecé mi carrera en la banca, en casas de bolsa y luego trabajé muy de cerca en la creación de un banco. Hoy volver a Banamex representa un sueño cumplido. Mi objetivo es transformar al banco, recuperar mercado y fortalecer su enfoque en datos, tecnología y servicio”, dice, en entrevista con Forbes México, Fernando Chico Pardo, presidente del Consejo de Administración de Grupo Financiero Banamex.

    El 15 de diciembre de 2025, Citigroup anunció la conclusión de la venta de 25% de participación accionaria al empresario mexicano, quien se ha convertido en el accionista individual privado más grande de Banamex. Una operación valuada en 42,000 millones de pesos (un aproximado de 2,300 millones de dólares) por la compra de cerca de 520 millones de acciones ordinarias.

    “El cierre de esta operación nos acerca a nuestra prioridad estratégica de desinvertir en Banamex y lo pone en manos de uno de los inversionistas mexicanos más exitosos”, dijo, en un comunicado, Jane Fraser, presidenta de Citigroup.

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    Además, el pasado 22 de febrero, Citigroup acordó la venta de una participación adicional de 24% en Grupo Financiero Banamex por aproximadamente 2,500 millones de dólares (mdd) a inversionistas institucionales, incluyendo fondos gestionados por General Atlantic, Blackstone, Liberty, Chubb y el Fondo Soberano de Qatar, por mencionar algunos, los cuales tendrán participaciones accionarias limitadas de 4.9% por inversionista.

    Y la apuesta por Banamex no es menor. En la actualidad, el grupo financiero ostenta la cuarta posición entre los bancos, si se toman en cuenta sus activos por un billón 144,543 millones de pesos, con una participación de 7.31% en el sector, detrás de firmas como BBVA, Santander y Banorte, de acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

    El ecosistema fintech y la obtención de nuevas licencias bancarias por parte de los nuevos jugadores está impulsando a la banca tradicional a ofrecer nuevos productos financieros y replantear sus modelos de negocio, explica Carlos Fernández, socio líder de la Industria de Servicios Financieros de KPMG México.

    “Si le meto el componente de inteligencia artificial [en la operación bancaria], se vuelve más interesante y luego toda esta situación geopolítica que también te obliga a ser más cauteloso en la cuestión de administración de riesgos, al mismo tiempo que hay presiones por abrirle la llave al crédito”, explica el especialista.

    El empresario mexicano busca apostar por una banca más digital y ofrecer servicios y productos con los que hoy no cuenta la institución financiera, como es el caso de la banca corporativa y de inversión.

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    “La clave está en un servicio excepcional, una experiencia digital impecable, un mayor apetito de riesgo responsable y un crecimiento disciplinado en crédito. Vamos a estar centrados en la atención y el enfoque en los clientes, en la excelencia en el servicio. Quiero que Banamex vuelva a ser el mejor banco de México”, dice Fernando Chico Pardo, quien forma parte de la última edición de la lista de millonarios de Forbes, con una fortuna estimada en 3,800 mdd.

    El regreso a manos mexicanas

    El 2 de junio de 1884 nació el Banco Nacional de México, por medio de la fusión del Banco Nacional Mexicano y el Banco Mercantil Mexicano. Dentro de los antecedentes de lo que hoy es Banamex, la institución puede dar cuenta de haber lanzado la primera tarjeta de crédito de México y Latinoamérica, en 1968, o de haber instalado el primer cajero automático en el país y en la región, en 1972, por mencionar algunos.

    En agosto de 2001, Banamex-Accival fue adquirido al 99.99% por Citigroup. Lo que le permitió apostar por la banca corporativa y la digitalización de sus operaciones financieras, con el fin de atender a sus clientes y ganar una mayor participación de mercado. Así fue como nació lo que hoy se conoce como Grupo Financiero Banamex y, en 2016, se consolidó la propuesta de Citibanamex.

    Pero llegó un anuncio inesperado en la historia del grupo financiero. El 11 de enero de 2022, Citigroup anunció la separación de Banamex y el proceso de venta de la marca, junto con la operación de sucursales, afore, aseguradora, tarjetas de crédito y débito (Banca de Consumo y Empresarial).

    Así fue como Citi anunció su intención de salir de los negocios de Banca de Consumo y Banca Empresarial en México; mientras que continuará operando su división de Clientes Institucionales, que toma en cuenta Citi Private Bank.

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    La decisión de vender parte de sus negocios tiene el objetivo de “simplificar su estrategia y operaciones, incluyendo la creación del negocio de Global Wealth y el anuncio de su intención de salir de la banca de consumo en 13 mercados de Asia y EMEA (Europa, Oriente Medio y África)”, dijo en su momento la institución financiera a través de la página web de Banamex.

    Esta noticia despertó el interés de distintos jugadores en el mercado y se barajaron los nombres de empresarios interesados en el proceso de adquisición, como Germán Larrea, Ricardo Salinas Pliego, Carlos Slim Helú, Carlos Hank González y Daniel Becker, por mencionar algunos.

    Pero fue hasta el 24 de septiembre de 2025 que Citigroup anunció el acuerdo alcanzado con Fernando Chico Pardo para adquirir una participación de 25% en Banamex.

    “Fernando conjuga visión estratégica, excelencia operacional y un proyecto de futuro con la excelencia a nuestros clientes al centro y basado en nuestro talento, así como un profundo compromiso con México y una gran confianza en sus perspectivas de crecimiento”, declaró Manuel Romo, director general de Banamex, de acuerdo con el comunicado difundido por el banco.

    De manera silenciosa, pero certera, el inversionista mexicano logró un acuerdo para participar nuevamente en el negocio bancario.

    “Decidí invertir en Banamex porque vi una oportunidad única de tener impacto positivo en la gente y desde luego en nuestro país. Aun cuando ya tenía suficientes retos, vi en éste la posibilidad de multiplicar. Compré el 25% para ser el accionista de referencia y encabezar este esfuerzo”, asegura Chico Pardo.

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    “Con mi inversión, asumo la gran responsabilidad de encabezar el regreso del Banco Nacional de México a manos mexicanas y mantener e incrementar la participación de Banamex como un pilar de desarrollo de nuestro país”, explica el empresario. 

    El rey de los mares y de los cielos

    Al hacer negocios, Fernando Chico Pardo afirma que tiene en mente a sus hijos y el bien del país. Estudió la carrera de Administración de Empresas por la Universidad Iberoamericana, en Ciudad de México, y cuenta con un MBA por la Kellogg School of Management de Northwestern University.

    El empresario inició su carrera en Wall Street, para luego regresar a México y fundar, en 1982, Acciones y Asesoría Bursátil, la cual dirigió hasta 1992, cuando la firma se fusionó con Inbursa. Así fue como asumió la dirección general de este grupo financiero, un encargo que concluyó en 1997.

    Durante esa etapa mantuvo una cercanía estrecha y prolongada con Carlos Slim Helú, presidente de Grupo Carso y el hombre más acaudalado de México, con una fortuna valuada, según la lista Forbes de 2026, en 125,000 mdd.

    Chico Pardo fue miembro del Consejo de Administración de Condumex, Grupo Carso, Sanborns, Sears México y de Grupo Posadas.

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    “Durante mi carrera, los proyectos y empresas que he liderado mantienen un eje común: la confianza en México y la profunda convicción de que la mejor inversión está aquí, en este país, por sus grandes posibilidades y sobre todo por su gente. Las empresas somos un factor de desarrollo y tenemos la responsabilidad de procurar el bienestar de nuestros colaboradores -para que logren su máximo potencial como personas-, y también el de las comunidades a las que servimos. Así, cuando invierto, lo hago de forma activa, para crecer los negocios en los que entro y tener impacto en México. No me quedo a la mitad de las cosas. Mi familia, en especial mis hijos, han sido siempre un apoyo muy importante en mis negocios y mis decisiones. Somos un grupo que está en constante desarrollo y buscando oportunidades. Nuestra vocación está en apostar por México siempre. Así ha sido mi filosofía de negocio”.

    En 1997 fundó Promecap, firma de capital privado en México que administra activos por 5,000 millones de dólares. Es accionista de control en ASUR (aeropuertos), RLH Properties y Tortuga (hotelería) y el mayor accionista individual de Carrix (operaciones portuarias). Es presidente del Consejo de Administración de ASUR y miembro del Consejo de Administración de Carrix y de diversas empresas mexicanas como Grupo Carso, Grupo Industrial Saltillo y GEPP.

    “Fundé Acciones y Asesoría Bursátil cuando tenía 27 años, desde cero. Más de cinco décadas después sigo convencido de que la mejor inversión siempre ha sido este país, por sus grandes posibilidades, pero sobre todo por su gente. Con Promecap consolidamos esa visión, el truco siempre es detectar las oportunidades y este país tiene muchas, se trata de aprovecharlas”, relata el empresario.

    Un referente nacional

    Hoy, la apuesta en el sector bancario es de largo plazo, como parte de la filosofía de negocio que tiene el mexicano. “Quiero que este banco sea el referente nacional. El banco de los jóvenes y de los empresarios. Quiero que en Banamex se tienda a la excelencia, que nuestros clientes estén convencidos de que este es el mejor banco”, dice.

    En la actualidad, el sistema financiero da cuenta de 51 bancos. Pero tan solo 76.5% de la población mexicana tiene al menos un producto financiero, de acuerdo con la última edición de la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2024, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

    “En la medida que yo tenga productos más accesibles, que tenga un canal digital mucho más sencillo de usar, va a ser mucho más fácil bancarizar a la gente que hoy día no está bancarizada y otorgar créditos o abrir una cuenta de captación que con el método tradicional”, dice Carlos Fernández, socio líder de la Industria de Servicios Financieros de KPMG México.

    En este sentido, la oportunidad se encuentra en la cercanía con sus usuarios y convertir la apuesta en hechos concretos para los usuarios de la banca nacional. “Uno de los principales retos será convertir su discurso en resultados visibles para el cliente. El propio Chico Pardo ha dicho que quiere un Banamex centrado en las personas, con servicio de excelencia, liderazgo en innovación tecnológica, además de retomar espacios donde hoy no participa”, advierte Francisco J. Orozco, Líder Monterrey del FAIR Center de la Escuela de Negocios del Tecnológico de Monterrey.

    Y la tecnología juega un papel crucial en el negocio. El gasto operativo ha aumentado más de un 10%, impulsado por inversiones en tecnología y en el fortalecimiento de los controles de Prevención de Lavado de Dinero (PLD), advierte el reporte “La Banca en México a junio de 2025”, elaborado por Deloitte.

    “Mi prioridad es que seamos el banco líder en lo digital. Vamos a reconstruir y fortalecer los negocios que hoy no tenemos, en particularmente la Banca Corporativa y de Inversión. Quiero que Banamex esté en todos los negocios que necesiten nuestros clientes”, dice Chico Pardo.

    En la actualidad, Banamex cuenta con 38,381 empleados, 1,261 sucursales y 9,081 cajeros automáticos. 

    Otro frente, afirma el nuevo presidente del Consejo de Administración del grupo financiero, será la promoción de la cultura en México. “Y también quiero que más personas conozcan del arte y la riqueza cultural que tenemos en Banamex. Vamos a impulsar nuestros programas sociales para que crezcan en calidad y número de beneficiarios”, explica.

    Para Francisco Orozco, el reto es conjuntar las fortalezas del banco con las nuevas tendencias tecnológicas en el mundo financiero. “Banamex es un referente cultural y social en nuestro país, pero ahora es momento de modernizar sin desdibujar la marca. En un mundo de bancos en la era digital, ¿qué puede ofrecer [la institución] para las nuevas necesidades financieras?”

    Frente a la competencia renovada en el sector bancario, el empresario considera que siempre será benéfica y, sobre todo, cuando el capital proviene de los inversionistas nacionales.

    “México tiene grandes posibilidades y para mí el futuro de nuestro país es muy claro. La inversión extranjera es muy necesaria, pero debe ir acompañada -en el mejor de los casos encabezada- por inversión nacional. Creo que la competencia nos fortalece; responderemos con innovación y excelencia”, opina.

    En este sentido, la banca tiene todavía un margen de crecimiento por explorar de cara a los próximos años. “México solo presta el 40% del PIB, y Estados Unidos y otros países más del 100%, 190%, 180%. Entonces, vemos que hay una gran gran oportunidad de crecimiento en la banca”, dice Óscar Eduardo Fregoso, académico de la Facultad de Empresariales de la Universidad Panamericana.

    Por otro lado, desde el gobierno se impulsa el Plan México (2025-2030), una estrategia que busca posicionar a las pequeñas y medianas empresas (Pymes) como eje del crecimiento del país, para lo cual se espera que el 30% de ellas accedan a financiamiento para 2030.

    Es por ello que la banca mexicana debe de atender a este segmento de los clientes. “La banca tiene un objetivo social y es desarrollar a las pequeñas y medianas empresas en la economía mexicana”, dice Fregoso.

    Más allá de lo económico

    Fernando Chico Pardo no es indiferente a los retos que vive el país, pero tiene confianza en los meses y años por venir. “Siempre he mantenido la confianza en México y nunca he dejado de invertir en el país. Veo, como te decía, un gran futuro. El mercado financiero de México va a crecer porque tenemos muchísimas oportunidades y nosotros vamos a fomentar el crecimiento. En todas las inversiones hay un riesgo sin lugar a duda; hoy está la política de tarifas y la renegociación del tratado de libre comercio, entre muchos…Todo se tendrá que ir resolviendo. Yo llevo cincuenta años invirtiendo en México y no sé si he visto de todo, pero he visto un chorro de cosas, y sigo con el mismo entusiasmo invirtiendo”, asegura.

    El empresario sabe que el mundo vive un momento de profundos cambios y México debe mantener un lugar importante en el reacomodo global, viendo la vecindad con la Unión Americana como una oportunidad de negocio en un momento en donde se aproxima la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC).

    “Nuestra cercanía estratégica con Estados Unidos nos posiciona como incomparables socios comerciales y aliados ante el resto del mundo. Nos une una larga historia y relaciones comerciales de profundidad sin igual. Deseamos la sobrevivencia constructiva de la relación y del tratado. Puede ser que el tratado se transforme en negociaciones bilaterales, o que nos vayamos a revisiones anuales, pero sin romper el acuerdo fundamental. Lo importante es que se mantenga la esencia del tratado y la relevancia de su continuidad”, dice.

    “Debemos de aplaudir que hoy tenemos un tratado y que ese lo podemos mejorar. Que hay ciertas inequidades, pues se corrigen, o sea, no están escritas en piedra, y ni mucho menos  ningún país quiere tomar ventaja de otro […] Yo creo que las incertidumbres que se viven cuando estas en este tipo negociaciones son las que deberíamos evitar […] y se ajusta a lo que se tenga que ajustar”, explica.

    Y es que la continuidad del tratado comercial sumaría a las expectativas de un mayor crecimiento económico y los lastres del pasado. Para 2026, las previsiones ajustadas del Banco de México apuntan a un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 1.6%, en un rango de entre 1% y 2.2%.

    “Debemos invertir. Una inversión pública acompañada de inversión privada en infraestructura. Desde la banca hay que profundizar el crédito. Además, impulsar la inversión en educación es muy importante, debemos invertir en nuestros jóvenes y en educación, que les permita construir futuro, generar más oportunidades”, opina respecto a las perspectivas de un crecimiento magro del PIB.

    “Pienso que, obviamente tenemos retos, pero pues yo he vivido muchas décadas en este país. Y no las veo más complicadas de las que ya vivimos. Entonces, al revés, yo creo que tenemos mucho más oportunidades y tenemos un gran país, así como una gran gente”, afirma.

    Fernando Chico Pardo está listo para encabezar la transformación del grupo financiero que hoy preside y lo valora como uno de los momentos más especiales de su carrera. “Como lo he dicho, durante mi carrera, los proyectos y empresas que he liderado mantienen un eje común: la confianza en México. Cada una de las inversiones donde he participado, de los proyectos, las empresas, representan algo importante y tienen su razón de ser”, relata.

    Hoy, el empresario está enfocado en consolidar esta etapa como presidente del Consejo del Grupo Financiero, mayor accionista individual privado y accionista de referencia, con la responsabilidad de representar a todos los nuevos accionistas conforme se vayan incorporando, para acelerar la transformación digital, impulsar la excelencia en la relación con el cliente y consolidar a Banamex como pilar de desarrollo del país, además de apoyar el proceso de desconsolidación de Citi. El hombre que ha escudriñado el cielo y el mar vive un sueño que disfruta despierto y con los pies bien puestos en suelo firme. “La inversión en Banamex fue una oportunidad que cuando llegó me hizo ilusionarme, me hizo preguntarme: ‘¿por qué no?’ Y la verdad entre más conocí del banco, más me entusiasmé, más me enamoré del proyecto y más del reto que veía por delante de crecer en México. Este es un proyecto que va más allá de lo económico. Es un proyecto para mí trascendental y cuyo centro es el aspecto humano. Y hacerlo con mis hijos lo hace aún más significativo. Mi compromiso con Banamex y con México es total”.