Enlaces rápidos

    Por Beatriz Gaspar y Francisco Muciño

    Cada inicio de año, las personas hacen planes que van desde cambiar hábitos para ser más saludables hasta propósitos enfocados en mejorar su relación con el dinero, como saldar deudas, ahorrar e invertir.

    Esto último es una preocupación de muchos mexicanos, pues un 39% tiene incertidumbre sobre su futuro financiero, de acuerdo con el reporte Statista Consumer Insights publicado en 2025. A nivel mundial, México es el cuarto país más pesimista sobre sus finanzas personales, solo España, Sudáfrica y Japón tienen más ansiedad financiera.

    Aunque abundan los consejos y tutoriales para ahorrar e invertir, en esta guía te explicaremos cómo empezar a hacerlo en 2026, desde lo simple a lo más sofisticado, y sin morir en el intento.

    Cómo establecer objetivos de ahorro e inversión

    De acuerdo con Vanguard, el segundo administrador de fondos más grande del mundo, un objetivo de inversión es básicamente cualquier plan que los inversionistas tengan para su dinero. Por ejemplo, muchos aspiramos a tener cierta calidad de vida o financiar un objetivo en específico. Establecer objetivos de inversión específicos ayuda a convertirlos en realidad.

    Liliana Olivares, fundadora de Adulting, una consultoría financiera, y Daniel Urias, director y fundador de Cooltura Financiera, una plataforma de educación financiera, coinciden en que, para iniciar con el pie derecho este año en temas de finanzas personales, es mejor tener pocas metas financieras, no más de tres.

    Para definirlas, Daniel Urias dice que estas deben ser relevantes y prioritarias. “¿Qué tan relevante es en este momento de mi vida esta meta u objetivo? Y cuando hablamos de prioridades, hay que definir, ¿me da tranquilidad? ¿Aporta a mi estabilidad económica, salud, educación, patrimonio?”, comenta.

    Para establecer tres metas de ahorro e inversión, puedes separarlas en corto, mediano y largo plazo. Por ejemplo, una meta a corto plazo (1 año) puede ser irte de vacaciones, una meta a mediano plazo (5-10 años) es juntar para el enganche de una casa o departamento. Y un objetivo a largo plazo (20 años o más) es tener un ahorro para el retiro.

    Por otro lado, Olivares sugiere investigar la meta que se quiera lograr, por ejemplo, si son vacaciones a un lugar en el extranjero, conocer los precios de los vuelos, los hoteles, la comida, entre otros; si quieres un año sabático, cuánto debes ahorrar para ello, cómo va a incorporarse después, etc. “Y eso hace un filtro natural de lo que la gente sí quiere y no quiere”, dice.

    Empieza a ahorrar

    Una vez que estableciste tus objetivos financieros, el siguiente paso es saber, ¿ya estás ahorrando?, ¿cómo lo estás haciendo? Guillermo Barba, director de Top Money Report, recuerda que la definición clásica de ahorro es la diferencia entre tus ingresos y tus gastos. Y hay dos formas principales de incrementar el ahorro: controlar los gastos y aumentar los ingresos.

    Según reporta la Encuesta Nacional sobre Salud Financiera (ENSAFI) 2023, de las personas que ahorraban, 57.3% tenía un monto equivalente a hasta una quincena de lo que ganaban o recibían y solo 10.3% ahorraba montos superiores a tres meses.

    Adolfo Ruiz Guzmán, director de asuntos públicos del banco Ve por Más, asegura que la mejor forma de saber cuánto ahorras es generar un presupuesto, pues este ayuda a visibilizar tus gastos, identificar cuáles son los esenciales y cuáles son prescindibles. Así podrás conocer tu situación financiera actual y ver cómo puedes generar más ahorro.

    Además, el presupuesto te podrá decir hacia dónde redireccionarlo para lograr la meta propuesta y, si para llegar a ella, hace falta que generes más ingresos. Asimismo, recomienda liquidar las deudas más onerosas que se tengan, como tarjetas de crédito, préstamos personales, etcétera.

    Instrumentos de ahorro

    Ahora pon tus ahorros a trabajar. La forma más sencilla de empezar es con instrumentos de renta fija, aquellos que te prometen un rendimiento desde el inicio de la inversión. Algunos pueden ser los gubernamentales (Cetes, bonos) hasta los pagarés bancarios, Sociedades Financieras Populares (Nu, Klar, etc.).

    La ventaja de la renta fija es que el riesgo es ‘bajo’ (dependiendo del instrumento y la compañía que ofrezca los rendimientos) y tiene liquidez según el plazo en que hayas invertido. Varios productos ofrecen una disponibilidad de 24/7 de tu dinero.

    Para empezar a ahorrar, puedes preguntar a tu banco cuánto paga por un pagaré y ver si te conviene. También puedes abrir una cuenta en una Sofipo que te ofrecerá distintos rendimientos de acuerdo con el plazo. Asimismo, puedes abrir una cuenta en Cetesdirecto para ahorrar en sus plazos más populares: 28 días, tres meses, seis meses o un año.

    La renta fija te ayudará a conseguir objetivos de corto plazo y que tu dinero no pierda valor con la inflación “siempre y cuando el instrumento pague más por encima de la inflación actual”, remarca Adolfo Ruiz, de Ve por Más, y destaca que, en un entorno actual con inflación persistente, es esencial ahorrar e invertir y no dejar tu dinero “en el colchón”.

    Activos de inversión

    Ahora que ya sabes cómo ahorrar, invierte en instrumentos financieros de renta variable. Hay de muchos tipos, pero tienen algo en común: el riesgo es mayor porque hay más volatilidad, pero históricamente, la mayoría entrega rendimientos más altos que la renta fija. Si es más riesgoso, ¿por qué se aconseja invertir en renta variable?

    Guillermo Barba, autor del podcast Inteligencia Financiera Global, afirma que invertir es “convertir” tu dinero en activos que incrementarán su valor con el tiempo, a diferencia de los instrumentos de renta fija, que ofrecen rendimientos reales muy bajos.

    ¿Y cómo saber cuánto dinero debes destinar a renta variable? Eso dependerá de tu nivel de tolerancia al riesgo y los plazos de tus metas financieras. Por ejemplo, si son a corto plazo, es más “segura” la renta fija, pero si son a mediano y largo plazo, sin duda es mejor la renta variable.

    Los activos de renta variable más populares son las acciones de las empresas que cotizan en las bolsas de valores. Se pueden comprar a través de un broker o casa de bolsa las acciones de cualquier empresa listada, y también existen los fondos cotizados en bolsa (ETF, por sus siglas en inglés), que replican algún índice o sector económico, desde tecnología, energía y productos y servicios básicos.

    Por otro lado, el oro ha tenido grandes rendimientos en los últimos años. En 2025, el precio de la onza de este metal precioso aumentó más de 60%, superando por mucho a la Bolsa de Nueva York. Guillermo Barba afirma que el metal áureo es un activo indispensable en cualquier portafolio de inversión. “Cuando tienes oro físico, en propia mano, es un instrumento que te garantiza que nunca va a quebrar”.

    Otro activo que ha ganado mucha popularidad en los últimos años son las criptomonedas, principalmente el Bitcoin. Binance, la plataforma de intercambio de criptoactivos más grande del mundo, dice que en 2025 superó los 300 millones de usuarios y registró operaciones por más de 34 billones de dólares, demostrando que este mercado tiene cada vez más tracción.

    El director de Top Money Report dice que las critpomonedas son como divisas digitales y, tal como pasa con las monedas físicas, hay algunas buenas y otras en las que no vale la pena invertir. En el caso de Bitcoin, el especialista dice que es como el “oro digital” por sus características, pero sigue siendo un activo muy volátil y se espera que continúe así en los próximos años, por lo que recomienda una visión a largo plazo si se invierte en esta cripto.

    Por su parte, Urias es enfático al decir que las inversiones en estos activos sean el porcentaje más pequeño debido a su volatilidad.

    La disciplina y la constancia pagan

    Adolfo Ruiz menciona que la disciplina y la constancia son fundamentales para alcanzar los objetivos de ahorro e inversión. También señala que, si en una semana no se ahorró nada, es una señal de que te estás desviando de los objetivos trazados. Por último, aconsejó cuidarse de las estafas en las inversiones, especialmente de aquellas que prometen ganancias extraordinarias y por encima del mercado, como más de un 20%. Por ello es recomendable invertir en instituciones autorizadas en el Buró de Entidades Financieras de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.