Las acciones de Intel cayeron un 8% este viernes después de que la compañía advirtiera de abandonar la fabricación de chips si no lograba conseguir un cliente importante, una medida potencialmente drástica del nuevo CEO para recortar el gasto y revitalizar a la empresa estadounidense en crisis.
Lip-Bu Tan anunció el jueves que reduciría aún más la plantilla de Intel, detendría las obras en dos plantas en Europa y ralentizaría otra en Ohio, desechando así la estrategia de su destituido predecesor, que se basaba en la construcción de costosas instalaciones para recuperar su ventaja competitiva en la fabricación.
El plan para tomar medidas tan extremas se produce tras una sorpresiva pérdida ajustada en el segundo trimestre y un pronóstico de pérdidas mayores de lo esperado en el tercer trimestre.
El debilitamiento de sus resultados financieros apuntaba a más problemas para Intel, tras años de mala gestión que erosionaron su cuota de mercado en PC y centros de datos, dejándola prácticamente sin presencia en el mercado de la IA.
Las revelaciones “reavivan preguntas que llevaban tiempo sin respuesta sobre las posibilidades de éxito de su negocio de fundición y… cuál es el camino a seguir si Intel no desarrolla una capacidad de fabricación de vanguardia”, declaró Joshua Buchalter, analista de TD Cowen.
“Es difícil subestimar la importancia de este posible resultado en el contexto de la historia de la industria de los semiconductores”.
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Acciones de Intel retroceden y se quedan muy por debajo de su rival Nvidia
Como parte de su nueva estrategia, Intel podría reservar el proceso avanzado de fabricación de 18A para sus productos y proceder con su 14A de próxima generación solo si consigue el compromiso de un importante cliente externo, declaró Tan a los analistas en la conferencia telefónica posterior a la presentación de resultados.
Esta medida podría poner en riesgo 100,000 millones de dólares en activos y profundizar su dependencia de su rival TSMC, lo que añadiría presión a los márgenes que ya se encuentran en aproximadamente la mitad de sus máximos históricos.
“Intel Foundry es un caso importante y actualmente se cuestiona el éxito del 18A. Un fracaso en el 18A será una noticia desastrosa”, declaró Hendi Susanto, gestora de cartera de Gabelli Funds.
Intel estaba a punto de perder casi 8,000 millones de dólares en valor de mercado, si las pérdidas actuales se mantenían. Su valoración actual, de alrededor de 100,000 millones de dólares, es menos de la mitad de la de Advanced Micro Devices, que supera los 260,000 millones de dólares.
La acción se quedó muy por detrás de sus rivales este año, subiendo un 12.8% en comparación con el aumento del 30% de Nvidia, la favorita de la IA, y el 34% de AMD. Intel cotiza a una ratio precio-beneficio (P/B) a 12 meses de 42.55, frente al 33.90 de Nvidia y el 32.12 de AMD.
Desde que asumió el mando en marzo, Tan desinvirtió en empresas, despedido empleados y redirigido recursos como parte de su reajuste estratégico para revitalizar al atribulado fabricante de chips.
“Ya no hay cheques en blanco”, escribió en un memorando a los empleados el jueves.
Con información de Reuters
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