Enlaces rápidos

    José Gerardo Tajonar Castro, presidente de la Asociación Nacional de Importadores y Exportadores de la República Mexicana (ANIERM), aseguró que las pequeñas y medianas empresas son las víctimas y sufren los daños más fuertes por el conflicto diplomático entre México y Perú, quienes rompieron todas las relaciones existentes.

    “Cada vez que la diplomacia se convierte en activismo militante, las que pagan la factura son las pequeñas y medianas empresas”, declaró el empresario.

    Lee: Texas es un región atractiva por los aranceles de Donald Trump; desembarcan 10 grandes empresas

    Según el dirigente empresarial, el deterioro de las relaciones diplomáticas entre México y Perú no es un mero diferendo político, sino es un claro ejemplo de cómo la política exterior puede perjudicar activamente al comercio internacional.

    Declaró que la ruptura diplomática de México y Perú demuestran cómo la subordinación de la agenda comercial a los vaivenes de la política exterior ideológica es uno de los mayores frenos autoimpuestos al potencial exportador de México.

    Las disputas diplomáticas se han traducido en costos directos y en la pérdida de oportunidades tangibles, afectando desproporcionadamente a quienes menos capacidad tienen de absorber el golpe: las pequeñas y medianas empresas (PYMES), dice el representante de los importadores y exportadores.

    El importador y exportador recordó que la política exterior no puede ejercerse en un vacío, ya que sus repercusiones son inmediatas y graves en el ámbito del comercio internacional, un sector vital para la economía mexicana.

    El deterioro de la relación con Perú no es un asunto trivial: “ Si bien Perú no figura como el principal socio comercial, pero si es un mercado relevante y un socio estratégico dentro de la Alianza del Pacífico, bloque que representa uno de los esfuerzos de integración más relevantes para la economía mexicana en la última década”.

    “Para muchas pequeñas y medianas empresas mexicanas, Perú representa una puerta de entrada accesible a los mercados sudamericanos, un destino con afinidades culturales y con un marco normativo (protegido por la Alianza del Pacífico) diseñado para facilitar el intercambio de las economías que la integran”, expuso.

    Cuando Andrés Manuel López Obrador, ex presidente de la República, y Claudia Sheinbaum Pardo, mandataria, utilizaron la plataforma presidencial para descalificar e intervenir abiertamente en los procesos políticos internos de Perú se generó una incertidumbre que paraliza la inversión, el riesgo y el intercambio.

    El presidente de la ANIERM cuestionó: ¿Cómo ha afectado la crisis diplomática concretamente a las pequeñas y medianas empresas? “De manera directa y perjudicial”.

    Una pequeña y mediana empresa en proceso de consolidar una exportación y con inversiones en prospección de mercado, adaptaciones de producto, certificaciones o en la búsqueda de alianzas locales en Perú, hoy se enfrenta ahora a un ambiente hostil, expresó.

    “No se trata únicamente de la amenaza latente de barreras arancelarias o no arancelarias que puedan surgir como represalia, sino del deterioro inmediato del soporte institucional”, detalló José Gerardo Tajonar Castro.

    La cooperación consular, la promoción comercial y la facilitación de negocios que, en teoría, deberían brindar las representaciones diplomáticas, se congelan o desaparecen, puntualizó.

    “El empresario mexicano pasa a ser visto con recelo, no por sus acciones o la calidad de sus productos, sino como una extensión de un gobierno que ha optado por la confrontación”, apuntó.

    Como sector empresarial, debemos promover un diálogo formal con la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) para plantear el blindaje de la agenda comercial.

    Lee: Telmex construye centro de datos para atender industria del noreste de México

    “Las oficinas de promoción y facilitación de negocios no deben estar sujetas a los conflictos ideológicos de la diplomacia”, puntualizó.

    También se debe reorientar la política exterior hacia su función primordial de ser un facilitador económico en negocios entre Perú y México.

    Paralelamente, la Secretaría de Economía debe articular mecanismos de apoyo o fondos de contingencia para las PYMES afectadas por decisiones políticas ajenas a su control, permitiéndoles diversificar riesgos sin que esto signifique la pérdida de su inversión.

    “Este lamentable episodio con Perú debe servir como lección”, enfatizó el presidente de la Asociación Nacional de Importadores y Exportadores de la República Mexicana.

    Un gobierno que prioriza posturas ideológicas personales por encima de la pragmática y necesaria defensa de los intereses comerciales de la nación, olvida su función primordial.

    “Hoy es imperativo reorientar la estrategia internacional hacia la neutralidad y el fomento económico, pues solo así se protegerá a los verdaderos motores del empleo en México”, concluyó.