El pasado viernes 22 de mayo en Palacio Nacional la presidenta Claudia Sheinbaum y las máximas autoridades europeas, Ursula Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea y Antonio Costa, presidente del Consejo Europeo firmaron el Acuerdo Global Modernizado y un Acuerdo Comercial Interno.
Este es el principal avance en las relaciones bilaterales entre nuestro país y la Unión Europea en 25 años, desde que en el año 2000 se firmó el primer acuerdo, que por supuesto con el paso del tiempo había quedado obsoleto. Este acuerdo se interpreta como una estrategia de diversificación para ambos, México puede reducir su dependencia de los Estados Unidos sobre todo ahora en un contexto de alta tensión con el gobierno de ese país y una complicada revisión y negociación sobre el T-MEC. La Unión Europea fortalece lazos con un socio clave en América Latina y con ello pretende asegurar cadenas de suministro alternativas.
El Acuerdo Comercial Interno permite que la parte comercial entre en vigor de manera provisional más rápidamente, a lo mejor a finales de este año, mientras que el Acuerdo Global requiere de la ratificación de los parlamentos de los 27 países de la Unión Europea y el mexicano y eso puede tomar mucho más tiempo. El acuerdo representa una actualización ambiciosa que va más allá de lo comercial y busca una asociación estratégica integral, es sin duda un gran avance, en materia de política exterior y económica.
El nuevo modelo elimina aranceles en casi el 99% de los bienes, incluyendo agroalimentarios, para productos mexicanos como el mango, vainilla, café, frutas y chocolate entre muchos otros, que ganan acceso preferencial a un mercado de 450 millones de consumidores de alto poder adquisitivo. Europa obtiene mejores condiciones para lácteos, cerdo, vino y quesos y se incorporan capítulos modernos sobre servicios, comercio digital, compras públicas y de protección y denominación de origen.
Diálogo en derechos humanos, cambio climático, seguridad, migración, gobernanza global y cooperación en transición energética, innovación y educación.
La Unión Europea anunció la creación de un fondo de 5 mil millones de euros para proyectos en energías limpias, infraestructura, movilidad, industria farmacéutica, alineados al Plan México. Según diversas estimaciones el acuerdo podría impulsar un crecimiento del comercio bilateral superior al 35%. Sin embargo, dada la reforma al poder judicial en México, que ha generado incertidumbre entre los eventuales inversionistas extranjeros, el mecanismo de resolución de disputas cobra mayor relevancia.
Este es uno de los puntos más avanzados e importantes para la seguridad de poder establecer compromisos de inversión de capital de largo plazo. El nuevo esquema que sustituye al anterior contempla un tribunal permanente de primera instancia, pero ahora con uno de apelaciones, los jueces se designan de manera conjunta y aleatoria, con altos requisitos de independencia y estrictos códigos de ética.
Protege a mejores inversionistas contra expropiaciones, discriminación o tratos injustos, otorga mayor certeza jurídica y legitimidad, aun y cuando el estado tiene el derecho de regular temas de interés público, en materia de medio ambiente, salud pública y políticas sociales. En el balance es una buena herramienta para los dos lados, ofrece diversificación, inversión y modernización regulatoria, se mejora significativamente el panorama de solución de controversias, equilibrando la protección al inversionista con soberanía estatal.
Si se aprovecha en toda su dimensión, puede convertirse en la alternativa que México tanto necesita para impulsar su desarrollo y crecimiento.
Te puede interesar: Wall Street abre en verde con la esperanza de un pacto EU-Irán por el estrecho de Ormuz









