El astrofísico Kip Thorne, premio Nobel de Física 2017, opinó este jueves que Europa tiene la “oportunidad” de atraer a científicos de Estados Unidos ante los “ataques” del presidente, Donald Trump, contra las universidades de ese país, que captó a numerosos investigadores europeos refugiados de la Segunda Guerra Mundial.
Thorne consideró que Europa debería “tomar ventaja” ante esa “oportunidad” para “invertir recursos y reforzar” sus universidades “de la misma manera que Estados Unidos lo hizo, especialmente en investigación física e ingeniería, atrayendo científicos refugiados del régimen nazi durante la Segunda Guerra Mundial, principalmente refugiados judíos”.
El investigador estadounidense, que se encuentra en la Galicia, invitado por el programa de divulgación científica ConCiencia de la Universidad de Santiago de Compostela, hizo esta reflexión en una conferencia de prensa en la que ha destacó que “la gran fuerza de la ciencia en Estados Unidos viene de esa era” de inmigración de Europa.
En ese sentido, invitó a las naciones europeas a apuntalar sus recursos en universidades para tomar el “liderazgo”, como hizo Estados Unidos hace siete décadas.
En ese sentido, alabó la postura adoptada por el presidente francés, Emmanuel Macron, por haber adoptado políticas a favor de acoger científicos estadounidenses descontentos con los recortes presupuestarios de Trump a las universidades estadounidenses.
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“Trump y su gobierno están intentando destruir las capacidades de las universidades de EU para generar nuevas tecnologías mediante estupidez y vamos a tener que depender cada vez mas de Europa”, aseguró.
“Macron ha hecho de ello un gran asunto y creo que es absolutamente correcto”, comentó el investigador, quien lamentó que las universidades estadounidenses deben “hacer lo que se pueden” para “contraatacar” las políticas de Trump.
Respecto al presidente ruso, Vladimir Putin, y sus “ambiciones de recrear el imperio ruso”, Thorne dijo que “Europa deberá hacer más inversiones en armamento”, y si bien recordó que era un niño durante la Segunda Guerra Mundial, aseguró estar “extremadamente atemorizado” por la situación actual.
El astrofísico señaló que durante la Guerra Fría intentó “mantener una colaboración científica entre Estados Unidos, Europa y la Unión Soviética”, y añadió que incluso viajó una vez al año a Moscú entre 1968 y 1991 para pasar periodos de un mes con el fin de intercambiar puntos de vista con científicos de ese país sobre las ondas gravitacionales, que le valieron el premio Nobel.
En su opinión, la “estupidez” de Trump está en “no darse cuenta de que está destruyendo los lugares de incubación de la tecnología del siglo XXI” y solo está cegado por “destruir universidades” considerando que son “semilleros de políticas liberales”.
Thorne destacó que EU y Europa lideraron la investigación en ciencia y tecnología durante varias décadas, mientras Asia aportó “poco”, y solo China contribuye desde hace quince años.
Sin embargo, expresó su preocupación por el hecho de que en los últimos diez años empresas privadas pretendan involucrarse en proyectos desarrollados durante décadas por universidades con fondos públicos con la intención de hacer negocios.
Esas empresas solo se implican en los proyectos “después de que las investigaciones han alcanzado un nivel” en el que “ven posibilidades de obtener beneficios en un futuro próximo”, añadió.
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Thorne aludió así a la inteligencia artificial, la computación cuántica, la criptografía cuántica, las tecnologías de materiales científicos y la biomedicina desarrolladas en universidades, centros de investigación o laboratorios con ingentes cantidades de fondos públicos.
Con información de EFE










