Las principales cadenas minoristas ya están impulsando la adopción de la tecnología RFID entre sus proveedores. En México, uno de los clientes de SIX RFID en el sector retail redujo el tiempo necesario para leer un pallet de varios minutos a solo unos segundos. Tras una carrera de 15 años en una corporación internacional, José Felipe García Seis identificó una oportunidad: ayudar a las empresas latinoamericanas a incorporar tecnologías de trazabilidad y control de inventarios que ya están transformando las cadenas de suministro a nivel global.
Hay una escena que José Felipe García Seis, fundador de SIX RFID, suele utilizar para ilustrar el impacto que la tecnología RFID puede tener en una operación logística. Un operador recorre el almacén escaneando productos uno por uno mediante códigos de barras. En uno de los principales distribuidores minoristas con los que trabaja SIX RFID en México, ese proceso podía tomar entre siete y doce minutos por pallet. Con tecnología RFID, el mismo pallet puede identificarse en apenas unos segundos. Multiplicado por miles de movimientos diarios, el impacto puede ir más allá de la eficiencia operativa, al contribuir a una mayor visibilidad y control, además de respaldar los objetivos operativos de una organización.
RFID, o identificación por radiofrecuencia, permite identificar y localizar productos, activos e inventarios de forma automática y en tiempo real, sin necesidad de escanear cada artículo de manera individual. A diferencia de los códigos de barras tradicionales, esta tecnología puede capturar información de múltiples artículos al mismo tiempo, ofreciendo una visibilidad mucho más precisa de lo que ocurre dentro de una operación. La diferencia es comparable a saber que existe una caja de producto dentro del almacén y poder conocer exactamente qué contiene, a qué lote pertenece, cuándo ingresó, cuándo debe salir y dónde se encuentra en cada momento. Para SIX RFID, el verdadero valor de esta tecnología no reside únicamente en la automatización, sino en facilitar que este nivel de trazabilidad esté al alcance de organizaciones de distintos tamaños, desde grandes corporativos hasta empresas medianas y negocios que tradicionalmente consideraban al RFID una tecnología fuera de su alcance.
De ventaja a convertirse en un requisito
Durante años, el RFID fue percibido como una tecnología utilizada principalmente por grandes corporaciones con operaciones complejas. Sin embargo, la rápida adopción por parte de algunas de las principales cadenas de retail y distribución del mundo modificó esa percepción. En distintos sectores, grandes compradores comenzaron a solicitar que ciertos productos fueran identificados mediante tecnología RFID para mejorar la visibilidad y la trazabilidad dentro de sus cadenas de suministro. Lo que comenzó como una iniciativa impulsada por algunos líderes de la industria se ha extendido hacia nuevas categorías y mercados, convirtiendo al RFID en una herramienta cada vez más relevante para las empresas que buscan mantenerse competitivas y alineadas con los estándares de sus clientes.
El impacto de este fenómeno suele ir mucho más allá de las empresas que impulsan inicialmente su adopción. Cuando una organización incorpora RFID a sus procesos logísticos, la necesidad de contar con información más precisa y trazable tiende a extenderse progresivamente hacia proveedores, centros de distribución y socios comerciales. Lo que inicia como una decisión operativa dentro de una empresa también puede generar implicaciones para el resto de la cadena de suministro. Para SIX RFID, esta evolución ayuda a explicar buena parte del crecimiento que la tecnología ha experimentado en América Latina durante los últimos años y por qué cada vez más organizaciones evalúan su implementación.
“Hace apenas unos años, muchas empresas veían el RFID como una tecnología reservada para casos muy específicos o para grandes corporaciones. Hoy la conversación es distinta: cada vez más organizaciones la consideran una herramienta estratégica para mejorar la trazabilidad, la visibilidad operativa y la competitividad de sus cadenas de suministro”, señala José Felipe García Seis, fundador de SIX RFID.
La falta de visibilidad
Cuando SIX RFID inicia una conversación con un cliente potencial, la tecnología rara vez es el punto de partida. El primer paso consiste en comprender cómo opera la empresa, dónde existen procesos manuales, qué información está disponible y cuál es el nivel de visibilidad del inventario dentro de la organización.
De acuerdo con García Seis, muchas compañías operan durante años con procesos que consideran normales hasta que comienzan a medir el impacto de ciertas ineficiencias. Lo que parecía una tarea rutinaria suele revelar costos ocultos, diferencias de inventario, tiempos improductivos o decisiones tomadas con información incompleta.
Un ejemplo frecuente son las organizaciones que realizan inventarios físicos únicamente una o dos veces al año. En muchos casos esto no responde a la falta de interés por comprender mejor su operación, sino al costo y la complejidad que implica detener actividades para efectuar conteos manuales o mediante códigos de barras. La tecnología RFID permite realizar estos procesos con mayor frecuencia, precisión y rapidez, ayudando a reducir el impacto operativo. En muchos casos, el verdadero problema no es el inventario en sí, sino el costo de realizarlo correctamente.
Uno de los casos que mejor ilustra esta idea es el de una empresa panificadora con la que trabaja SIX RFID. A primera vista, colocar una etiqueta RFID en cada producto terminado podría no parecer económicamente viable. Sin embargo, la tecnología no siempre genera valor donde la mayoría espera encontrarlo. En este caso, la implementación se enfocó en materias primas, empaques e insumos clave para la operación. Esto permitió a la empresa obtener una mejor visibilidad del inventario, controlar fechas de caducidad, reducir desperdicios y optimizar los procesos de abastecimiento. El valor estuvo menos en rastrear cada pastel de forma individual y más en mejorar la trazabilidad de los insumos utilizados durante la producción.
Para García Seis, este ejemplo refleja una de las ideas equivocadas más comunes sobre el RFID: pensar que se trata de una tecnología reservada exclusivamente para grandes corporaciones. En realidad, el desafío consiste en identificar dónde la trazabilidad puede generar valor para cada operación, independientemente de su tamaño.
Implementar tecnología con propósito
Una de las diferencias que García Seis considera más importantes dentro del mercado RFID es la distancia que existe entre vender tecnología e implementarla exitosamente dentro de una operación. Aunque existen empresas enfocadas en comercializar lectores, antenas y etiquetas RFID, la tecnología por sí sola rara vez resuelve un problema de negocio. El verdadero reto consiste en integrarla a los procesos existentes, alinearla con los objetivos de la organización y procurar que genere resultados medibles.
SIX RFID define este enfoque como un modelo de integración 360. El acompañamiento comienza con una etapa de diagnóstico para determinar si la tecnología tiene sentido para la operación y cuál podría ser su retorno de inversión. A partir de ahí, el proyecto puede incluir el diseño de la solución, la integración con sistemas ERP o plataformas de administración de inventarios, capacitación para los usuarios y soporte posterior a la implementación. El objetivo no es únicamente instalar tecnología, sino favorecer que genere valor para la organización.
Esta misma filosofía ha llevado a SIX RFID a rechazar oportunidades de negocio cuando considera que la tecnología no resolverá el problema de fondo. Según García Seis, existen casos en los que la falta de procesos definidos o de disciplina operativa limita significativamente los beneficios que una implementación podría generar. En esos escenarios, la recomendación suele ser fortalecer primero los procesos antes de incorporar nuevas herramientas tecnológicas.
“No todas las implementaciones son iguales. Cuando una operación requiere un análisis más detallado, nos tomamos el tiempo necesario para validar que la tecnología generará los resultados esperados. Si concluimos que RFID no es la solución adecuada, preferimos decirlo con transparencia desde el principio, explica José Felipe García Seis.
De las grandes corporaciones a las PyMEs
La posición de SIX RFID en el mercado refleja tanto su experiencia trabajando con grandes corporaciones de sectores como manufactura, bienes de consumo y logística, como el desarrollo de proyectos para empresas medianas y organizaciones que tradicionalmente consideraban al RFID una tecnología fuera de su alcance.
Para este segmento, la empresa desarrolló modelos de implementación más accesibles que permiten comenzar a utilizar RFID sin necesidad de construir infraestructura compleja desde el inicio. A través de software en la nube, esquemas de licenciamiento flexibles y soluciones escalables, las organizaciones pueden comenzar a obtener mayor visibilidad, trazabilidad y control operativo en cuestión de días.
SIX RFID ha desarrollado una plataforma regional para apoyar proyectos de trazabilidad, control de inventarios y gestión de activos en América Latina y el Caribe.
Para García Seis, el futuro del RFID en México y América Latina no depende únicamente de las grandes corporaciones. También dependerá de que un mayor número de empresas descubra que la trazabilidad, la visibilidad operativa y el control de inventarios ya no son capacidades exclusivas de organizaciones con presupuestos multimillonarios. El objetivo de SIX RFID es contribuir a que esa transición sea cada vez más sencilla, accesible y rentable para empresas de cualquier tamaño.
SIX RFID es una empresa mexicana especializada en soluciones de identificación por radiofrecuencia para trazabilidad, control de inventarios y gestión de activos, con presencia en México, Estados Unidos y Guatemala. Fue fundada por José Felipe García Seis.
Más información en sixrfid.com











