Enlaces rápidos

    Titular principal
    La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, respondió a los expertos y funcionarios que afirman que sus recientes cambios de política en la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) dejaron sin capacidad de respuesta a los equipos de búsqueda y rescate, y paralizaron un centro de atención de emergencias en los días posteriores a las inundaciones repentinas que dejaron al menos 130 muertos en el centro de Texas.

    Hechos clave (Key Facts):

    Noem arremetió el domingo contra un reportaje del New York Times que reveló que “casi dos tercios” de las llamadas de auxilio a FEMA por parte de víctimas de las inundaciones no fueron respondidas debido a recortes de personal, así como contra un informe de CNN que señaló que sus políticas —en especial una que exige su aprobación personal para cualquier gasto mayor a 100,000 dólares— retrasaron el envío de equipos de búsqueda y rescate al área.

    Noem calificó los reportes —basados en declaraciones de empleados actuales y anteriores de FEMA no identificados— como falsos e “inapropiados”, y aseguró que la respuesta del gobierno federal a las inundaciones en Texas fue “la mejor que hemos visto en muchos, muchos años”.

    “Las personas dentro de FEMA que están filtrando información, me encantaría que pusieran su nombre detrás de lo que dicen, porque ataques anónimos para politizar la situación están completamente mal”, dijo Noem en el programa Meet The Press.

    Fuentes dentro de FEMA también dijeron a CNN que las nuevas políticas retrasaron una solicitud del estado de Texas para obtener imágenes aéreas que ayudaran en las labores de búsqueda y rescate.

    Las acusaciones de que FEMA falló a Texas tras las inundaciones forman parte de una disputa partidista que ha culpado a diversos actores, desde contribuyentes locales hasta agencias federales como FEMA, el Servicio Meteorológico Nacional (NWS) e incluso al expresidente Donald Trump.

    Funcionarios estatales intentaron inicialmente culpar al NWS en las primeras etapas de la recuperación, alegando que no comunicó adecuadamente la amenaza de la tormenta, pero expertos han afirmado desde entonces que las alertas emitidas fueron tan oportunas y precisas como era posible.

    Algunos exfuncionarios del NWS dijeron al Times que, si bien las advertencias fueron adecuadas, los recortes a la agencia y los incentivos de jubilación anticipada implementados durante la administración Trump provocaron escasez de personal en la oficina del centro de Texas, lo que pudo haber afectado su capacidad para comunicarse con las autoridades locales en las horas posteriores a las alertas.

    Gobierno local y estatal obstaculizó sistema de alerta contra inundaciones

    Funcionarios del condado de Kerr sabían desde hace una década que un mejor sistema de alerta contra inundaciones beneficiaría a la comunidad local, según actas obtenidas por The Texas Tribune. Sin embargo, no había ningún sistema en funcionamiento cuando las inundaciones golpearon al estado la semana pasada por varias razones.

    Una de ellas: autoridades estatales de Texas rechazaron en múltiples ocasiones solicitudes del condado de Kerr para financiar un sistema de alerta, cuyo costo se estimaba en aproximadamente un millón de dólares. De acuerdo con The New York Times, el estado rechazó al menos tres solicitudes entre 2017 y 2024 por distintos motivos.

    Otra razón: las autoridades locales tampoco actuaron cuando, en 2021, recibieron 10 millones de dólares bajo el American Rescue Plan Act, aprobado durante la pandemia. En lugar de invertir ese dinero en infraestructura para tormentas —como alentaba la subvención— lo asignaron a otros proyectos de seguridad pública, aumentos salariales para empleados del condado y un nuevo sendero peatonal, según The Texas Tribune.

    Incluso los propios votantes del condado han sido señalados por funcionarios locales, quienes dicen que no hubo suficiente respaldo público para el sistema: “En general, todos están a favor de hacer algo… hasta que se trata de pagar por ello”, dijo Harvey Hilderbran, exrepresentante estatal del condado de Kerr, al Tribune.

    Aunque no está claro cuántas vidas se habrían salvado con un sistema de alerta, el vicegobernador de Texas, Dan Patrick, afirmó que “deberían haber existido sirenas aquí”. Las autoridades del condado han prometido una “revisión completa y transparente de las acciones pasadas”.

    Dato sorprendente
    Aceptar el dinero del American Rescue Plan Act en 2021 fue una decisión polémica en esta zona conservadora, que votó por Donald Trump en las tres últimas elecciones. Una encuesta enviada a los residentes reveló que el 42% de los 180 encuestados prefería rechazar los 10 millones de dólares. Según el Tribune, algunos contribuyentes locales expresaron que no querían depender del gobierno de Biden: “No queremos que el gobierno federal nos compre, muchas gracias. Queremos que se mantenga fuera del condado de Kerr y que se lleve su dinero”, dijo un residente. Otro pidió devolver todo el dinero “a la administración Biden, que considero el gobierno más criminal, traidor y comunista que jamás haya ocupado la Casa Blanca”.

    Cita crucial
    “¿A quién culpar? Sepan esto: esa es la forma de hablar de los perdedores”, dijo el gobernador de Texas, Greg Abbott, el martes, al ser cuestionado sobre quién es responsable de la tragedia. “Los ganadores no señalan con el dedo, hablan de soluciones. Y de eso se trata Texas: de soluciones.” Abbott convocó a una sesión legislativa extraordinaria para este mes, con el fin de fortalecer la respuesta del estado ante futuras inundaciones, incluyendo temas como sistemas de alerta, comunicación, preparación para desastres naturales y financiamiento de ayudas.

    Contexto clave
    El 4 de julio, lluvias intensas azotaron el centro de Texas, haciendo que el río Guadalupe se elevara más de 32 pies y devastara comunidades cercanas. Fue el evento de inundación interior más letal en Texas en casi 50 años. Hasta el viernes, el número de muertos era de al menos 130 personas, con otras 160 aún desaparecidas. Al menos 35 de las víctimas eran niños. Entre los fallecidos hay 27 personas, incluidos menores y consejeros, del campamento cristiano femenino Camp Mystic, con más de una generación de historia y donde alguna vez fue consejera la ex primera dama Barbara Bush.

    Según The Washington Post, el director ejecutivo del campamento, Richard “Dick” Eastland, no comenzó a evacuar hasta más de una hora después de recibir la alerta de inundación severa del NWS alrededor de la 1 a.m. del 4 de julio. La alerta no incluía una orden de evacuación, por lo que Eastland decidió “evaluar la situación” con familiares antes de comenzar a evacuar. Murió tratando de rescatar a las campistas.

    Qué observar próximamente
    Cambios en el NWS. Kristi Noem dijo que Trump quiere mejorar el sistema de alertas de la agencia y “renovar este sistema antiguo que el gobierno federal ha dejado intacto durante muchos, muchos años”.

    Este artículo fue publicado originalmente en Forbes Estados Unidos

    Poco texto y gran información en nuestro X (antes Twitter), ¡síguenos!