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    La inauguración y celebración del Mundial de Futbol 2026 en la Ciudad de México exige una arquitectura de seguridad trascendente al perímetro de los estadios. La naturaleza del evento implica proteger una geografía ampliada, con movilidad constante, núcleos de alta densidad y un calendario de actividades masivas.

    Frente a este desafío, la ciudad ha formalizado dos mecanismos fundamentales: los Subcomités de Seguridad y de Protección Civil como órganos de coordinación técnica y operativa.

    La estrategia se apoya en una visión territorial e interinstitucional que incorpora escenarios específicos para cada zona de concentración, donde las alcaldías son espacios prioritarios dentro del plan operativo.

    Por instrucción de la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, se instalaron ambos Subcomités y se ha delineado un protocolo específico para eventos masivos.

    La política de protección civil no gira en torno al evento, sino al territorio. Los protocolos aplicables al Estadio Banorte antes Azteca, al Fan Fest y a los Festivales Futboleros se han construido bajo criterios técnicos de prevención, respuesta y evacuación.

    Dicho enfoque contempla desde fenómenos meteorológicos hasta evacuaciones estructuradas en caso de sismo. La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil ha incorporado también al sector privado, universidades y operadores institucionales con responsabilidad directa durante el torneo.

    Desde el Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano (C5) contribuimos con el incremento en el número de cámaras de videovigilancia. De las 83 mil 414 actuales se proyectan 40 mil nuevas, con la prioridad de fortalecer la seguridad en zonas periféricas de la capital nacional, como Topilejo o Mixquic, así como en espacios de interés turístico, puntos de movilidad y de convivencia emblemáticos.

    Esta infraestructura resulta esencial para monitorear puntos críticos, generar alertas y activar mecanismos de respuesta inmediata, más allá de las necesidades de videovigilancia relacionadas con el evento deportivo. La cobertura incluye rutas aeroportuarias, accesos a sedes, ejes turísticos y zonas recreativas donde se realizarán festivales y actividades deportivas complementarias.

    A ello se suman unidades C2 Móviles con mástiles de 13 metros y cámaras de 360 grados, con capacidad para vigilar 300 metros a la redonda. Esta tecnología ha permitido reducir hasta en 95 por ciento la incidencia delictiva en zonas bajo cobertura densa.

    La vigilancia no se concibe como un simple control visual. Opera como dispositivo disuasivo, articulado con la Fiscalía General de Justicia, la Secretaría de Seguridad Ciudadana y las corporaciones privadas encargadas de la protección en sede. La experiencia del C5 en eventos como el Gran Premio, las celebraciones religiosas o los conciertos masivos ha probado su capacidad operativa en entornos cambiantes.

    Vigilancia territorial y coordinación interinstitucional serán, como lo han sido ahora, centrales para la seguridad mundialista.

    Sobre el autor:

    Salvador Guerrero Chiprés es Coordinador General del Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano (C5) de la Ciudad de México.

    X: @guerrerochipres

    www.c5.cdmx.gob.mx

    Twitter: @C5_CDMX

    Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

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