Desde hace 30 años, Kerry se ha metido hasta la cocina de los mexicanos. “Es muy difícil que alguien que desayune, almuerce o cene no tenga algún producto de Kerry a lo largo de su día. Empezamos con el desayuno: panes, capuchinos, café, chocolate, quesos, algunos jugos y zumos. En el almuerzo, seguramente en las proteínas y bebidas. En el snacking moment y en la cena, incluso en bebidas alcohólicas”, dice Marcelo Marques, CEO y presidente para Kerry en Latinoamérica.
En los últimos cinco años, de acuerdo con Marcelo, Kerry Group, empresa irlandesa fundada en 1972, ha hecho un cambio de 40% de su portafolio para mejorar el perfil de los productos e innovar en distintos segmentos de bebidas, cárnicos, snacks, lácteos y panadería.
“Hemos tenido un papel importante en la transformación de la industria de alimentos y bebidas en nuestra región a través de la evolución de nuestras tecnologías. Hoy tenemos un portafolio muy enfocado en cuestiones de nutrición, sabor y salud. Nuestro principal objetivo es tener productos más saludables, más sabrosos, que impacten lo mínimo al medio ambiente y que sean asequibles para las personas”, cuenta Marcelo.
Este cambio del portafolio de Kerry fue para crear lo que el CEO llama: un mundo de nutrición sostenible, “[se trata de]llevar productos mejores, nutricionalmente más sabrosos con el mínimo impacto al medio ambiente y que sean accesibles para la gente. Creo que si somos exitosos en eso, sería un gran logro no solo para nuestra organización, para la industria también”, comenta.
Dentro de las soluciones que ofrece Kerry están taste, food preservation, food waste, proactive health, food service y plant-based, que responden a las principales tendencias de consumo. De acuerdo con EY, cocinar lo justo y reducir el desperdicio de comida es algo que ya marca al 90% de los consumidores en el mundo.
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Mientras que para México, según reporta Deloitte, una de las principales preocupaciones de los consumidores son los precios de los alimentos, por lo que 24% prefieren comer alimentos preparados en casa contra el 8% que opta por los restaurantes, también buscan insumos menos costosos (31%) y procuran no comprar demasiado para evitar desperdicios (28%).
Kerry ha focalizado sus esfuerzos en estas líneas bajo diferentes acciones. En el tema de reducción de desperdicio de alimentos y la preservación de los mismos han desarrollado tecnología para prolongar la vida en los anaqueles, como, por ejemplo, en panadería, categoría con mayor volumen de residuos a nivel mundial, en donde es posible prolongar la vida útil de 34,500 millones de panes en todo el mundo cada año.

Así como apostar por tener ingredientes que mejoren la nutrición de las personas. “Tenemos tecnologías en nuestro portafolio que nos permiten bajar el nivel del uso de azúcar, de sodio y de grasa en productos”, comenta Marcelo. Y apostar por ofrecer omegas, probióticos, estratos naturales para enriquecer productos haciéndolos más nutritivos y asequibles para mejorar la dieta de las personas.
Otra apuesta está en plant-based, es decir, productos alternativos tanto para cárnicos como para lácteos. Un mercado prometedor, pues, según datos de Statista, el mercado mundial de alimentos de origen vegetal alcanzará los 77,800 millones de dólares en 2025 y para 2030 promete duplicar su valor.
Aunque este tuvo un boom donde diversas compañías lanzaron productos, Marcelo ve “una mudanza un poco más gradual porque la población (debe) acostumbrarse (a) estos productos. Quizá las primeras versiones que fueron saliendo no eran tan sabrosas, con textura, pero creo que eso poco a poco va a hacer que la industria de plant-based siga evolucionando”.
“Cuando pensamos hacia futuro, en los próximos 15 años, la población global debe llegar a alrededor de 9,000 millones de personas. Para tener alimentos para todos con las cadenas [de suministro] actuales necesitaríamos probablemente tres planetas Tierra para soportar eso. Que la industria sea eficiente y principalmente que trabaje de forma sostenible es algo clave para permitir que podamos llegar ahí en una buena posición”, menciona Marcelo.
Asimismo, apuestan por la salud y el bienestar con diversos enfoques como salud femenina y cognición, sueño y estrés.
El ingrediente principal: adquisiciones
El ingrediente principal de Kerry para darle sabor al negocio han sido las adquisiciones para crecer y expandirse. Kerry comenzó en 1972, en Irlanda, como una cooperativa lechera, después incursionó en la industria cárnica y encontró en el suero de la leche múltiples usos en la industria de alimentos. Fue así que la compañía comenzó a invertir en ingredientes para el sector pasando de un modelo de negocio B2C (business to customer) a un B2B (business to business).
En 1988 adquirió una empresa en Estados Unidos y, en 1994, llegó a México. Con 30 años en la región, cuentan con más de 3,000 empleados y tres centros de desarrollo Kerry Centers, donde realizan aplicación, análisis sensorial, pruebas piloto, entre otros, uno de ellos en San Juan del Río, en México, otro en Brasil y en Costa Rica.

“En estos 30 años que tenemos en Latinoamérica hicimos una adquisición cada dos años y un total de 17 inversiones [en la región]”, comenta Marcelo. Actualmente adquirieron una compañía en Colombia, un país en el que Kerry no tenía presencia con manufactura y laboratorios.
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A nivel global, Kerry, que opera en alrededor de 50 países, con 140 unidades de manufactura y 21,000 colaboradores en todo el mundo, invierte cerca de 350 millones de dólares. A la fecha, en la región ha invertido cerca de 700 millones de dólares y tiene el compromiso para Latam de tener un crecimiento del 10% al año.
Durante 2023 las ventas globales de Kerry alcanzaron los 8,000 millones de euros, de los cuales 3,800 son en América. Sin embargo, Marcelo dice que los últimos años han sido buenos para Latinoamérica, pero México ha sido el principal motor. “México ha tenido una relevancia muy importante para el crecimiento de Kerry en Latinoamérica”, dice. Pero frente a esta evolución del negocio, el mayor reto de Marcelo fue la pandemia.
El trago amargo
Marcelo Marques es un apasionado de las matemáticas, química y física. Inició su carrera profesional en una empresa familiar en Brasil, cuando aún era estudiante de Ingeniería en Alimentos. En 1988 esta compañía de apenas 40 empleados fue adquirida por Kerry.
“Pasó de ser una empresa de 40 personas a más de 1,200. Y yo me acuerdo de la sensación de preocupación. Kerry no estaba tan presente en aquel entonces en Brasil, recién estaban empezando (y me preguntaba) ¿Será que tengo las capacidades?”, recuerda Marcelo.
Con 22 años de edad, Marcelo comenzó formalmente en Kerry y jamás imaginó que en octubre de 2019 se convertiría en el CEO y presidente en Latinoamérica. Sin embargo, seis meses después del nombramiento, Marques se enfrentó al trago amargo y el mayor de los retos: la pandemia de Covid-19.
“De mi parte, el reto fue cómo formar e integrar un equipo de forma virtual”, dice, pero en el negocio hubo varios. El primero fue que las personas comenzaron con compras de pánico, lo que según Marcelo, impactó en la cadena de suministro y trajo retos en el abasto y el transporte.
Cuatro meses después del inicio, la parte de Food Service, que trabaja con cadenas de alimentos (cafés, restaurantes, hoteles, hospitales) y representa una cuarta parte del negocio, tuvo una caída de 80% en ventas. “Fue muy dramático porque la gente simplemente no salía a comer a los restaurantes y los bares. Se puso en paro la industria”, cuenta.
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Kerry, al igual que muchas compañías, también incrementaron sus niveles de stock, algo que a su vez desestabilizó la cadena. “Eso trae un gasto para la organización, pero la preocupación fue estar listo para seguir produciendo”, dice.
Algunas de las estrategias que implementaron fue la extensión de pagos para sus clientes y cuidar al personal para que la producción se mantuviera. Sin embargo, destaca que su mayor lección fue la capacidad de adaptabilidad. “Si uno pierde eso, la capacidad de aprendizaje, de adaptabilidad, no avanza. Y Latinoamérica es una zona volátil, económica y políticamente”, reflexiona.
El delivery les permitió salir a flote. Marcelo menciona que ya se ubican a niveles más altos de los registrados en 2019 y mantiene un crecimiento a doble dígito. “Pero sí fue un periodo muy difícil donde la preocupación principal de nosotros era la cadena de suministro para garantizar que no faltaran productos de alimentos y bebidas para la gente”, dice.
Mientras que en retail han visto en la región estabilidad, pese a los cambios y los niveles inflacionarios altos registrados durante y después de la pandemia. Retail e industria representan tres cuartas partes del negocio
Para el futuro Marcelo sueña que con el nuevo sazón, el éxito sepa al cumplimiento de los compromisos de sostenibilidad, mientras sigue creciendo de forma saludable, rentable, generando más empleo en la región, con productos que cumplan con las necesidades de salud de la población en reducción de azúcar y sodio, y evitando el desperdicio.










