Los fabricantes de automóviles chinos están incursionando en Europa y aseguran que llegaron para quedarse, lo que subraya un cambio de rumbo clave a medida que marcas como BYD y SAIC ganan cuota de mercado en un continente donde antes enfrentaban dificultades para concretar ventas.
En el salón del automóvil IAA Mobility de esta semana en Múnich, las empresas chinas, que afrontan una dura guerra de precios en su país, se mostraron cada vez más optimistas sobre sus planes en Europa, todavía dominada por marcas locales como Volkswagen y Renault.
“Todo lo que hacemos comienza con las necesidades de los usuarios europeos”, afirmó Wei Haigang, presidente de operaciones internacionales de GAC, al presentar el SUV eléctrico Aion V, que comenzará a venderse en Polonia, Portugal y Finlandia este mes, así como el Aion UT, que llegará al mercado europeo el próximo año.
“Eso significa estar en Europa, para Europa”, añadió Haigang, en alusión a planes que incluyen “acelerar los pasos hacia la producción local”.
La marca de lujo china Hongqi y Chery —el mayor exportador de automóviles de China durante más de 20 años— repitieron el mismo eslogan, “en Europa, para Europa”, en sus presentaciones, un mensaje que recuerda al usado por los fabricantes alemanes en China, el principal mercado mundial donde la competencia se intensifica.
Volkswagen, con su estrategia “en China, para China”, lucha por revertir una caída del 24% en ventas entre 2020 y 2024, mientras que rivales como Mercedes-Benz y BMW también enfrentan dificultades. por otro lado, las marcas chinas avanzan en Europa, según JATO Dynamics, estuvieron cerca de duplicar su cuota de mercado interanual, alcanzando un 4.8% entre enero y julio.
McKinsey estima que, dentro de una década, los fabricantes chinos podrían alcanzar una participación similar a la que hoy tienen los japoneses y coreanos, del 14% y 9%, respectivamente.
La llegada masiva de marcas chinas presagia una lucha intensa por la cuota de mercado. Dado que prácticamente están excluidos de Estados Unidos, el tercer mercado automotriz más grande del mundo, Europa ha cobrado mayor relevancia en sus planes de expansión.
El salón del automóvil de Múnich de este año marcó el regreso del principal fabricante chino, BYD, acompañado por un grupo de nuevas empresas como GAC, Changan, Aito y Hongqi, todas compitiendo fuera de China, donde una larga guerra de precios en vehículos eléctricos ha mermado las ganancias.
“Estamos en Europa para quedarnos”, afirmó la vicepresidenta de BYD, Stella Li, al anunciar que la planta de la compañía en Hungría comenzará a producir a finales de año.
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El mismo manual de los alemanes en China
Casi todos los eventos de prensa en Múnich que involucraron a fabricantes chinos incluyeron referencias a sus credenciales europeas.
“Están utilizando el mismo manual que los alemanes en China”, señaló Tu Le, fundador de la consultora Sino Auto Insights.
El vicepresidente de Xpeng, Brian Gu, destacó que su compañía abrirá un centro de investigación y desarrollo en Múnich esta semana, lo que demuestra que está “enfocada en construir realmente para el futuro a largo plazo con más inversiones locales”.
Durante un video de apertura, Hongqi —una unidad del fabricante estatal FAW— anunció el lanzamiento de 15 modelos en Europa para 2028 y subrayó que sus autos de lujo están “diseñados para Europa, comprometidos con Europa”.
Al presentar el nuevo eléctrico EHS5, Giles Taylor, jefe de diseño global de FAW, recordó que Hongqi cuenta desde hace siete años con un centro de I+D en Europa, “dedicado al desarrollo de automóviles que cumplan con las especificaciones europeas y se adapten a los clientes europeos”.
No obstante, Pedro Pacheco, vicepresidente de investigación de la consultora Gartner, advirtió que hasta ahora los fabricantes chinos solo han modificado modelos existentes para adaptarlos al gusto europeo.
Recordó que las ventas de Toyota en Europa no despegaron hasta que, en 1997, lanzó el Yaris, diseñado específicamente para este mercado.
“Si los fabricantes chinos quieren crecer de manera importante en Europa, tendrán que seguir ese ejemplo e invertir en modelos concebidos desde el inicio para los conductores europeos”, afirmó.
“¿Dónde está esa diferenciación que se adapta al gusto del consumidor europeo? Eso es lo que falta”, concluyó Pacheco.
Con información de Reuters
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