El crecimiento económico proyectado para la economía mexicana para 2026 será insuficiente para estimular el bienestar de los hogares mexicanos, alerta el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).
“Si bien para 2026 se prevé un mejor desempeño de la actividad económica, el ritmo de avance que se estima podría seguir siendo insuficiente para impulsar el bienestar de los hogares”, asegura el órgano asesor del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).
De acuerdo con el instituto de investigación creado en 1963, 2026 inicia con un ambiente de crecimiento reducido, incluso rayando en el estancamiento.
La debilidad económica, que se acerca al estancamiento, responde a la preocupación por la inseguridad que cada vez más se refleja en el deterioro de la actividad productiva del país, expresa el organismo.
Recuerda que los altos costos laborales y regulatorios poco amigables y una reforma judicial, que genera alta incertidumbre junto con la política exterior, poco ayudan a estimular la inversión, la creación de nuevas empresas y empleos y el crecimiento económico.
“El 2026 será un año complejo frente a un crecimiento económico moderado, la permanencia de la inseguridad y la necesidad de recuperar la confianza en el sistema jurídico, tras la desaparición de los organismos independientes que contribuyen a mantener un entorno de mayor certidumbre para la inversión”, comenta el CEESP.
Agrega que este año será clave para fortalecer la inversión y aprovechar las oportunidades que ofrecen la integración regional y la relocalización productiva.
Para 2026 los pronósticos de crecimiento para México mejoran modestamente: El Fondo Monetario Internacional anticipa un avance de 1.5 por ciento, el Banco Mundial prevé un alza de 1.3 por ciento, los especialistas del sector privado uno de 1.2 por ciento, en tanto que el pronóstico oficial se ubica en un rango de 1.8 por ciento a 2.8 por ciento.
“Los resultados disponibles de los principales indicadores macroeconómicos muestran un mejor desempeño en los últimos meses del 2025, en línea con una mejora en las expectativas de crecimiento para ese periodo”, dice.
De acuerdo con la encuesta de los especialistas del sector privado que realiza el Banco de México, el pronóstico de crecimiento anual del PIB para el último trimestre del 2025 se ubica en 0.9 por ciento, que contrasta con la caída de 0.2 por ciento del lapso previo.
“Esto no mejora mucho las expectativas puesto que, a pesar de este avance, para todo el año se anticipa un crecimiento de sólo 0.4 por ciento, que, excluyendo la caída de 8.6 por ciento en 2020 como consecuencia de la pandemia por Covid, es el menor avance desde una disminución similar en 2019, primer año del sexenio pasado”, manifiesta.
Mientras no se consolide un ambiente de confianza para invertir y generar empleos, la opción que ha ganado importante terreno es la informalidad, declara el organismo privado.
Sostiene que hay un entorno de incrementos en costos laborales, que crecerán con los cambios recientes como los aumentos al salario mínimo, así como con prestaciones más costosas como el crecimiento en los días de vacaciones y la próxima reducción de la jornada laboral.
La economía mexicana se ve presionada por otros factores como la incertidumbre por los elevados niveles de inseguridad y una reforma judicial, que podría afectar la intención de abrir nuevos centros de trabajo, detalla.
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Según el CEESP, las cifras indican que la economía informal representó el 26 por ciento en la primera mitad de 2025, lo que refleja un importante avance a partir de 2022, cuando representó el 22 por ciento.
“Preocupa el hecho de que durante todo 2024 y el primer semestre del 2025, el crecimiento de la economía informal fue significativamente mayor al de la economía formal, de tal manera que se ha convertido en la principal fuente del avance de la economía en su conjunto”, añade.
“Al menos en el último trimestre del 2024 y los dos primeros de 2025, la aportación de la actividad formal al crecimiento total del valor agregado bruto de la economía fue negativa”, considera.
El gobierno de México requiere fortalecer el ambiente de negocios durante este año 2026; será fundamental para estimular un ritmo de crecimiento más elevado y duradero, señala.
“Este año será difícil, pero el trabajo conjunto de los diferentes sectores de la sociedad será la mejor manera de lograr un resultado favorable”, expresa el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado.











