Por Carlos Zegarra*
Según el EY Mobility Consumer Index 2025, un 60% de los consumidores mexicanos optará por autos con motores de combustión interna (MCI) en 2026, dejando a los vehículos eléctricos (VE) e híbridos con una intención de compra del 23%, en 2025, en comparación con el 32% reportado en 2024. Este cambio en las preferencias refleja no solo un cambio en el comportamiento del consumidor, sino también los desafíos que enfrenta la industria automotriz en un entorno geopolítico y de infraestructura complejo. El sector debe ajustar sus procesos y repensar sus estrategias para alinearse con las necesidades y preferencias del consumidor que cada vez es más exigente y analítico. A continuación, comparto algunos apuntes que se deben tener en consideración:
Infraestructura de carga
Uno de los principales frenos para la adopción de VE es la infraestructura de carga. La escasez de estaciones de carga, tanto públicas como domésticas, se ha convertido en un reto significativo. Los datos indican que el 43% de los usuarios de estaciones de carga pública enfrentan largos tiempos de espera y bloqueos frecuentes de cargadores, mientras que el 37% tiene dificultades para localizar puntos disponibles.
A pesar de estos desafíos, el ahorro económico sigue siendo un motor de ventas para los VE. Con el aumento de los precios del combustible, los eléctricos se presentan como una opción atractiva por sus menores costos operativos. Las razones más citadas para la compra de este tipo de vehículos son el cuidado del medio ambiente, el costo del combustible y el bajo mantenimiento. Al respecto, se reporta que la compra de dichos autos tiende a crecer año con año pues sus múltiples beneficios hacen atractiva su adquisición.
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Cambios en la lealtad a las marcas
La lealtad hacia las marcas también está en transformación, de acuerdo con el estudio, las marcas de Asia Pacífico, excluyendo China, dominan el mercado con un 83% de preferencia, mientras que las marcas chinas han aumentado su participación al 17%. En contraste, las marcas estadounidenses han visto una disminución en su preferencia, cayendo al 61%. Este cambio en la lealtad de marca refleja no solo la competitividad de precios, sino también la importancia del equipamiento digital en la decisión de adquisición.
Es pertinente hacerse las preguntas: ¿estamos cumpliendo con las expectativas del consumidor?, ¿qué tareas dejan estos hallazgos?
Modelos mixtos de atención
El proceso de compra también está evolucionando. Aunque la digitalización avanza, el contacto físico sigue siendo relevante. Un 44% de los compradores prefiere realizar la compra de manera presencial, aunque los canales en línea han crecido significativamente. Este modelo mixto de atención, que combina la exploración digital con la experiencia presencial, se está consolidando como la norma en la industria.
En conclusión, la transición hacia nuevas formas de movilidad en México enfrenta retos significativos. Para acelerar esta transición, es crucial ofrecer soluciones accesibles y confiables que se alineen con las expectativas de los consumidores. La infraestructura y la confianza son elementos clave que los líderes del sector deben considerar en su planeación para fomentar un mercado automotriz más sostenible y adaptado a las necesidades actuales. Estos hallazgos dejan tareas y reflexiones para llevar, sirva el inicio de año para repensar la industria.
Sobre el autor:
*Carlos Zegarra es Socio Líder de Manufactura Avanzada y Movilidad, EY Latinoamérica.
Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.
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