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    El plan de Spirit Airlines para salir de la bancarrota se encuentra bajo una presión renovada tras el fuerte aumento en los precios del combustible para aviones, que ha socavado los supuestos clave de su reestructuración.

    La aerolínea de ultra bajo costo basó su plan de recuperación en un costo promedio del combustible de aproximadamente 2.24 dólares por galón en 2026 y 2.14 dólares en 2027, según sus informes de marzo.

    A mediados de abril, los precios del combustible para aviones rondaban los 4.24 dólares por galón, casi el doble del nivel previsto en sus proyecciones.

    J.P. Morgan estima que, si el precio del combustible se mantiene cerca de los niveles elevados actuales, el margen operativo previsto de Spirit para 2026 podría deteriorarse hasta aproximadamente un -20%, frente al margen del 0.5% que la aerolínea asumió en su plan de reestructuración.

    Esto supondría unos 360 mdd adicionales en costos, una cifra superior al efectivo disponible de la aerolínea al cierre del ejercicio, según el banco.

    Spirit ya ha advertido de este riesgo. En su último informe anual, la aerolínea afirmó que el reciente aumento de los precios del combustible tendría un “impacto negativo inmediato y sustancial” en sus resultados y advirtió que, si el aumento de los costos dificulta la consecución de acuerdos con acreedores y otras partes interesadas, podría verse obligada a liquidar la compañía.

    En un correo electrónico enviado a sus pilotos el jueves, al que tuvo acceso Reuters, Spirit indicó que la aerolínea continúa operando con normalidad.

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    La presión surge mientras Spirit busca la aprobación judicial para una segunda reestructuración en menos de un año, tras salir de la bancarrota en marzo de 2025 y seguir enfrentando una elevada capacidad en vuelos nacionales, una débil demanda de viajes de ocio y un entorno de precios difícil.

    Spirit declinó hacer comentarios para este artículo.

    Plan basado en la reducción del precio del combustible

    El plan de reestructuración de Spirit, conocido como “Proyecto Soar”, depende en gran medida de la bajada del precio del combustible.

    El plan contempla reducir la flota de la aerolínea a unos 76 aviones para mediados de agosto de 2026, disminuir la deuda relacionada con las aeronaves y centrarse en rutas con mayor potencial de ingresos.

    La compañía afirma que una aerolínea más pequeña reduciría las necesidades de efectivo, mejoraría los márgenes y disminuiría la deuda.

    Spirit tiene como objetivo reducir los costos en casi mil mdd en 2026, además de obtener ingresos adicionales gracias a los precios, los asientos premium y otros cambios. Ha declarado que los resultados de principios de 2026 muestran una mejora, con márgenes operativos proyectados para el primer trimestre del -5.6%, en comparación con el -27.1% del año anterior.

    Los acreedores se oponen

    Los acreedores afirman que el plan deja poco margen de error.

    En una objeción judicial presentada la semana pasada, Citibank, en calidad de agente administrativo de los prestamistas de la línea de crédito rotatoria de Spirit, declaró que las proyecciones de la aerolínea parten de la base de que los precios del combustible bajarán a finales de este año y no reflejan el desempeño de la empresa si se mantienen altos.

    Los prestamistas indicaron que el aumento del precio del combustible representa “una presión totalmente nueva e imprevista” que no se refleja en las proyecciones, lo que genera dudas sobre la viabilidad del plan.

    Citibank también señaló que Spirit ya se encuentra en mora según partes de su contrato de crédito y que podría tener que reembolsar más de 35 mdd o aportar garantías adicionales.

    Advirtió que la confirmación del plan actual podría conducir a una liquidación casi inmediata, en parte porque los prestamistas tendrían derecho a recuperar los motores de las aeronaves y las piezas de repuesto pignoradas como garantía.

    Por otra parte, el administrador fiduciario estadounidense se ha opuesto a la declaración de Spirit, argumentando que no explica adecuadamente por qué se optó por la reestructuración en lugar de otras opciones, incluida una posible venta.

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    Riesgo de liquidación en el punto de mira

    Esta semana han circulado informes sobre una liquidación inminente debido al aumento del precio del combustible.

    No se espera que Spirit se liquide esta semana, según una persona familiarizada con el asunto. Si bien la liquidación sigue siendo posible, no es el resultado más probable, añadió la misma persona.

    La misma persona indicó que la aerolínea está haciendo todo lo posible para obtener liquidez y fortalecer su posición.

    Las finanzas de Spirit tienen una capacidad limitada para absorber una crisis prolongada de combustible.

    A finales de 2025, la aerolínea reportó aproximadamente 273 mdd en efectivo disponible y unos 591 mdd en efectivo restringido.

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    Según su plan de 76 aeronaves, la compañía proyectó que su saldo de efectivo caería a unos 87 mdd en su punto más bajo, en comparación con los aproximadamente 410 mdd de su plan anterior.

    Esperaba que el flujo de caja neto mensual se volviera positivo en noviembre de 2026, con un flujo de caja neto anual de aproximadamente 97 mdd.

    Según su acuerdo de reestructuración, también debe utilizar 150 mdd de efectivo comprometido para pagar los préstamos de bancarrota que utilizó para seguir operando, mantener saldos restringidos mínimos y realizar un pago adicional de 100 mdd a los prestamistas al salir de la bancarrota, mientras obtiene nueva financiación.

    En su presentación de marzo, Spirit afirma haber respondido al aumento del precio del combustible con incrementos de tarifas y recortes de capacidad, y argumenta que su posición en bancarrota le otorga flexibilidad para reducir la capacidad y los costos fijos si persisten los altos precios del combustible.

    Con información de Reuters

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