Enlaces rápidos

    En el mapa económico nacional pocas entidades exhiben una tracción laboral tan consistente como la Ciudad de México. Su capacidad para generar trabajo formal, atraer empresas y mantener crecimiento constante la convierte en un motor de empleo.

    Durante el cuarto trimestre de 2025, la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), registró que la capital del país alcanzó una tasa de participación económica de 62.8 por ciento, lo cual la coloca entre las entidades con mayor integración de su población al mercado laboral.

    Al cierre del año anterior, la capital concentró 3.67 millones de personas afiliadas al Instituto Mexicano del Seguro Social, cifra que la posiciona como el mayor nodo de empleo registrado en el país. Entre diciembre de 2024 y el mismo mes de 2025, la ciudad generó más de 196 mil nuevos puestos formales. 

    Este crecimiento anual del 5.64 por ciento, es el resultado directo de una infraestructura de conectividad y una diversificación económica que amalgama servicios avanzados, comercio e industria de alto valor agregado.

    Te interesa: La tasa de desempleo en México se sitúa en el 2.4% en marzo

    La política laboral del Gobierno de la Ciudad de México, encabezado por Clara Brugada, mantiene el bienestar de las personas trabajadoras como eje prioritario, bajo la premisa del empleo digno como el principal instrumento de inclusión social, y de este modo consolidar un entorno donde el crecimiento económico y el acceso a derechos fundamentales caminen de la mano.

    Por esta razón, el ingreso acompaña esta tendencia. El salario base de cotización (SBC) tuvo un incremento de 0.28 por ciento, equivalente a 2.1 pesos diarios, en donde el promedio diario pasó de 752.9 pesos a 755, el más alto a nivel nacional. 

    La Ciudad de México plantea un modelo en donde la concentración económica la mantiene como centro financiero y corporativo del país. Su capital humano ofrece especialización y productividad. Su condición como principal centro financiero, político y corporativo del país concentra decisiones económicas de alto impacto. 

    La diversificación productiva reduce la dependencia de un solo sector y permite estabilidad en el empleo. La infraestructura urbana y la conectividad fortalecen la atracción de inversión y facilitan la operación empresarial. A ello se suma un capital humano con niveles elevados de formación, clave para sostener industrias de mayor complejidad.

    El reto hacia 2026 consiste en consolidar esta inercia, con énfasis en calidad del empleo, inclusión y reducción de brechas. El Día del Trabajo encuentra en la Ciudad de México un escenario que refleja transformación estructural más que coyuntura. 

    La capital no solo genera empleo, también define estándares de formalidad, remuneración y acceso a seguridad social que marcan la pauta del mercado laboral nacional.

    Sobre el autor:

    Salvador Guerrero Chiprés es Coordinador General del Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano (C5) de la Ciudad de México.

    X: @guerrerochipres

    www.c5.cdmx.gob.mx

    Twitter: @C5_CDMX

    Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

    ¿Te gustan las fotos y las noticias?, síguenos en nuestro Instagram