El fenómeno del “niño Godzilla” se ha convertido en una cuestión de preocupación entre los especialistas; los pronósticos anticipan desastres naturales, sequías, incendios forestales, ondas de calor por un lado y, en contraste -prácticamente también de manera casi inverosímil- tornados, huracanes, tifones, inundaciones, lluvias torrenciales, deslaves y desbordamientos, hasta nevadas en zonas desérticas (increíble).
Los cálculos de las consecuencias económicas se calculan en varios miles de millones de dólares y siguen incrementándose significativamente. Aún peor, pocos reflexionan sobre el significado y profundidad de los efectos secundarios y lo que esto representa para la supervivencia global.
Las zonas costeras especialmente, pero en general miles de viviendas, fábricas, cultivos, escuelas, hospitales, carreteras, puentes, infraestructura fundamental de comunicaciones, energía y servicios podría perderse.
Con el aderezo de guerras y conflictos internacionales en marcha, la enorme necesidad de apoyo a la población, recursos y las presiones sobre el erario público además de las consecuencias en salud, el medio ambiente, la agricultura, los precios de mercancías y alimentos incrementarán la presión social y política.
Es urgente entonces tomar cursos de acción de manera inmediata que requieren de nuevas y mejores políticas públicas, cooperación internacional, así como la activa participación científica, empresarial y social en el problema.
Una buena parte de los primeros paliativos debe centrarse en los procesos de tratamiento y reciclaje del agua, cuya imperiosa necesidad debe ser llevada a un esquema de regulación obligatoria y muy estricta.
Existen diversas opciones actuales, muy eficientes y de mejores costos que ya están disponibles en el mercado y que deberían implementarse de manera inmediata:
- Tratamiento de aguas negras. Vivimos en una época donde el uso indiscriminado de sustancias y las combinaciones de estas se arroja a las aguas residuales sin el menor tratamiento y con devastadores efectos sobre el medio ambiente.
Parques industriales, mineras, data centers son señalados como los principales actores d la sobre explotación y contaminación del agua en cantidades estratosféricas, pero incluso las descargas domesticas del hogar son ya responsables de graves efectos nocivos (detergentes, aceites comestibles, desperdicios de comida, plásticos, basura y toda clase de químicos).
La mezcla en el drenaje es un muestrario de todos los pecados y excesos ambientales de la humanidad eso además de sumarle los que fábricas, talleres, laboratorios, hospitales, mercados y todo tipo de instalaciones echan al caño.
Un coctel peligroso, gravemente contaminado con miles de toneladas de metales pesados, sustancias químicas dañinas, (micro, nano) plásticos, lodos, basura y materia orgánica que terminará en el mar o algún deposito contaminando aún más por muchos años.
Miles de plantas de tratamiento de aguas están abandonas, se encuentran en desuso, no operan ni sirven además de requerir muchos recursos y gastos operativos, inversión urgente que debe ponderar las mejores opciones y abandonar los equipos y tratamientos obsoletos.
Sustituirlas, modernizarlas y mejorarlas es crítico e imprescindible mediante soluciones y tecnologías innovadoras y disruptivas tales como sistemas de tratamiento diseñados y desarrollados con el apoyo de Inteligencia Artificial.
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Es tiempo de pasar a sistemas de tratamiento de aguas residuales en tiempo real basados en nanofiltración, ionización, magnetismo, impacto sónico, trombo-trónica, cavitación, condensación en frío, reinyección de mantos acuíferos, procesos orgánicos de desalinización, regeneración de suelos, biorremediación, nubes frías y procesos de vórtice.
Tales sistemas son de menor costo de inversión, energía, insumos, mantenimiento y prácticamente libres de químicos. Más simples, más rápidos de instalar, más eficientes, escalables, versátiles, portátiles, adaptables, y actualizables.
Son versátiles y pueden crecer de acuerdo a las necesidades o problemas que atienden; ajustándose a todo tipo de necesidades industriales, farmacéuticas, agrícolas o domésticas, cuentan con respaldo de investigación permanente y pueden montarse en unidades móviles en caso de desastres naturales.
- Reciclaje permanente. Reponer las características del agua saludable después de someterla a las peores condiciones resultaba muy oneroso. En estos días hasta la lluvia requiere de un proceso de purificación y filtración para que pueda ser utilizada.
Reciclar hasta la última gota es ya un imperativo que no admite ni discusiones ni demoras, es necesario cortar el ciclo de daño nocivo que se imprime al agua y limitar la cadena de efecto secundarios.
Mediante el uso diferenciado de las tecnologías más modernas puede hacerse una separación especifica por centro de descarga, lo que permitiría elevar la eficiencia de los sistemas, reducir costos y dar una solución particular a cada usuario de la red, ofreciéndole una tasa de reciclaje óptima.
El agua reciclada puede reducir la carga y aprovecharse para diversos procesos productivos, prevención de incendios forestales, recarga de acuíferos, remediación de suelos, restauración de bosques y selvas, entre otras cosas, mejorando incluso aquella destinada al riego, generando grandes beneficios para el consumo de alimentos, salud y recuperación del medio ambiente.
Reducir la huella hídrica y de carbón es lo de hoy, se requiere acabar con la corrupción que impide usar energías limpias, sustentables, capaces de suministrar agua de calidad en zonas remotas o de difícil acceso, infórmate, consulta, organízate, participa y apoya desde tu centro de trabajo, tu empresa y tu hogar.
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