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    Por Miguel A. Guajardo Mendoza, Secretario General, El Colegio Mexiquense.

    México, junto con el nuevo gobierno encabezado por la doctora Claudia Sheinbaum, se encuentra en una coyuntura única para transformar el panorama de la inclusión financiera. Este podría ser el sexenio para lograr activamente que millones de mexicanos, quienes hasta ahora han quedado fuera del sistema bancario tradicional, puedan acceder a servicios y productos financieros de calidad a través de la tecnología. 

    Contamos con una de las poblaciones más jóvenes de América Latina, lo cual es un factor crucial para el éxito de los modelos de inclusión financiera digital. Los jóvenes suelen estar más abiertos a adoptar nuevas tecnologías y buscan soluciones prácticas y accesibles para gestionar su dinero. De acuerdo con el Inegi, casi una tercera parte de la población (31 millones de personas) tiene entre 15 y 29 años, y de este grupo, 54 de cada 100 personas son económicamente activas.

    Otra oportunidad por abordar por la vía digital es la geografía vasta y diversa que tiene México, lo que implica que muchas comunidades se encuentran en zonas rurales o alejadas donde no resulta rentable abrir sucursales bancarias, pero que sí cuentan con cobertura de internet. Los datos muestran que a una persona que vive en una comunidad rural le toma el doble de tiempo llegar a una sucursal que a alguien que vive en una localidad urbana, lo cual es  una barrera a la inclusión financiera que la tecnología puede atender. 

    Si bien el Banco del Bienestar representa un avance en esta área, la tecnología y la digitalización ofrecen una solución complementaria para alcanzar a las poblaciones más remotas. De hecho, el gobierno tiene la oportunidad de optimizar la entrega de programas sociales mediante plataformas digitales. Estos programas, que benefician a sectores vulnerables, pueden ser más accesibles y transparentes al dispersarse de manera digital, lo que fomenta la formalización financiera y abre nuevas oportunidades de desarrollo económico.

    A esto se suma la baja penetración de productos financieros en el país, lo cual sigue siendo un desafío considerable para que toda la población acceda a servicios básicos que impulsen su desarrollo económico y financiero. Recordemos que nuestro país enfrenta un retraso en materia de inclusión, pues el porcentaje de la población que tiene al menos un producto financiero se mantuvo en un 68% en los últimos seis años, lo que deja a más de 26 millones de personas como clientes nuevos potenciales de estas empresas, los cuales se suman a la gran proporción de la población que aún está sub bancarizada.

    Finalmente, el panorama financiero enfrenta la oportunidad para la entrada de nuevos actores dada la poca competencia entre bancos, que limita el acceso a mejores opciones y precios para los consumidores. Cinco bancos (BBVA, Santander, Banorte, Citibanamex y HSBC) concentran un 64.6% del total de activos de la banca múltiple. Esto implica que nuevos bancos podrían dinamizar la competencia por ofrecer mejores productos a más mexicanos.

    En este contexto, los neobancos y plataformas de finanzas con modelos digitales, pueden marcar la diferencia. Estas instituciones ofrecen acceso a servicios financieros desde un teléfono móvil, eliminando los costos y tiempos de interacción en sucursales y también han demostrado ser altamente confiables. Respaldados por capital robusto, liquidez y estricta regulación, los neobancos están diseñados para operar de forma segura y efectiva, ofreciendo una alternativa sólida para quienes necesitan servicios financieros accesibles y confiables.

    Este sexenio representa la oportunidad para que veamos la autorización de nuevos actores en el ecosistema financiero, que faciliten el acceso a servicios y productos para los sectores más desatendidos y dinamicen la competencia en beneficio de todos los mexicanos. Con una política de inclusión digital, el gobierno puede facilitar el camino para que más empresas innovadoras entren al mercado, fortaleciendo el sector  financiero y ayudando a cerrar las brechas de acceso en todo el país.

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