Los fabricantes de vehículos eléctricos Rivian y Lucid Motors, publicaron el día de ayer resultados de sus ganancias del segundo trimestre del 2025, los cuales resultaron negativos, al tiempo que ofrecieron un panorama sombrío para el resto del año derivado de los cambios en la política estadounidense y las tensiones comerciales que han afectado profundamente al sector.
Las acciones de Rivian cayeron alrededor de un 4 % después del cierre del mercado, mientras que las de Lucid retrocedieron un 7 %.
Ambos fabricantes enfrentan un entorno complicado bajo la administración del presidente estadounidense Donald Trump, que ha eliminado los créditos fiscales al consumidor, impuesto elevados aranceles a las importaciones de autopartes y eliminado las multas por emisiones para los fabricantes de vehículos a gasolina.
A esto se suman las restricciones impuestas por China a la exportación de metales de tierras raras —componentes esenciales para los motores eléctricos—, lo que ha interrumpido las cadenas de suministro y afectado la producción en Estados Unidos.
Rivian advirtió sobre mayores costos durante el segundo trimestre, debido a estas interrupciones en el suministro, y elevó su pronóstico de pérdida ajustada para todo el año, a medida que disminuyen sus ingresos por la venta de créditos regulatorios.
El costo de ingresos por cada vehículo producido aumentó aproximadamente un 8 %, alcanzando los 118.375 dólares por unidad vendida, según cálculos.
“Eso realmente refleja un volumen de producción mucho menor, causado en gran medida por los desafíos que enfrentamos dentro de nuestra cadena de suministro como resultado de múltiples cambios en la política”, explicó el director ejecutivo, RJ Scaringe, a Reuters.
“Por lo tanto, nuestros costos parecen más altos, pero no se debe a un aumento en nuestra lista de materiales ni a una pérdida de eficiencia operativa”.
La menor producción durante el segundo trimestre provocó un impacto de 14 mil dólares por vehículo vendido en el costo de los bienes vendidos, según detalló la directora financiera, Claire McDonough, en una llamada con analistas.
La compañía planea detener la producción durante tres semanas en septiembre, tras una pausa de una semana en el segundo trimestre, para integrar nuevos componentes y prepararse para el lanzamiento de su SUV R2 —más pequeño y económico— previsto para el próximo año, considerado clave para su éxito futuro.
Por su parte, Lucid afirmó haber evitado en gran medida el impacto de las interrupciones en el suministro de tierras raras al utilizar imanes de su inventario existente. Sin embargo, su margen de ganancia se vio afectado por los costos derivados de los aranceles durante el segundo trimestre.
El fabricante de vehículos eléctricos de lujo también redujo su pronóstico de producción anual.
Ver: Entregas de Rivian disminuyen bruscamente a medida que los aranceles golpean la demanda
Afectaciones por eliminación de sanciones por ahorro de combustible
El crédito fiscal federal de 7 mil 500 dólares para la compra de vehículos eléctricos vence a finales de septiembre, eliminando una ventaja competitiva clave que ha impulsado la demanda. No obstante, los analistas anticipan un repunte en las ventas durante el tercer trimestre, a medida que los consumidores se apresuren a aprovechar el incentivo antes de su expiración.
“Definitivamente prevemos cierta moderación en la demanda durante el cuarto trimestre”, declaró a Reuters el director ejecutivo interino de Lucid, Marc Winterhoff. La empresa, agregó, ha planificado medidas para hacer sus productos “más atractivos” para los consumidores, aunque no ofreció detalles.
La eliminación de las sanciones a los fabricantes de automóviles que no cumplen con los estándares de ahorro de combustible por parte de la administración Trump ha reducido drásticamente la demanda de créditos regulatorios. Empresas como Rivian y Lucid tradicionalmente han vendido estos créditos a fabricantes de automóviles tradicionales para ayudarlos a evitar multas por emisiones.
Rivian atribuyó en gran parte su mayor estimación de pérdidas a una disminución en el valor de los créditos regulatorios en EU —que se espera sean aproximadamente la mitad de los 300 millones de dólares estimados previamente— y afirmó que ya no prevé ingresos por este concepto en la segunda mitad del año.
Rivian informó que ahora espera una pérdida ajustada básica de entre 2 mil y 2 mil 250 millones de dólares este año, frente al pronóstico anterior de entre mil 700 y mil 900 millones.
La compañía también ajustó sus previsiones de ganancias brutas para 2025, que ahora se sitúan aproximadamente en el punto de equilibrio. Anteriormente, esperaba una ganancia modesta.
A pesar del difícil panorama, Rivian anunció el martes que espera un récord de entregas en el tercer trimestre en sus segmentos de consumo y comercial, gracias al repunte de la demanda. Además de sus SUV y camionetas, Rivian produce furgonetas eléctricas de reparto para flotas, incluyendo a Amazon.com, su principal accionista.
Con información de Reuters
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