El gobierno del presidente estadounidense Donald Trump busca reclasificar la marihuana como una droga menos peligrosa. Este cambio podría aliviar las sanciones penales y transformar la industria de la marihuana al reducir la carga fiscal y facilitar la obtención de financiación para las empresas.
Trump anunció el lunes que la decisión podría tomarse en las próximas semanas.
Las acciones vinculadas al cannabis que cotizan en bolsa en EU subieron en la sesión previa a la apertura del mercado el martes, lideradas por un aumento del 13% en Canopy Growth. Organigram Global, SNDL, Aurora Cannabis y Tilray Brands subieron entre un 3 y un 12%.
¿Qué implica la reclasificación de la marihuana?
De acuerdo con la Ley de Sustancias Controladas, la marihuana está catalogada como una sustancia de la Lista I, lo que significa que tiene un alto potencial de abuso y no tiene un uso médico aceptado actualmente.
Reclasificar la marihuana como una droga menos peligrosa podría facilitar el acceso bancario a los productores de marihuana, atraer inversores institucionales, reducir la carga fiscal e impulsar las fusiones y adquisiciones.
Conseguir financiación sigue siendo uno de los mayores retos para los productores de cannabis, ya que las restricciones federales mantienen a la mayoría de los bancos e inversores institucionales fuera del sector, lo que obliga a los productores de marihuana a recurrir a préstamos costosos o a prestamistas alternativos.
El año pasado, la administración Biden solicitó al Departamento de Salud y Servicios Humanos que revisara la clasificación de la marihuana, y la agencia recomendó trasladarla a la Lista III, una categoría para sustancias con un riesgo moderado a bajo de dependencia física o psicológica.
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¿Cuáles serían las implicaciones fiscales?
Uno de los mayores beneficios de una reclasificación sería que las empresas de cannabis ya no estarían sujetas a la Sección 280E del código tributario federal de EU.
Esta disposición impide que las empresas que comercian con sustancias controladas de las Listas I y II soliciten créditos fiscales y deducciones por gastos comerciales.
El analista de TD Cowen, Jaret Seiberg, afirmó que la legalización total sigue siendo improbable, citando la falta de apoyo significativo en el Congreso y las limitaciones sobre el alcance de la reclasificación de la DEA por sí sola.
“Nos parece más probable que Trump reactive el esfuerzo de la DEA para trasladar el cannabis a la Lista III, lo que permitiría al gobierno regularlo”, dijo Seiberg.
Sin embargo, algunos analistas afirman que una reclasificación no cambiará mucho.
El cannabis seguirá siendo ilegal a nivel federal, el comercio interestatal no estará permitido y el sistema de compartimentos estancos, donde cada estado decide sus propias reglas de mercado, seguirá vigente, señala la firma de investigación de valores Zuanic & Associates.
Con información de Reuters
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