Zélika García se considera una persona disciplinada, constante y comprometida, pero de forma particular busca conectar ideas, personas y contextos. En 2002 dio muestra de ello al fundar ZⓈONAMACO, la plataforma de ferias de arte más grande de Latinoamérica.
Con más de una veintena de ediciones, la fundadora dice que el momento que viven es de consolidación y evolución, marcado por una adaptación a las dinámicas del mercado, a nuevas generaciones de coleccionistas y a los cambios tecnológicos.
La complejidad no es menor. Por segundo año consecutivo, las ventas en el mercado mundial del arte disminuyeron un 12% en 2024, alcanzando una cifra estimada de 57,500 millones de dólares, de acuerdo con el Informe sobre el Mercado del Arte de Art Basel y UBS 2025 de Arts Economics. Pese a esta caída, el número de transacciones creció un 3% en 2024, lo que refleja una mayor actividad en los segmentos de piezas más asequibles, mientras que las ventas de alta gama se desaceleraron.
“El mercado del arte atraviesa una reconfiguración global. Hay mayor cautela, coleccionistas más informados y una exigencia creciente de coherencia entre discurso, práctica y valor, así como nuevas formas de circulación y adquisición de obra, con una presencia cada vez más relevante de canales digitales. A pesar de los desafíos globales, persiste un interés real por el arte latinoamericano. Hoy, el coleccionismo ya no está concentrado en unos pocos centros, sino que se expande hacia nuevas ciudades, generaciones y formatos”, comenta.
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Para Zélika, ZⓈONAMACO contribuyó a profesionalizar el mercado del arte en México, pues destaca que, antes de la feria, no existía una plataforma que conectara a los distintos actores del ecosistema artístico, galerías, artistas y coleccionistas en un contexto internacional. Sin embargo, cada edición exige un ejercicio para fortalecer contenidos, cuidar la calidad de las galerías, leer con claridad hacia dónde se mueve el coleccionismo y sostener a la Ciudad de México como un nodo cultural internacional relevante.
A esto se le suma la ampliación curatorial mediante secciones especializadas; la diversificación al integrar diseño, fotografía, arte moderno y antigüedades; y el impulso sostenido a nuevas generaciones de coleccionistas; la consolidación de un programa articulado con instituciones internacionales que integra residencias, premios y conversaciones; así como la incorporación de la feria online en colaboración con Always Art.
Este año hay una nueva sección: ZⓈONAMACO FORMA, que articula arte, diseño y objetos coleccionables. Además, se suma Aimé Iglesias Lukin como curadora de la sección EJES, y la estructura curatorial de esta edición dialoga con temas como movilidad, memoria y circulación cultural.
Hacia el futuro, Zélika ve una oportunidad en las nuevas generaciones de coleccionistas, en los modelos híbridos y en las plataformas que entienden el arte como un ecosistema, no solo como una transacción. “Es indispensable generar contextos de confianza, calidad y contenido sólido”.









