La presidenta Claudia Sheinbaum llamó a empresarios gasolineros a que eviten excederse en las utilidades que obtienen por la venta de combustible, pues a pesar de que están en su derecho de ofrecerla a un mayor precio, advirtió que la Profeco evidenciará a gasolineras cuyos precios son elevados.
Ante la reciente discusión sobre las gasolinas en el país, el gobierno federal sostuvo que los precios de los combustibles han disminuido en términos reales (descontando el factor inflacionario) desde la administración de Andrés Manuel López Obrador.
Los precios de las gasolinas en México están formados por cinco componentes:
- Referencias internacionales de los precios de la gasolina
- Tipo de cambio
- Costos de logística
- Impuestos
- Margen de ganancia de las estaciones de servicio
Las referencias internacionales resultan de un promedio de las cotizaciones de los combustibles, que están influidas por los precios internacionales del petróleo, que es la materia prima de las gasolinas.
México importa gasolinas, pues la capacidad de refinación interna no alcanza a satisfacer la demanda de la población. La importación del combustible implica que las compras dependen de la paridad peso-dólar. Un peso apreciado frente al dólar abarata las importaciones, pero con un peso depreciado sucede el efecto contrario.
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Además, el petróleo cotiza en dólares, por lo que las cotizaciones de las referencias internacionales reflejan el comportamiento del tipo de cambio, al hacer la conversión a pesos.
El precio de la gasolina también refleja la extracción, transportación, refinación y almacenamiento; es decir, actividades logísticas. Estos costos operativos son trasladados al precio final del combustible.
En México, el consumidor final paga dos impuestos por las gasolinas: el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y el Impuesto al Valor Agregado (IVA).
La tasa de IVA es de 16%, pero en el caso del IEPS, Hacienda da un estímulo o subsidio para disminuirlo; es decir, absorbe parte de este impuesto.
Dicho estímulo es disminuido si los precios de la gasolina bajan a fin de que el gobierno compense la baja en ingresos, y si los precios de las gasolinas aumentan, el estímulo también aumenta para suavizar el alza reflejado para el consumidor final, aunque la hacienda pública sacrifica ingresos por esta vía.
Finalmente, los precios de las gasolinas también incluyen el margen de ganancia que las estaciones de servicio, como cualquier negocio, determinan. Este porcentaje de utilidad no está regulado y el mercado se encarga de moderarlo por medio de la libre competencia.
La semana pasada Sheinbaum rechazó que en enero habría un “gasolinazo” y declaró que el alza a los precios de los combustibles solo sería de acuerdo con la inflación como lo establece la Ley del IEPS.
“Es falso, eso viene desde ellos, la ley del IEPS establece que aumenta de acuerdo con la inflación del año anterior, entonces la inflación está cerrando más o menos en 4.3%, entonces, eso es lo que tiene de aumento. Es una ley que hay desde hace mucho tiempo”, declaró el lunes pasado ante las críticas de la oposición.
La presidenta agregó la semana pasada que había pedido a la secretaria de Energía, Luz Elena González, que se reuniera con gasolineros para evitar especulaciones sobre los precios del combustible.
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