De acuerdo con la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), en México 70% de las familias que cuentan con seguros de vida logran mantener su nivel de vida tras el fallecimiento del principal proveedor evitando deudas y problemas financieros; y, cada día, se pagan 25 millones de pesos por siniestros hidrometeorológicos.
La contratación de un seguro ayuda a cuidar tu patrimonio personal y familiar, no obstante, la industria de los seguros tiene una penetración baja en nuestro país. Por ejemplo, mientras en México, el promedio de aseguramiento de vivienda es de 26.5% (solo 9.3 millones de los 35.2 millones de hogares existentes están asegurados), Alemania, España o Reino Unidos tienen un nivel de aseguramiento que oscila entre 70% y 80%.
Quizá dos de las principales razones de dicho escenario son el desconocimiento y la desconfianza, pues existe el prejuicio de que los seguros están llenos de “letras chiquitas” difíciles de entender y, por las cuales, es difícil que recibas el respaldo que te prometen.
En entrevista con +Dinero de Forbes México, Patricia Rodríguez, CEO y fundadora de Why Not, consultora en servicios financieros y autora del libro Lady Futurista, compartió los mitos y realidades sobre un contrato de seguro y sus consejos claves para lograr que el seguro que contrates verdaderamente sea una herramienta de protección financiera ante alguna eventualidad.
Los tres aspectos fundamentales que necesitas revisar en el seguro que contrates
De acuerdo con la especialista, hay tres aspectos fundamentales a revisar en un contrato de seguro:
Carátula de la póliza de seguro
En ella verás las condiciones con las que contrataste el seguro: suma asegurada, deducible, coaseguro y otras especificaciones.
“Dado que estás asegurando tu auto, tu casa o a ti mismo, los datos deben aparecer de forma clara y correcta, no debe haber errores. Hay que revisar muy bien la carátula de la póliza que, desde mi perspectiva, es el punto más importante, ahí vienen quién es o quiénes son los beneficiarios y hay que ser muy cuidadosos con los nombres, los porcentajes que les vaya a tocar de suma asegurada y el parentesco”, asevera Rodríguez.
Dado que en la actualidad ya no recibes esa especie de manual de tu seguro, sino un archivo extenso en formato PDF, lo idóneo es que imprimas el documento y lo pongas a disposición de tu familia y beneficiarios.
Las condiciones generales
El segundo punto importante que contiene un contrato de seguro es el referente a las condiciones generales, es decir, el cúmulo de especificaciones: qué incluye y las exclusiones.
“A muchas personas no les gusta leer la información de un PDF tremendamente largo, pero ahí viene lo importante. Se cree que las letras chiquitas encierran la razón por la que no te pagará un seguro, pero no es así. Contrario al mito, las exclusiones y las cosas más importantes vienen en negritas y, a veces, hasta con letra más grande”, detalla la especialista.
El endoso
El endoso es un documento adicional que implica cambios en la cobertura original, eso puede involucrar la modificación de los montos asegurados o la incorporación de nuevas cláusulas.
El endoso no se incluye en todos los seguros, normalmente aparece en los seguros de gastos médicos o seguros de vida.
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Finalmente, Patricia Rodríguez, destaca los 3 elementos que harán que el seguro que contrates verdaderamente te respalde:
No mentir
La aseguradora o el contrato de seguro se hace de buena fe, esto quiere decir que la aseguradora te va a creer todo lo que tú le digas. Pero si mientes en datos tan importantes y esto se descubre, hablamos de una causa de rescisión de contrato, es decir, que no te vaya a pagar.
No omitir información
Revisa que la información de tu póliza sea correcta y esté completa. Ha pasado que el dueño de un auto con una póliza de seguro no especifica la versión o el modelo y eso puede ser un problema.
No mantener vigente la póliza
Es importantísimo mantener vigente la póliza, o sea que la pagues, porque si se te olvidó pagarla y sucede algo, y no está activa, es ahí cuando no te pagarían. Debes revisar los pagos, muchas personas hacen el cargo a su tarjeta de crédito y, a veces, se les olvida tenerla al corriente y no pasa el pago.
En suma, la aseguradora te va a creer, te va a pagar. No obstante, si se descubre una mentira u omisión, lo más probable es que no lo haga.
Ante los prejuicios y mitos en torno a los seguros y su efectividad, Patricia Rodríguez sugiere echar mano de la educación financiera, pues los seguros son aliados para la protección del patrimonio.
“Todos necesitamos una mano en los momentos difíciles, a veces no contamos con ahorros ni con el apoyo de familiares o amigos y los seguros sí están ahí. Los invito a abrir la puerta a la educación financiera para mantenerse informados sobre toda esta información práctica y real sobre el funcionamiento de un seguro y la forma en que podemos aprovecharlos. Puede ser tedioso, pero leer tu póliza, dedicarle media hora marcará una gran diferencia”, finaliza.
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