El Tren México-Querétaro captará hasta 20 por ciento del tráfico de la autopista 57, la hará eficiente y reducirá el número de accidentes, según el Instituto Mexicano del Transporte.
“Se espera (el Tren México-Querétaro) que capte entre 15 por ciento al 20 por ciento del tránsito carretero, reduciendo significativamente las presiones sobre la infraestructura vial”, señala un estudio de la Coordinación de Estudios Económicos y Sociales del Transporte del organismo.
La carretera 57 opera en condiciones críticas de saturación, los tramos de Jorobas, Tepeji del Río San Juan del Río y Querétaro están congestionados y con una progresiva disminución de su confiabilidad operativa, de acuerdo con el organismo dependiente de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes.
El tramo comprendido entre Palmillas y Querétaro concentra los volúmenes de tránsito más elevados del corredor, superando los 200 mil vehículos diarios, lo que genera condiciones críticas de congestión para la autopista 57, según los investigadores Jonatan Omar González Moreno, Gabriela Cruz González, Danae Alejandra Vilchis Hernández y Salvador Hernández García.
“El deterioro es visible en los segmentos carreteros próximos a las zonas urbanas, donde el flujo interurbano se combina con viajes locales que se incorporan a la vía como resultado del proceso de conurbación y expansión urbana del área metropolitana de Querétaro”, expresó el IMT.
El plan del gobierno es construir el Sistema Ferroviario México-Nuevo Laredo, el tren AIFA–Pachuca, el Tren Ligero Naucalpan-Buenavista y tren de pasajeros de la Ciudad de México a Nogales.
El servicio ferroviario de pasajeros entre las ciudades de México y Querétaro se inició a finales del siglo XIX, derivado de una concesión otorgada en 1880 a la compañía bostoniana Ferrocarril Central Mexicano
para la construcción de una línea entre la Ciudad de México y el Paso del Norte (actual Ciudad Juárez) pasando por Querétaro.
El IMT agregó que la expansión del área de Querétaro urbana ha absorbido varios tramos de la carretera federal 57, lo cual provocó un congestionamiento vial y accidentes.
“Se observan demoras en las inmediaciones de las casetas de cobro, especialmente en la caseta de Palmillas, donde las restricciones de capacidad y la acumulación de vehículos provocan incrementos sustanciales en los tiempos de cruce y en la variabilidad del tránsito”, expresó.
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Consideró que sin las ampliaciones de la capacidad a la autopista Ciudad de México-Querétaro, cerca del 80 por ciento del corredor caería en niveles de servicio deficientes.
De caer en niveles deficientes, la autopista 57 “evidencia la insuficiencia de las soluciones carreteras tradicionales ante el crecimiento sostenido de la demanda” del transporte de carga y pasajeros en México.
La introducción del Tren de Pasajeros México–Querétaro se perfila como la intervención con mayor impacto estructural, al registrar ventajas en tiempo de viaje, costo por kilómetro y certidumbre operativa.
Según el IMT, el tren reduciría la congestión vehicular y mejorará la fluidez del transporte de carga y particular en la Autopista 57 México-Querétaro, que es una de las más transitadas de América Latina.
Con velocidades de 200 kilómetros por hora, el tren de pasajeros disminuirá el viaje entre Buenavista, en Ciudad de México, a Querétaro a menos de dos horas, y otras estimaciones señalan una hora 40 minutos
Se prevé que el sistema de transporte masivo dejará un ahorro considerable para 6 millones de habitantes.
Según el proyecto, el tren de pasajeros México-Querétaro potenciará la economía de la región Bajío al facilitar el traslado y el comercio, y ofrecerá una alternativa de viaje más cómoda y moderna.
Se espera que el modo de transporte impulsará el turismo nacional y el desarrollo económico en las comunidades conectadas, y que ampliará el mercado laboral de las regiones que conecta.
La construcción del proyecto tren México a Querétaro generará 200 mil empleos directos e indirectos en los 12 frentes de construcción.
“La inversión histórica inyectada en el proyecto (alrededor de 167 mil millones de pesos) genera una derrama económica significativa en toda la región del Bajío, beneficiando a proveedores de materiales, servicios y negocios locales”, concluyó.










