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    Mientras la transición hacia una economía más sostenible obliga a las empresas a replantear sus modelos de negocio, el Instituto Sueco impulsa un programa internacional para formar a los líderes que deberán conducir ese cambio. A través del Swedish Institute (SI) Global Executive Programme, directivos de países como México fortalecen sus capacidades de liderazgo, intercambian experiencias con ejecutivos de todo el mundo y desarrollan proyectos para acelerar la transición verde dentro de sus organizaciones.

    Anna Lithagen, Programme Manager del SI Executive Programme, dijo a un grupo de periodistas en Estocolmo que se busca dotar a los ejecutivos de una visión enfocada en la sostenibilidad, permitiéndoles colaborar estrechamente, intercambiar experiencias y crear valor conjunto.

    El programa es para CEO y mandos medios de empresas medianas y grandes, y tiene cada año alrededor de 80 y 100 participantes provenientes de 24 países, incluido México. Los sectores en los que más se enfoca el programa son en energías renovables, transporte sostenible, minería responsable y digitalización. Y también muestran casos de estudio de compañías suecas. Asimismo, todos los participantes en el programa desarrollan un plan de negocios y establecen prácticas para acelerar la transición verde en sus empresas.

    Lithagen dice que este programa es benéfico también para las empresas de su país. “Las compañías suecas también buscan colaborar con empresas de Brasil, México, India, Vietnam y otros países para aprender y encontrar nuevas formas de hacer las cosas, encontrar soluciones e innovar”.

    Algunos ejemplos de participantes de compañías mexicanas son Coppel, FEMSA y otras empresas de energía con operaciones en México.

    Un desafío global

    Anna Lithagen recordó que antes el programa era regional, pero pronto se dieron cuenta que los desafíos en sostenibilidad y transición verde son globales. Por ello, las empresas suecas buscan colaborar con compañías de los países de donde vienen los participantes, para aprender de ellas y crear nuevas soluciones y aprender nuevas formas de hacer las cosas.

    Los participantes desarrollan sus planes estratégicos en las compañías donde trabajan e implementan las soluciones con la colaboración de los mismos empleados. Además, adquieren nuevas perspectivas y aprenden de los éxitos y fracasos de otros participantes, y los inspiran a integrar o adaptar nuevas soluciones en sus países de origen.

    Este intercambio no solo les permite ampliar su perspectiva e inspirarse en distintas formas de abordar los retos, sino también establecer colaboraciones que trascienden el programa. Muchos de los vínculos generados durante las sesiones se convierten en redes de cooperación de largo plazo para impulsar proyectos de sostenibilidad e innovación en sus organizaciones.

    “Los participantes se interesan más en explorar y conservar la naturaleza de sus países después de haber estado aquí porque creo que se dan cuenta que es parte de su día a día de una manera diferente”, dice la ejecutiva del Swedish Institute.

    Entender la sostenibilidad como una práctica cotidiana

    Luis Ramírez se enteró del programa a través de un conocido que trabajaba en la embajada sueca quien le envió la invitación para aplicar. “Y cuando vi el programa y vi el enfoque internacional que tenía, fue lo primero que me llamó la atención, es decir, ampliar mi ‘network’ por un lado y, por otro lado, entender cómo otras regiones, empresas de esas regiones estaban viendo el tema de sostenibilidad actualmente”, dice Luis, actual director de estrategia y alianzas en Red Girasol, una Fintech de financiamiento colectivo en proyectos de energía solar.

    Luis hizo todo el proceso de aplicación para entrar al SI Global Executive Programme para conocer a gente de varios lados del mundo. En ese entonces, estaba trabajando en FEMSA, específicamente desarrollando un proyecto a través de Coca-Cola FEMSA.

    Mientras estuvo en el programa del Instituto Sueco el año pasado, Luis desarrolló un proyecto, en alianza con Red Girasol, para instalar paneles solares en los canales tradicionales de Coca-Cola FEMSA.

    “Y en el programa te ponen a reflexionar sobre las cosas que van bien, las que no estén yendo bien, qué cosas deberías hacer diferente, metodologías para hacer las cosas diferentes, etcétera”, agrega Luis.

    El ejecutivo mexicano cuenta que tiene más de 20 años en temas de sostenibilidad, pero el programa le aportó un gran valor al mostrarle cómo la cultura, los rituales y la historia de Suecia influyen en un entendimiento de la sostenibilidad como algo profundamente conectado con su quehacer diario.

    “Ahora que la viví en Suecia fue un refresh para mí. Que el liderazgo de sostenibilidad, cuando está conectado con la interacción social en un entorno de naturaleza y estás hablando del tema, le da sentido al liderazgo que debe de tener alguien que trabaje en sostenibilidad”, explica en entrevista.

    Luis dice que se enganchó tanto con el proyecto y el potencial de Red Girasol como habilitador de la inclusión financiera en las soluciones de energía limpia que se integró a la compañía.

    “Que alguien que no puede obtener crédito para poner paneles, pues se le habilita y puede obtener crédito para instalarlos. Y mucho sobre eso se construyó lo que hice en el programa utilizando este proyecto.”

    El ejecutivo de Red Girasol dice que lo que México puede aprender de Suecia es el mirar a largo plazo. En el reino nórdico, la planeación a largo plazo se ve favorecida por la certidumbre que otorga su estado de derecho, el cual incluye un sistema fiscal fácil de planear, reglas e instituciones financieras claras para obtener financiamiento, apoyos estatales transparentes y tratados comerciales estables.

    “Lo que nos limita como empresas mexicanas es no pensar a largo plazo, en construir cosas a futuro, construir pensando que las cosas deben durar más”, señala Luis Ramírez.

    Esa visión es precisamente la que el Instituto Sueco busca llevar a ejecutivos de países como México para acelerar la transición verde desde el interior de las organizaciones.

    ¿Cómo aplicar al programa?

    Las aplicaciones para reclutamiento abren en febrero de cada año, un comité de selección escoge a los participantes y en mayo empieza el programa en línea. De mayo a octubre, los participantes trabajan en un plan estratégico de negocios, hacen un prototipo y lo escalan en sus respectivas compañías. Los participantes pueden ser CEO de sus compañías, así como jefes de sustentabilidad de las empresas.

    Después del programa en línea, los participantes pasan una semana en Suecia en octubre, usualmente fuera de Estocolmo, en la naturaleza. Los participantes pagan su viaje mientras que el Instituto Sueco se hace cargo de la estancia y actividades del programa en el país nórdico.

    Pueden consultarse las bases del programa en este enlace: https://si.se/en/apply/si-leadership-programmes/swedish-institute-global-executive-programme/

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