Por Mario Chao*
En los últimos años, hemos estado viviendo transformaciones que indudablemente serán decisivas para nuestro futuro. Los desafíos han sido cada vez mayores, pero también ha crecido la conciencia sobre la importancia de adoptar prácticas más sostenibles en el ámbito empresarial, ambiental y social. En mi caso, he evidenciado cómo la tecnología puede ser una herramienta de gran ayuda para acelerar esa transformación.
La sostenibilidad ha dejado de ser una iniciativa externa a las estrategias empresariales. Hoy, está en el centro de las decisiones de inversión, innovación y desarrollo de muchas compañías que comprenden que su viabilidad futura depende de su capacidad para adaptarse a un entorno cada vez más retador, en términos de responsabilidad ambiental. En este punto, es donde la tecnología desempeña un papel fundamental.
De acuerdo con el reporte Innovating for a Sustainable Future, de NTT DATA, el 69% de las empresas consideran que la innovación digital es clave para lograr sus objetivos de sostenibilidad y las 3 tecnologías principales para alcanzarlos son: la nube, el Internet de las Cosas y la Inteligencia Artificial.
No se trata únicamente de optimizar procesos o reducir emisiones mediante automatización o modelos predictivos, aunque eso ya represente un gran avance, sino de repensar las dinámicas de ciertos sectores e industrias.
Por ejemplo, usualmente la agricultura es asociada con prácticas que agotan los suelos, requieren grandes cantidades de agua y generan emisiones de carbono. Sin embargo, con el apoyo de herramientas tecnológicas avanzadas, hoy es posible migrar hacia modelos regenerativos que no solo minimizan el impacto, sino que activamente contribuyen a la restauración de ecosistemas, la protección de la biodiversidad y la eficiencia en el uso de los recursos. Por medio de la integración de análisis de datos, sensores en campo e inteligencia artificial para facilitar prácticas agrícolas más sostenibles.
Uno de los aspectos más valiosos de este tipo de soluciones es su base colaborativa, ya que no operan de forma aislada, sino que son tecnologías diseñadas para integrarse en redes más amplias de conocimiento y acción.
Pero esta transformación no sucede por sí sola, sino sumando esfuerzos. En mi opinión, el sector tecnológico tiene una responsabilidad particular en este proceso: diseñar las herramientas que otras industrias usarán para adaptarse y fomentar que la tecnología no profundice las brechas sociales o ambientales, sino que progresivamente las cierre.
Por supuesto, el camino no está exento de desafíos. La implementación de soluciones sostenibles debe considerar las realidades locales, las capacidades de adopción tecnológica y la equidad en el acceso.
Sin embargo, creo firmemente que la sostenibilidad debe verse como un motor que redefine la innovación y nuestra capacidad para imaginar, diseñar y desplegar tecnologías con propósito será la clave. Y en ese proceso, no se trata de ver por separado eficiencia y responsabilidad, sino de entender que ambas pueden ir de la mano.
Sobre el autor:
*Mario Chao, CEO de NTT Data México
Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.
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